Donde no hay sabiduria se puede esperar cualquier cosa. Locura es una distorsión de lo que se piensa, se quiere y se hace derivando en peligros o pérdidas, ya sea en personas, objetos o animales. ¿ Qué desencadena en alguien deseos contraproducentes tanto para el propio sujeto como a quien incide de alguna forma ? La pretensión de un beneficio personal sin tener en cuenta la incidencia en otros o el medio, y todo aquello que rompe la armonía desemboca finalmente en fatalidad. El entorno social está falto de ideales elevados, que proporcionan una visión extensa y elevada de cualquier contexto. Los intereses personales materiales y una formación básicamente laboral retrotrae a un círculo reducido de horizontes y relaciones. En la vorágine diaria en búsqueda de lo elemental, la repetición constante de hechos perturbadores de las múltiples formas delictivas, al no poder erradicarlos, lo aceptamos como males inevitables por la propia impotencia individidual y la de los encargados de velar por la seguridad. Así ladrones reincidentes detenidos en múltiples ocasiones, siguen libres. Okupas que hechan a los propietarios, y estos estan desamparados por las leyes. Los bancos, locos por las ganancias, hace tiempo que han perdido la decencia cobrando por lo que no supone ningún esfuerzo ni gasto para ellos. Un número considerable de ciudadanos secunda dirigentes que en vez de mejorar condiciones todavía las empeoran más con medidas y pretensiones erráticas. Y el mal servicio de herramientas valiosas derivando en locura como jugarse la vida por una foto que verá alguien a quien ni tan solo se conoce. O bien los retos virales peligrosos para la salud y/o la vida que atrapa a demasiada gente donde tal vez el entusiasmo acaba en tragedia. La lista de locuras es inacabable, y lo peor es la inconsciencia y falta de discernimiento. Una sociedad evasiva que quiere experiencias excitantes sin medir pros y contras, y una vez la acción ha empezado hemos perdido el control. Añadiendo a más los que se apropian indebidamente de posesiones o la vida de otros cegados por deseos egoistas.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
viernes, 28 de noviembre de 2025
viernes, 14 de noviembre de 2025
RESIDUOS INFINITESIMALES
Residuos infinitesimales es lo que queda al final de la jornada. Ocupaciones diversas, variadas, y de todo ello qué provecho hemos extraido ? Vamos pasando dia a dia la prueba de la subsistencia manteniendonos, con breves descansos y actividad sostenida. Queremos preservar la presencia física pero sin ideales elevados trascendentes, sencillamente es ir alargando sin saber realmente para qué, con qué finalidad ni nos preguntamos si lo realizado y los propósitos son los adecuados. A lo largo de los años podemos conocer decenas o centenares de personas ¿ y de estas cuantas han sido significativas ? ¿ cuantas nos han inspirado ? La mayoría insubstanciales, al igual que las sucesivas rutinas de cada época. ¿ Cuantos hechos recordamos de un año ? ¿ Cuantos remarcables ? ¿ Cuantos dias hemos vibrado o entusiasmado en lo que llevamos de vida actual ? Queremos vivir experiencias apasionantes, pero las obligaciones, las dependencias, la concentración casi exclusiva en temáticas mundanas, junto con unos conocimientos limitados enfocados al ámbito laboral, alejan esta concreción. El dia a dia reducido a rutinas repetitivas con un estrecho margen de maniobra para salir de un círculo forzoso, es simplemente ir cubriendo el expediente sin saber exactamente para qué y a donde nos llevará todo. Nuestro potencial puede ser grande, pero por factores diversos queda reducido a la mínima expresión. En todos los frentes las posibilidades quedan en porciones infinitesimales. ¿ Qué hemos retenido de lo estudiado como conocimientos permanentes ? ¿ De una conferencia considerada interesante, qué acabamos reteniendo ? De la alimentación diaria aprovechamos lo indispensable y se elimina el resto. Todo queda en síntesis. El trabajo diario, actividades diversas, conversaciones, pasan una espécie de tamiz para que solo quede lo útil en la práctica. Estas evidencias deberían hacernos replantear en qué invertimos el tiempo, la viabilidad o no de según qué esfuerzos, que nos nutre realmente y qué es prescindible, por que si lo considerado valioso se diluye al máximo, el que está vacío de contenido es directamente una pérdida.