sábado, 12 de agosto de 2017

DESEO - VALOR - RESULTADO

Querer lo que no tenemos o si tenemos pero con más cantidad. Deseo para mantener o incrementar. La cuestión es : ¿ para qué mantener ? ¿ para qué incrementar ? ¿ con qué finalidad ?
El deseo es el impulso dinamizador, pero hemos de saber si vale la pena esforzarse para según qué. Los deseos pueden ser mentales, afectivos, físicos, introducir más conocimientos, determinados vínculos, preservar la manutención. El fondo ha de implicar o conservar o mejorar, de lo contrario el deseo tendría poco sentido, sería más bien un capricho.
Vivir es forjar nuevas oportunidades, y el deseo es sinónimo de vida, se trata de imprimir calidad con la proporción óptima de cantidad.
Hemos de preguntarnos : ¿ para qué queremos lo que queremos ? ¿ para acceder a un contexto más próspero ? ¿ por qué sabemos que podemos hacer más y las ventajas que puede comportar ? ¿ por un supuesto goce o bienestar fundado en creencias, suposiciones, dependientes de factores externos ?
Sin otorgar valor no hay deseo, se trata de observar donde radica la base del valor dado a una cosa o sujeto.
El deseo se pone en marcha a la búsqueda de, y persigue un resultado que conduzca a la satisfacción. Se trata por tanto de cubrir carencias o tener más de lo que tenemos. Es el mecanismo que ha de dotar de sentido y propósito nuestras acciones.
Ante la diversidad de deseos hemos de ver en perspectiva si el objetivo que se pretende es conveniente o no, si encaja con nosotros, si es necesario, si vale la pena todo lo que se ha de movilizar y el posible beneficio.
¿ Qué tipo de deseo es el nuestro ? ¿ Es saludable ? ¿ Es egoista o para compartir ? ¿ Es primordial o prescindible ? ¿ Puede afectar negativamente a nosotros o alguien ?
Los valores dependen de múltiples factores pero son la clave del deseo, y el resultado que es la finalidad de todo deseo, depende de las habilidades, el equilibrio de medidas a cada momento, y las interacciones que intervengan en el proceso, de corto o largo abasto.

sábado, 29 de julio de 2017

INSTANTES ( II )

Instante es transitoriedad, ahora está ahora no. La foto es la perpetuación de un instante fugaz que se congela en una imagen. Podemos rescatar el recuerdo, pero ya no se puede repetir de la misma manera.
Muchos instantes parecidos pero ninguno totalmente igual. Instante es como el agua en las manos, no se puede retener. La rapidez de enlaces entre lo anterior y posterior diluye las acciones, guardando pocas imágenes en la memória de lo que vamos haciendo.
Instante a instante se construye o se destruye, vamos hacia arriba o hacia abajo, mejoramos o empeoramos. El instante nos muestra que no hay parada, que se ha de ir hacia adelante. El pasado sostiene el presente, se trata de saber con qué objetivo queremos seguir sosteniendo nuevos presentes.
Los valores son relativos, depende de la medida que ponga cada uno, y exactamente pasa con los instantes, hay que quedan grabados y otros se olvidan rápidamente.
Miles de instantes insignificantes que solo sirven de enlace, y muy pocos remarcables marcando eventos importantes para nosotros.
Unas palabras, unos gestos, unas acciones de un momento preciso, forjadas en el interior, se manifiestan para ir edificando las respectivas vidas particulares con las experiencias pertinentes en el tiempo oportuno.
Siempre estamos en el presente, pero los instantes presentes se almacenan en el pasado, viviendo entre lo permanente y lo transitorio. Afrontamos lo cambiante por unos preceptos eternos que sirven de guia, y sabiendo que el ahora se desvanece inmediatamente, procedemos de acuerdo a los anhelos de perpetuidad.
Inmersos en la dualidad buscamos la unidad, y esta unidad depende de acoplar la dualidad. El instante siempre está, pero nunca es igual.
Entre lo que se va y lo que perdura, lo olvidado y lo recordado, intentamos dotar de contenido las experiencias, y de todo ello queda un mínimo que marca las singularidades entre unos y otros.

jueves, 13 de julio de 2017

INSTANTES ( I )

La vida es una acumulación de instantes. Cada dia se pueden experimentar centenares de pequeños momentos, vividos la mayoría de forma inapreciable sin otorgar ningun valor, pero el encadenamiento de uno y otro es lo que forja la existencia presente de cada uno.
Hay instantes que son como el vapor, se desvanecen y desaparecen, Hay otros que son como piedras, unas palabras, unas acciones, y aquello que se produjo en un zig zag queda grabado durante mucho tiempo.
La rapidez de movimientos nos hace vivir los instantes de maenra casi imperceptible, aun no hemos terminado lo ejecutado y ya estamos empezando nuevas tramas.
¿ De todo lo llevado a cabo durante el dia, que queda en el recuerdo ? ¿ Qué provecho extraemos de lo realizado ? Los procesos según de lo que se trate, pueden ser largos o cortos, pero el inicio y el final solo es un instante.
Lo que va entre el inicio y la conclusión ha de tener un objetivo, lograr algun propósito, y de instante en instante es donde se forjan todas las pretensiones. La mayor parte de lo efectuado queda en el olvido, solo quedan fracciones significativas de acuerdo a las valoraciones y el significado que tiene para nosotros.
Instante es tiempo, y tiempo es medida, unos límites que enmarcan hechos específicos, empalmando constantemente de un contexto a otro, mayoritariamente afrontado en piloto automático, sin saborear cada cambio de decorado, pasando por alto factores sutiles que pasan desapercibidos por la inercia y la focalización en el movimiento siguiente.
Nos gustaría gozar el ahora, pero cada nuevo ahora ya prepara el después, y con la superficialidad imperante, los objetivos de bajo alcance y una considerable inconciencia, vamos viviendo miles de instantes que quedan en nada.
Hay situaciones que se modifican con relativa facilidad, otros parecen inamovibles, y es instante a instante donde suceden todos los cambios. Todo cuenta, cada paso, cada gesto, cada elemento que interviene va conformando un entramado que readapta lo precedente. De nosotros depende dotar los instantes de valor y provecho.

sábado, 24 de junio de 2017

DESENGANCHARSE DE LO ESTABLECIDO

¿ Por qué tantas personas tienen miedo al cambio, cuando este es un hecho normal donde no hay dos dias idénticos ?
Lo vemos en la política, defendiendo acaloradamente leyes obsoletas, desfasadas, donde lo importante es permanecer estático, no tocar nada, que todo siga igual como si se tratara de los diez mandamientos.
La sociedad se va transformando y lo consideran normal, pero modificar decretos que en vez de estar al servicio del pueblo lo esclavizan, eso no es posible.
Parejas que se mantienen sin ningun proyecto de crecimiento, sin afinidades que sostenga los cimientos del vínculo, un inmovilismo rígido que no conduce a ninguna parte, con el único propósito de preservar una hipotética seguridad u otros motivos.
Trabajos mal pagados resignándose a tomar riesgos, pues desgraciadamente el abuso del fuerte sobre el débil es la tónica generalizada, y la impotencia de variar las reglas del juego condena a unas condiciones lamentables que se perpetuan por miedo a perder lo poco y que después aún sea menos.
Si hay dia y noche, las estaciones cambian ¿ donde radica el miedo a afrontar nuevas tendencias ? ¿ qué sentido tiene querer preservar lo caduco, lo que ya no funciona, lo que se ha convertido en una molestia por no haberlo substituido ? ¿ se quiere vivir o malvivir ? ¿ avanzar o quedarse estancado ?
Lo que no va hacia adelante incrementando conocimientos, potencial, maneras más enriquecedoras por las prestaciones, va hacia atrás. El miedo a perder o empeorar se fundamenta en una pobreza de espíritu interna, en la ignorancia de un plan universal donde todo está supervisado al milímetro para experimentar lo preciso a cada momento. El progreso o fracaso no depende de unas personas específicas, sino de un conjunto de interacciones que encaja contínuamente lo individual con lo colectivo.
Si a cada momento hacemos hacemos lo correcto, todo será para bien, porque en definitiva los acontecimientos están para introducir mejoras respecto al precedente. Ahora bien, si no queremos dejar ir lo instaurado, a parte de bloquear la entrada a otras posibilidades, la putrefacción de lo inservible acabará por destruir lo que se quiere preservar a capa y espada quedando mucho peor por impedir fluir un orden natural.

