Si diversas acciones reiterativas no aportan un resultado positivo, es cuestión de observar el planteamiento y ver si generamos armonia o discordia, si los esfuerzos son inútiles al no obtener lo que pensábamos.
La inercia, la falta de reflexión, el convencimiento de estar acertados en el proceder, la urgencia en ver los frutos, hace repetir una y otra vez pautas que no nos conducen al objetivo ni son eficientes. Ante los tropiezos constantes, se impone un alto que permita verificar donde se produce el error, y a partir de aqui si lo sabemos descubrir, cambiar los patrones incorrectos por los correctos.
Aquellos que tienden fácilmente a dar excusas, han de ser valientes y afrontar, comprobando que no hay peligro, y que despues la sensación de bienestar es mucho mejor que el gusto agridulce provocado por evitar conflictos hipotéticos.
Después está el grupo inclinado a posponer casi como un mecanismo automático. Esta postura no resuelve el tema en el presente y lo acumula con otros que surgen a continuación. Si se ha tomado una decisión para llevar a cabo un encuentro o reunion, se ha de ser diligente para concluirlo, evidenciado así la eficacia, tratando a la otra parte con consideración; pues varias posposiciones es señal de indiferencia y poca valoración del interlocutor.
Otros se inclinan por la mentira. Siempre encuentran justificaciones aunque no se aguanten por ningun lado, adoptando una postura defensiva para no encarar los hechos con la verdad.
La falsedad nunca es un buen sistema, y las mentiras solo son aceptables en casos extremos, en hechos intrascendentes según contexto y la persona.
Proponer y no hacer, generar expectativas que no se llevan a cabo, encender fuegos que se apagan por la inacción, porque no hay un deseo real, solo un aparentar de palabra que manifiesta falta de entusiasmo y de compromiso, dejando una sensación de informalidad de quien propone.
Hemos de ser decididos, sinceros, confiar en los procesos, mostrarnos auténticos, pues si no lo somos las barreras mantendran obstáculos que impediran conexiones verdaderas y satisfactorias, quedando atrapados en el laberinto del vacío irresolutivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario