viernes, 27 de marzo de 2026

INTERESES Y GUSTOS. LO QUE QUEREMOS, HACEMOS Y COMO SOMOS

Intereses y gustos son el impulso para buscar recursos que proporcionen nutrición y satisfacción. Lo que queremos determina lo que hacemos por como somos según las posibilidades económicas y el medio de acción con sus características.                                                                                                                       La conciencia individual, el instinto de supervivencia y la auto estima empujan desde dentro para encontrar fuera las condiciones proporcionadoras de los nutrientes pretendidos. La cantidad y calidad indicará el qué y como de acuerdo al nivel evolutivo, refinamiento, función personal y las influencias culturales. Cada uno es único con sus peculiaridades, y así intereses y gustos dependen de múltiples factores que pueden coincidir con algunos y diverger con otros. Lo importante es que intereses y gustos a parte de cubrir demandas y deseos personales apunten a cuestiones que refuercen inquietudes espirituales que ensanchen la perspectiva para dotar los esfuerzos y propósitos de contenido más allá de una mera subsistencia.                                                                                                                                                 Como somos en esencia determina lo que queremos y lo que hacemos. Por lo tanto es básico saber qué queremos, por que dependerá las consecuencias posteriores que pueden ser constructivas o destructivas.    ¿ Qué porcentaje de población se conoce a fondo para dilucidar con claridad donde se han forjado las pretensiones y si estas son pertinentes ? Desconectados mayoritariamente del centro interno, deslumbrados por las ofertas mundanas, los intereses y gustos a menudo perjudican más que benefician. Encontrar el equilibrio entre lo necesario y lo prescindible, lo que conviene y lo que hemos de dejar, es una tarea diaria constante que requiere conocimiento, ecuanimidad, y la habilidad de calibrar con acierto. Somos por lo que hacemos y queremos, y el resultado es el exponente más claro. Decantar la balanza hacia lo benéfico o perjudicial es el reto que nos pone a prueba. 

viernes, 13 de marzo de 2026

EMPOBRECIMIENTO INTERNO CONFLICTO EXTERNO

Lo mostrado en el exterior aflora de lo interior que se ha almacenado anteriormente por un conjunto de experiencias influyendo en nosotros de acuerdo a como lo hemos recibido, el agrado o desagrado y los propios intereses que deciden el tipo de respuesta.                                                                                         Lo visible y lo invisible, lo interno y externo conforman nuestra manera de ver el mundo por la concepción que nos forjamos de nosotros, de otros, y lo que creemos desde la posición particular como han de ser las cosas convencidos de verlo claro. Pasa a menudo que lo considerado apropiado o correcto no lo es por la repercusión posterior, y aquí se inician los conflictos : por una visión y criterios erróneos, y por el afán de satisfacer intereses egoistas.                                                                                                     Demasiado enfocados en lo externo y en ganancias materiales, y muy poco en lo interno y el desarrollo individual. La guia sobre lo que queremos y como actuar para instaurar armonía, se ha de madurar observando el máximo de referentes para un encaje óptimo entre lo personal y ajeno. Si prevalece la ganancia personal desconsiderando acciones perjudiciales en alguien, ya es una muestra de empobrecimiento interno, pues lo que origina tensiones, polémicas y malestar desemboca en conflictos.   Lo que vemos contínuamente en tantos frentes son las miserias interiorizadas a la búsqueda de unas pretensiones injustificables para saciar unos deseos enfermizos. Una sociedad falta de ideas claras que se equivoca una y otra vez por querer lo que no corresponde, y con la oscuridad imponiéndose a la luz, se toman decisiones erróneas que solo perpetuan el malestar.                                                                           Ganar, tener, para mi beneficio, patrones que conducen al propio empobrecimiento como individuos, y el impacto se esparce en el colectivo. El género humano con un potencial desconocido podría obrar maravillas, y en cambio dejándose guiar por instintos primarios se convierte en un desgraciado imposibilitando las condiciones que anhela la mayoría por la perturbación de las acciones cometidas.