sábado, 29 de agosto de 2020

SABER DESCIFRAR LOS MENSAJES

La base forjada en un pasado permite el presente. Y hoy estamos preparando el terreno para un mañana. Nada pasa por que si, siempre hay un detonante que acaba en una manifestación. Entre la abstracción de la idea y la concreción en hechos, determinará unos resultados que dejarán un efecto. Y en este estado que nos movemos entre la conciencia y la inconciencia, a veces su incidencia es óptima y otras comporta problemáticas.
La gente en la situación actual de impasse y incertidumbre, solo piensa en su propio interés, en objetivos materiales, en bares y playas. Después de años agrediendo al planeta, incrementando la contaminación, ampliando la brecha de desigualdades entre ricos y pobres, en vez de efectuar unas reflexiones profundas preguntandose como hemos llegado a este desbarajuste y ahora estamos limitados y condicionados por las acciones prévias, lo importante parece que es consumir y ir de fiesta.
El virus es el detonante para replantear la vida a título personal y colectivo. La supuesta " normalidad " no era tal ante tantas miserias manifestadas de múltiples maneras. El mensaje a descifrar es como queremos vivir y que pensamos hacer para crear alternativas sostenibles.
No se trata de producir hasta el infinito, de sobreexplotar recursos y personas, de que millones y millones vayan de una punta a la otra con el perjuicio ambiental que conlleva. El sistema no funcionaba, hemos generado una burbuja que ha estallado. Pretender volver al punto donde estábamos sin modificar el fondo y la forma, es no entender lo que la experiencia actual nos pone de manifiesto.
Después de los excesos vienen las restricciones, que es donde nos encontramos. Pendientes de satisfacer deseos físicos y objetivos materiales, los afectados son la salud y la economia por haber abandonado vivir con unos principios espirituales. Y pendientes solo de ganancias y de copas, sin pensar en fijar unos parámetros diferentes donde todos estamos implicados, ni entenderemos el por qué de la experiencia ni podremos sacar un provecho.
No hay tribulaciones sin transgresiones. La humanidad está siendo juzgada y puesta a prueba por lo que hemos hecho, y quejarnos dando la culpa a cuestiones externas evadiendo la responsabilidad es no ver claro.
La " normalidad " de seguir destruyendo o la regeneración. Hemos de decidir que queremos, parar la vorágine de donde estábamos, o reformular la existencia con unas maneras y acciones sostenibles para el bien de todos.

sábado, 15 de agosto de 2020

VIVIR ES UNA INVERSIÓN

Si nos paramos y observamos qué queremos y qué hacemos, nos percataremos que contínuamente estamos haciendo inversiones. No se trata de dinero en ningun fondo concreto, sino en como administramos tiempo y recursos para que puedan producir unos beneficios.
Entre lo que deseamos y lo que nos conviene es el debate constante a afrontar, porque lo deseado no supone que tenga que aportar una ganancia o una satisfacción, puede que sea lo contrario según de que se trate y su incidencia en nosotros. Lo que hemos de averiguar es donde radica lo conveniente en cualquier ámbito y prepararnos para atraerlo.
Desde los estudios, el trabajo, las diferentes relaciones, actividades diversas, gustos, tendencias, la ocupación en el ocio, estamos efectuando inversiones con un propósito.
Dotarnos de una formación para acceder a una buena profesión. Seleccionar amistades o posibles parejas para unos intercambios donde nos sintamos confortables. Dedicar tiempo a tareas motivadoras, momentos de relax, y esto implica la persecución de un goce, de algún rédito a obtener. ¿ pues sinó para qué estudiamos ? ¿ para qué trabajamos ? ¿ para qué queremos amistades ?
La sensación de bienestar es el denominador común, es lícito buscarlo, la cuestión estriba en saber como hacerlo.
Si nos acompaña la salud, disponemos del dinero indispensable, y las relaciones son aceptables, es la evidencia de conectar los diferentes enlaces que desemboca en una buena inversión de los movimientos efectuados. Si por el contrario falla uno o más de los aspectos mencionados, hemos de revisar qué estamos haciendo para constatar qué se ha de modificar para revertir la situación.
Cuando los diferentes aspectos tanto internos como externos fluyen, las inversiones se efectuan correctamente. Cuando se acumulan problemas, persiste la obstrucción, prevalece el malestar y no se perfila una solución, por más esfuerzos que se hagan no comporta el resultado que se pretende, es señal de déficits estructurales y carencias.
Hemos de invertir con inteligencia a cada momento para rendibilizar el dia, y persistiendo así invertiremos en una vida de desarrollo y mejora accediendo gradualmente a unos niveles más óptimos.