Lo que manifestamos en el exterior se ha forjado en el interior, y lo mismo pasa exactamente entre lo visible y lo invisible. No podemos ver, tocar ni pesar lo que se cuece internamente, ni tampoco lo que pasa en el invisible. Es una cuestión de percepción que depende del equilibrio global, de los objetivos, del comportamiento y la conciencia.
Focalizados mayoritariamente en la vertiente mundana, cuantos se preguntan cuando y cómo se ha originado el desbarajuste actual en forma de virus. Y como es natural, en vez de indagar la causa para ir a la raíz y saber como proceder, una vez más se va a tratar el efecto.
El virus es la consecuencia de unas acciones reiterativas que han ido deteriorando el entorno y las condiciones. Encontrar una vacuna podrá paliar el número de contagios, pero si seguimos con la tónica anterior que ha provocado el estallido, servirá de poco, porque la enfermedad planetaria son los excesos, los abusos, la desmesura que nos ha conducido donde estamos.
El libertinaje desenfrenado ha comportado condicionar la libertad. Tiempo, espacio y movimiento limitados como contrapunto para reequilibrar. Y en vez de estar tan impacientes por los aspectos materiales, deberíamos descubrir el detonante para enderezar lo que convenga, porque si no se va al fondo solo pondremos parches temporales, y la vulnerabilidad siempre ataca los puntos esenciales, salud, finanzas y relaciones.
¿ Cómo hemos utilizado el tiempo para que ahora no lo podamos administrar libremente ? ¿ Qué hemos esparcido en el espacio para tener que adaptar estas precauciones de distancia ? ¿ Cómo nos hemos movido para que casi no podamos alejarnos de casa ?
El tiempo lo podemos asociar a la salud, el espacio a las relaciones, y el movimiento a la economía.
Cuando estamos enfermos no podemos disponer del tiempo como querríamos. Si queremos estar cerca de alguien y es mejor estar separado, nos indica que hemos procedido inapropiadamente invadiendo el espacio de otros o de la naturaleza, y reinstaurar el orden pide alejamiento. El movimiento es libertad, y hacerlo restrictivamentee es una restricción de abasto múltiple. La paralización de actividades y la reducción de como era habitual, incide en la economía. Y la pregunta es : ¿ cómo eran los movimientos, como se hacían, con qué pretensiones para acabar desembocando donde nos encontramos ?
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