Siempre nos acompañará este reto, aprovechar o malversar. Tanto es el lugar social, ocupación, recursos, hemos de saber administrar tiempo haciendolo con la habilidad de encajar sujeto y objeto para extraer algún rédito. Provecho de lo que hacemos y tenemos. De lo que hacemos con los bienes en forma de conocimientos, y del dinero a la búsqueda de unos objetivos satisfactorios. Malversar es perder oportunidades, diluir lo que se tiene, invertir infructuosamente lo acumulado en acciones improductivas. Todos en algun momento o época, en ocasiones diversas, por los motivos que sea, hemos malversado tiempo y/o dinero. Dejarse llevar por lo fácil requiere poco esfuerzo, en cambio, rendibilizar el potencial pide regularidad, disciplina y saber como proceder para acercarse al propósito fijado. Siempre limitados y condicionados en mayor o menor medida por obligaciones para obtener los constantes nutrientes indispensables en las diversas vertientes a cubrir, pocos se paran a pensar si con su proceder se acercan más a una vida de provecho o malversada. Centrados básicamente en tener, ¿ cuantos realmente sienten auténtica inquietud para desarrollarse como ser cultivandose espiritualmente ? No es una cuestión exclusiva de religión, lo mostrado externamente emerge del interior, y según las intenciones y la calidad expresiva, será un índice de provecho o malversación del aprendizaje y la aplicación de este. Hemos de avanzar, expandir la perspectiva, todo lo que dé sentido y comporte mejoras sinónimo de provecho ha de impulsarnos al esfuerzo. Si van pasando décadas y persisten los defectos, repitiendo los mismos patrones insubstanciales, ideas inútiles, con relaciones vacías de contenido, significará que hemos ido sumando dias pero que estos no han servido para generar una versión más óptima y enriquecedora habiendo malversado el tiempo en futilidades cuando lo podríamos haber aprovechado en ser más virtuosos.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
viernes, 29 de mayo de 2026
viernes, 15 de mayo de 2026
EL VACÍO DE MUCHAS RELACIONES
Para experimentar lo que desearíamos lo hemos de atraer. Ha de haber un mínimo como punto de partida para poder conseguir más. Si queremos llenar algún apartado, se debe disponer del recipiente apropiado. Si no lo tenemos no será posible por más que lo queramos. Exactamente pasa en las relaciones. Solo estamos en disposición de ofrecer lo préviamente interiorizado. Si queremos calidad hemos de conseguirla por unas acciones y unos materiales óptimos acoplados debidamente. Esto quiere decir que lo trasmitido por pensamientos, sentimientos y expresiones, ha de refinarse por unos conocimientos y la voluntad de transferirlos de la mejor manera. ¿Qué proporción se prepara para un refinamiento contínuo ? Solo expandiendo la conciencia permanentemente seremos capaces de ir substituyendo en nosotros las formas rudimentarias obstructivas por aquellas que establezcan nexos auténticos y saludables. ¿Qué podemos ofrecer de valor a los demás ? Lo que esté en consonancia a lo aprendido y desarrollado. Si tantas relaciones van mal es por que creen que los planteamientos y propósitos son los idóneos, y los mismos resultados generadores de discordia ponen de manifiesto el error de lo cometido. Una formación limitada, intereses auto centrados, egoismo y ignorancia, son el coctel para el fracaso con todos los episodios de crispaciópn y malestar. Si mucha gente no sabe tratarse bien a ella misma, aún lo hará menos con otros. No podemos ser atrayentes con déficits ostensibles. Quedandonos en la superficialidad y en temas improductivos nunca sentiremos plenitud en los intercambios. Solo tocando lo profundo, lo que nos haga vibrar, lo que entusiasme, tendrá la oportunidad de hacerlo.