sábado, 10 de junio de 2017

ENCARGADOS

Al igual que el encargado de una fábrica que tiene un director, en nuestras vidas particulares tambien somos unos encargados con un director que lo supervisa todo para que se produzcan los encajes adecuados en el momento oportuno.
Vivimos en la tierra impulsados por unos preceptos espirituales que tienen el objetivo de que cada cual descubra y efectue las correcciones que le correspondan a fin de instaurar un entorno armónico. Cuando se producen disonancias o conflictos, señala que no seguimos debidamente las directrices supremas revirtiendo en aflicciones.
Hemos de descifrar el por qué de los esfuerzos, de nuestra presencia aquí, saber clarificar la finalidad ulterior más allá de un trabajo y un servicio social.
Nuestra vida nos pertenece en parte, somos producto de un Creador que escapa a la limitada comprensión humana con la inmensa magnitud que representa. La única tarea a realizar es sacar los velos que nos mantienen en la oscuridad, entendiendo la función individual respecto al colectivo. Somos encargados de la propia vida con la responsabilidad que comporta, pero sobretodo somos encargados de un proyecto celestial que da sentido a las experiencias, a las relaciones, a los cambios, viendo el propósito a largo plazo desde una perspectiva metafísica.
¿ De todo lo que pensamos, sentimos y hacemos, surge de nosotros como distintivo ? Imposible de cuantificar, pues esto está siempre en relación a factores externos. Lo pensado y sentido emerge de dentro, influenciado por unos episodios previos conectados con el exterior.
¿ Hay libre albedrío ? ¿ En qué proporción ? Una gran parte ya está predeterminada por múltiples factores. No obstante, decantarnos hacia condiciones favorables o desfavorables dependerá del nivel de conciencia, discernimiento y voluntad. Antes de actuar estamos en disposición de decantar la balanza, uan vez la acción se lleva a la práctica, quedamos en manos de las directrices supremas; por esto hemos de ser muy prudentes antes de movilizar según qué.
Nos movemos en círculos limitados, el margen de maniobra es reducido, los conocimientos mínimos, pero el abasto de las palabras, pensamientos y acciones afecta todo el conjunto.
¿ Cumpliremos la tarea por la cual hemos venido a través de las leyes cósmicas ? Somos unos encargados y hemos de merecer el crédito otorgado por el director.

sábado, 27 de mayo de 2017

¿ QUE VOZ NOS PREDOMINA ?

