viernes, 12 de noviembre de 2021

EL POCO PROVECHO DE LO QUE DECIMOS Y HACEMOS ( I )

A parte de los grandes artistas, de los descubridores que han revolucionado la sociedad y las grandes obras sociales diversas, difiere en gran medida al comportamiento y aportación de lo que representa la mayoría. Siempre hemos de perseguir un desenlace benéfico de lo que expresamos con palabras y acciones, y lo hemos de comprobar en el impacto de estas. La boca y las manos ejercen un papel preponderante, se encargan de lo que decimos y de lo que hacemos. La boca situada en la cabeza está vinculada a la parte mental. Los cuatro elementos se manifiestan a través de la boca. Lo que entra ( sólido y líquido ) corresponde a los elementos femeninos de tierra y agua. Lo que interiorizamos para una nutrición, para una continuidad. Las palabras emergen de dentro por las experiencias prévias, por conocimientos, por la concepción forjada a lo largo del tiempo de acuerdo a nuestro potencial, ideales y idiosincracia. El impulso para expresarse lo aporta el elemento fuego, y lo pronunciado se asocia al elemento aire. Lo que sale de la boca ( fuego y aire ) corresponde a elementos masculinos. Las manos situadas en la parte central pueden conectar con la cabeza y los pies. Hacer bajar las ideas dando forma concreta. Las ordenes pueden venir a través de la boca, pero las ejecuciones dependen de las manos. Lo que decimos, el tono, el contenido, el desenlace que pueda dejar, indican características de la persona. Nos podemos acercar o alejar, animar o aburrir, entusiasmar o espantar ¿ y en el espacio antes de pronunciar las palabras y una vez dichas, nos paramos a pensar en las consecuencias que pueden causar ? Seguramente no observando el dia a dia de personas tanto influyentes como anónimas. Lo que decimos y lo que hacemos conforman la vida individual y colectiva. Podemos hacer y deshacer, construir o destruir, mejorar o empeorar, y a pesar de la importancia de lo que se puede generar, solo hace falta percatarse de la inconciencia y de la ignorancia que nos rodea para constatar la cantidad de tonterias que se llegan a decir, y la poca consistencia de las muchas acciones realizadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario