sábado, 28 de marzo de 2020

PRODUCIR Y MEJORAR ( II )

¿ Por qué hemos de mejorar ? Por que es parte de la evolución. Nuestro punto de partida contiene habilidades y defectos, y cada uno ha de averiguar como potenciar talentos y donde se encuentran los defectos que entorpecen la armonía.
Para plasmar con hechos la mejora lo hemos de querer, desvelar la conciencia para ir a los puntos débiles, y dotarnos de los instrumentos transformadores.
Resulta curioso que todos entiendan que se ha de ofrecer un servicio con unas prestaciones, y que si no es así pueden haber reclamaciones y afrontar complicaciones. Y en cambio no ser exigentes ante conductas incorrectas, tanto las propias por responsabilidad, como las de otros y la incidencia que comporta.
Las reglas materiales con intereses de por medio ponen de acuerdo a la gente por unanimidad. Cuando se trata de reglas espirituales, la inconciencia, la oscuridad imperante al respecto, queda tan alejada que imposibilita valorarlo.
Todos coincidirán que hemos de producir ¿ pero cuantos se preguntan qué han de mejorar ?
El dinero va y viene, los bienes externos son temporales, el alimento solo sirve de dia en dia, y la mayoría se aferra a lo que se evapora pasando por la vida sin corregirse, pendientes de atrapar la volatilidad representada por lo mundano.
Queremos poseer lo que no podemos poseer, y lo que si podríamos poseer que es intangible y nadie nos lo puede quitar, ni pensamos en ello ni le otorgamos importancia inmersos en la superficialidad y en unos objetos con fecha de caducidad.
A parte de conseguir recursos produciendo, nuestra tarea consiste en una profunda introspección dirigida al auto conocimiento substituyendo patrones perjudiciales por los benéficos, y desde la individualidad contribuir a una sociedad más óptima, más edificante, más justa.
Si los esfuerzos se centran en producir dejando de lado la mejora personal, entonces no nos quejamos si los conflictos siguen sin solucionarse por nuestra incapacidad.

sábado, 14 de marzo de 2020

PRODUCIR Y MEJORAR ( I )

Hemos nacido a través de unos padres, y después hemos de nutrirnos por la aportación de la naturaleza. Y de la máxima dependencia inicial hemos de procurar la máxima autonomia a pesar de estar condicionados siempre por la dependencia de factores externos. A fin de no ser una carga para otras personas y para la sociedad, hemos de cultivar unos talentos que sirvan de potencial para adquirir recursos.
La base de lo que posteriormente deberemos activar a la práctica es el conocimiento. La teoría como referencia, donde el aprendizaje de conceptos ha de facilitar el dominio para poder ofrecer un servicio.
Damos y recibimos, efectuamos intercambios, debiendo extraer un beneficio para cubrir el mantenimiento diario y disponer de reservas a un tiempo vista.
Hemos de producir cantidad para proveer a otros y proveernos con las ganancias obtenidas. La cantidad representa el sujeto, la calidad el objetivo. Podemos hacer mucho o poco, pero el producto ofrecido ha de tener calidad que es lo pretendido por el posible cliente y paga un precio por esto.
Y así cada dia participamos en esta rueda eterna de intentar cubrir lo esencial y secundario empujados por el instinto de supervivencia. De las jornadas anteriores solo queda la esencia, al igual que el alimento. Nos apoyamos en los bienes que persisten y el aprendizaje. Un no parar con breves descansos de recuperación.
¿ Alguna vez nos preguntamos de qué sirve o servirá todo más allá de mantenernos físicamente ? Trabajar, comer, beber, pagar facturas, algunas distracciones, todo esto es sintonizarse con la materia, pero si no salimos de este círculo, al final estos esfuerzos habran sido en vano.
Producir para subsistir, mejorar como ser es para trascender. Y en medio de obligaciones y ocupaciones, en las relaciones, en los propósitos, en lo que pensamos, sentimos y hacemos, hemos de clarificar donde están las virtudes y donde los defectos, por que prodcir es para obtener nutrición material, y mejorar es para desarrollarnos espiritualmente.