viernes, 13 de marzo de 2026

EMPOBRECIMIENTO INTERNO CONFLICTO EXTERNO

Lo mostrado en el exterior aflora de lo interior que se ha almacenado anteriormente por un conjunto de experiencias influyendo en nosotros de acuerdo a como lo hemos recibido, el agrado o desagrado y los propios intereses que deciden el tipo de respuesta.                                                                                         Lo visible y lo invisible, lo interno y externo conforman nuestra manera de ver el mundo por la concepción que nos forjamos de nosotros, de otros, y lo que creemos desde la posición particular como han de ser las cosas convencidos de verlo claro. Pasa a menudo que lo considerado apropiado o correcto no lo es por la repercusión posterior, y aquí se inician los conflictos : por una visión y criterios erróneos, y por el afán de satisfacer intereses egoistas.                                                                                                     Demasiado enfocados en lo externo y en ganancias materiales, y muy poco en lo interno y el desarrollo individual. La guia sobre lo que queremos y como actuar para instaurar armonía, se ha de madurar observando el máximo de referentes para un encaje óptimo entre lo personal y ajeno. Si prevalece la ganancia personal desconsiderando acciones perjudiciales en alguien, ya es una muestra de empobrecimiento interno, pues lo que origina tensiones, polémicas y malestar desemboca en conflictos.   Lo que vemos contínuamente en tantos frentes son las miserias interiorizadas a la búsqueda de unas pretensiones injustificables para saciar unos deseos enfermizos. Una sociedad falta de ideas claras que se equivoca una y otra vez por querer lo que no corresponde, y con la oscuridad imponiéndose a la luz, se toman decisiones erróneas que solo perpetuan el malestar.                                                                           Ganar, tener, para mi beneficio, patrones que conducen al propio empobrecimiento como individuos, y el impacto se esparce en el colectivo. El género humano con un potencial desconocido podría obrar maravillas, y en cambio dejándose guiar por instintos primarios se convierte en un desgraciado imposibilitando las condiciones que anhela la mayoría por la perturbación de las acciones cometidas.