sábado, 19 de abril de 2014

SUCIEDAD - LIMPIEZA ( I )

La suciedad o limpieza es uno de los factores clarificadores para mostrar el estado actual de utensilios o personas y la intervención a efectuar destinada a extraer el mejor provecho.
Lo puro o impuro es la intención, lo que se pretende. La pureza es elevarse internamente para captar elementos más sutiles para transmitirlos a otros.
Cualquier contacto, cualquier intercambio, si se fundamenta en la satisfacción egoica comporta impurezas si no hay un objetivo espiritual. La purificación en ambos sentidos se puede producir al pensar en ayudar y preocuparse por el soporte que queeremos ofrecer a quien lo pueda necesitar.
Hemos de observar de donde provienen los planteamientos, si lo hacen desde el ego o desde el alma. Si son desde el ego en algun punto habrá suciedad. Si son desde el alma la limpieza es el impulso y el objetivo, y el resultado es una tranquilidad estable.
Limpieza es claridad, comprensión. Suciedad es oscuridad, la necesidad de cambios para instaurar lo apropiado. Limpieza es para conservar, la suciedad para transformar en limpio.
Los contrastes sirven de indicadores para saber hacia donde conviene decantarse, modificando actitudes corrigiendo lo oportuno si el caso lo requiere.
La limpieza comporta beneficios, la suciedad comporta pérdidas. Limpieza es lo que siempre se ha de buscar, potenciar y reforzar. La suciedad precisa atención para eliminarla en nosotros o en el exterior.
La limpieza corporal y de los utensilios de uso son importantes, pero se ha de acompañar de la limpieza interior. Lo que emerge de dentro ha de ser puro para mostrarlo igual.
Si internamente hay suciedad y conflictos, estos se evidenciaran en lo externo. La limpieza superficial será como tener cuidado solo del envoltorio, no del producto que es donde está el valor.
La pureza es la base, sin esta no hay comprensión, y sin comprensión las acciones conducen al error.
Desde la infancia que es el inicio, se ha de cultivar y aprender la postura a adoptar en cada circunstancia, de ello depende el éxito o fracaso.
La suciedad puede ser por dejadez, por uso frecuente, por incidencia de elementos externos. En lo estrictamente personal la introducción de formas inferiores dentro nuestro que perturben el ámbitro de los pensamientos o sentimientos, erróneos, generaran malestar en uno mismo y hasta donde se expanda la influencia. Acciones perjudiciales no sincronizadas debidamente, maneras de pensar o sentir contraproducentes por deseos mal dirigidos.
Ensucia lo que perturba la paz, lo que rompe la armonia, son manchas a tratar con los limpiadores adecuados para recuperar el estado idóneo.

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