Cada uno de nosotros es único, no hay nadie igual, disponiendo de herramientas diversas que confirman que individualmente somos intransferibles.
La manera de ser depende de un conglomerado de factores, pero sobretodo del nivel evolutivo, el cual nos permite una visión ámplia o restrictiva, una capacidad grande de discernimiento o reducida, un afán de superación o conformismo. Las variantes son múltiples como la misma complejidad humana, y como en tantas otras cosas que compartimos de base, se trata de observar el comportamiento para dilucidar las tendencias que prevalecen en nosotros.
Todos tenemos conciencia del cuerpo por que es lo más evidente y tiene exigencias constantes, pero pocos en comparación tienen conciencia del alma. Todos se esfuerzan por cubrir las demandas en el aspecto material, pero tambien pocos en contraste en cubrir las necesidades espirituales.
¿ Qué nos inclina a decantarnos en un sentido o en otro ? La voz interior. La voz suave y silenciosa del lado sutil, que busca la paz, la armonía y la concordia, o la voz densa, brusca y chapucera en las formas.
¿ Qué vemos a diario sea en lo cercano o en lo lejano ? Justo lo contrario de los anhelos deseados en el fondo. ¿ Qué nos indica esto ? Que si fuera hay guerra, tensión y conflictos, es por qué se ha generado y se encuentra en el interior.
Si queremos que mejoren las condiciones externas, primero hemos de mejorar nosotros en lo que pensamos, decimos y hacemos por las consecuencias que se derivan.
La voz interior ha de guiar hacia la expresión de los mejores atributos. Si no lo hace es por que damos prioridad a deseos personales desajustados con alguien o el entorno, que son causa de problemáticas.
Las dos naturalezas en nosotros estan en lucha constantemente. La naturaleza superior vela por la unidad, por el bien común. La naturaleza inferior busca la satisfacción egoista sin importar la incidencia de las acciones cometidas. La evidencia de las mismas manifestaciones indica hacia donde nos decantamos, sea ocasionalmente o habitualmente.
Muchos quieren que " el todo " trabaje para " las partes ", pero las partes a menudo no quieren trabajar para el todo. Y es aquí el origen de las disonancias, y con esta ceguera de planteamientos y objetivos pasa lo que pasa a diario.
Seguir los dictados de la naturaleza inferior no conlleva esfuerzo, pero ya vemos los resultados. Seguir la naturaleza superior representa un trabajo constante, pero es quien da sentido, utilidad y propósito existencial. Ante esta exposición hemos de preguntarnos : ¿ que voz predomina en nosotros ? ¿ la que quiere avanzar y transformar defectos en virtudes ? ¿ o la voz que nos empuja a crear un ambiente caótico y de malestar permanente ?
Mejor nos paramos un momento y vemos hacia donde nos encaminamos.

sábado, 13 de mayo de 2017

TIPOS DE DESEO

¿ Qué deseamos ? ¿ Es útil ? ¿ Es benéfico ? ¿ El deseo es para satisfacer el ego ? ¿ Qué objetivo tiene lo que queremos ? ¿ El deseo se enfoca a reforzar las virtudes ? ¿ Cuantas personas antes de actuar reflexionan sobre lo deseado y todo lo que puede implicar ?
En una sociedad anestesiada, enfocada en lo mundano y gratificaciones inmediatas, los deseos preponderantes son de baja envergadura, con frecuencia a corto plazo. Demasiados deseos inferiores que nos mantienen en un estadio inferior : codicia, afán de riqueza, placeres perjudiciales. El contacto constante con la materia y el anhelo de subsistencia, desvia de objetivos más refinados a no ser que se amplie la perspectiva. 
Si los deseos siempre giran alrededor de lo mismo, de la propia auto satisfacción, cortaremos las posibilidades de evolucionar al centrarnos en lo primario y transitorio. Así no podremos acceder al auténtico propósito existencial que es transformar las manifestaciones negativas que causan conflictos por expresiones refinadas conduciendo a la armonía.
Antes de dinamizar ciertos resortes hemos de preguntar-nos : ¿ lo que deseo me inclinará hacia lo denso o a lo sutil ? ¿ a compartir o a recibir solamente yo ? ¿ a una satisfacción efímera o duradera ? ¿ contribuirá a crear bienestar en el colectivo o más bien lo contrario ?
Los deseos no dirigidos a introducir más luz en nosotros se desvaneceran rápidamente y no los podremos mantener.
Según el deseo y contexto se puede ver la necesidad y el nivel de conciencia. El medio circundante, las condiciones y las peculiaridades individuales, hacen variar y adaptar lo que queremos por un conjunto de características.
Deseo es lo que no tengo y quiero tener, o tambien si que tengo pero quiero más. La cuestión de fondo es : ¿ para qué más ? ¿ qué salida le pensamos dar ?
Hay demasiados deseos perjudiciales y demasiado pocos benéficos, y si no hay el discernimiento indispensable, lo que creemos será motivo de bienestar, a menudo acaba en pérdida o malestar.
Los deseos pueden liberar o esclavizar, los resultados nos lo clarificaran. Hemos de desear lo que nos haga ser mejores, lo que incremente el potencial como ser, lo que genere relaciones más satisfactorias. Lo que se desvie de estos propósitos, acabará siendo nocivo y deberemos reparar lo que se estropee.