Somos directores y subordinados al mismo tiempo. Directores por que estamos diseñados individualmente y mantenernos vivos depende de nosotros. Y subordinados por que nos debemos a un orden social y de encaje con el entorno, la naturaleza y los demás. Estamos influenciados por múltiples factores externos, y lo pensado, sentido y la forma de proceder como si fuera plenamente nuestra, en realidad es la adherencia a lo que sintoniza con la propia idiosincracia. Entre lo interno y externo, lo propio y ajeno, nos debatimos continuamente en la faceta tanto de director como subordinado. La inserción en el exterior nos somete al cumplimiento de unas leyes y principios para que prevalezca el orden. Los recursos acumulados gradualmente en cuanto a conocimientos y dinero, ha sido por intercambios. Hemos sido directores con una postura activa, y subordinados receptivos a las aportaciones de otros. La planificación de lo que queremos entre el inicio y final lo hemos de dirigir nosotros. La obtención de lo pretendido con los intermediarios en el proceso nos subordina a un tiempo, factores no controlados y la intervención de terceros. Todos somos directores y subordinados. La dependencia nos hace iguales, bebemos de una fuente común extrayendo lo indispensable para subsistir. Las diferencias relativas a inteligencia, entorno, riqueza y pobreza son externas, por que en lo esencial cada uno ha de ser director y encajar en el papel de subordinado. Si queremos ser buenos directores hemos de trabajar sobre nosotros mismos para trasladar el propio equilibrio interno al exterior y instaurar la armonía. Todos los conflictos y caos son el reflejo de las disonancias personales de no saber dirigir debidamente la propia vida, y esto repercute en factores impersonales al no subordinarse con la actitud correcta. En nuestros objetivos cuando influimos en el medio, hemos de planificarlos con perspectiva para obtener el propósito y al mismo tiempo no perjudicar a terceros. Dirigir por el conocimiento subordinandonos a las peculiaridades donde actuemos a fin que el desenlace favorezca las partes implicadas.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
viernes, 27 de febrero de 2026
viernes, 13 de febrero de 2026
TRILEROS EN VEZ DE SABIOS Y ARISTÓCRATAS
En vez de sabios y aristócratas como directores mostrándonos las pautas óptimas de conducta, estamos gobernados por trileros. Solo hace falta ver actuales dirigentes septuagenarios, que por edad, experiencia y supuesta madurez, deberían haber expandido la conciencia, ser comprensivos, establecer la paz y armonia, y en lugar de esto son complices de actos criminales. Si los ciudadanos han de experimentar estas formas primarias instintivas con las consiguientes pérdidas, destrucción y un largo periodo de recuperacion si llega, tambien es por el nivel imperante que no es suficientemente alto para vivir con formas más refinadas. Estos dirigentes impresentables han sido escogidos por los ciudadanos. O bien son ineptos, incapaces de distinguir lo correcto de lo incorrecto, o es que han de pasar purgas para despertar de la letargia. Lo que sucede es por que es preciso. La cuestión es : ¿ por qué no somos capaces de superar estos estadios de brutalidad, perversión y deterioro no tan solo ambiental, sino de las acciones con sus consecuencias ? Quien debería liderar no está, y si estuviera dispuesto a asumir esta tarea inmensa de responsabilidad, con el personal que predomina lo liquidarian inmediatamente. La triste realidad humana se muestra en los acontecimientos dia a dia.