Estamos influenciados por lo que llamamos cuerpo mental, cuerpo emocional y cuerpo físico, expresado en pensamientos, sentimientos y acciones. De la idea inicial abstracta a su concreción hay un proceso corto o largo, y la dinamización depende del deseo, de la importancia que pueda tener lograr unas pretensiones. Las ideas son el detonante, el impulso por el valor que damos, y la acción es concretar para dotar de contenido y provecho el esfuerzo. La armonía depende de conjuntar estos tres factores. Demasiado inmerso en cuestiones intelectuales pero con una baja emotividad, mostrandonos frios y distantes, requerirá reequilibrar. Un exceso de sensibilidad que no modifica el fondo ni las personas, necesitará reforzar la via del pensamiento para adquirir perspectiva. Y si estamos ocupados en la acción, en obtener beneficios, dejando de lado las demandas del cuerpo mental y emocional que tambien se han de nutrir, habrá un desequilibrio. Todos los enfrentamientos, conflictos, agresividad verbal o física, la imposibilidad de encontrar vias de entendimiento, las crisis diarias perpétuas, son el exponente de no pensar, sentir o actuar correctamente. Por tanto si disponemos de tres frentes de recursos y estan desajustados, en vez de avanzar nos estancamos, en vez de resolver estropeamos, siendo el indicador evidente que hay mucho por pulir y corregir. A veces serán pensamientos egoistas disonantes, otros la sentimentalidad impedirá ver con claridad como afrontar lo que parece grandioso pero realmente no lo es; o bien las acciones perjudiciales para el propio individuo o para el abasto de influencia. Cuando enfermamos, cuando se repiten problemáticas en áreas concretas, cuando las dificultades se centran en temas específicos, son los desajustes internos expuestos en el exterior, y si queremos resolverlo, hemos de indagar donde y qué se debe pulir y corregir para que las obstrucciones den paso a la fluidez.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
viernes, 24 de julio de 2026
sábado, 11 de julio de 2026
DIFERENCIAS Y SIMILITUDES ENTRE ASCO Y ODIO
De forma natural nos acercamos a lo agradable y nos alejamos en sentido contrario. Asociamos asco y odio como factores generadores de malestar, pero son conceptos diferentes. El asco tiene que ver con los sentidos físicos. Lo que vemos, escuchamos, tocamos, olemos o probamos de forma directa, son sensaciones constatables. El odio es producto de esquemas mentales comparados con patrones interiorizados relativos a costumbres, formas, maneras de proceder, peculiaridades diferentes. Odiar es intolerancia, no aceptar lo que puede molestar, desde una visión parcial y de gustos personales. La multiplicidad está presente en todos los ámbitos, y si nuestras características tienen derecho a manifestarse, las opuestas tambien si se ciñen a las leyes, a reglamentos y no alteran la convivencia. Podemos escoger la vertiente constructiva de aprecio y respeto hacia otros a pesar de discrepar o no encajar, o bien la opción negativa que menosprecia, agrede y quiere eliminar toda disidencia por la actitud supremacista de quien se cree superior, donde lo propio es lo que tiene valor, los que hacen lo correcto, Y aquellos que salen del guion estan equivocados y necesitan reconvertirse o desaparecer. ¿ Qué es lo que molesta, cual es el fundamento, donde está la lógica si los que son diferentes no inciden directamente en nosotros, si no nos obligan a imponer sus maneras, si no comportan ningún perjuicio, entonces donde está el sentido de odiar ? Ni nuestras ideas, costumbres y criterios tienen la verdad suprema, ni los diferentes estan equivocados y son un peligro. Santos o pecadores se encuentran en todo tipo de estamentos. El comportamiento y el resultado de las acciones es quien determina el acierto o error de lo expresado. El asco es objetivo y comprobable. El odio es subjetivo, producto de unas valoraciones personales que exalta aquello que sintoniza con nosotros y menosprecia quien piensa o procede de forma ostensiblemente contraria. Siempre habrá situaciones generadoras de asco, en cambio podemos estar libres de cualquier odio aceptando la diversidad y mostrandonos neutros para preservar la paz.