Acostumbrados a fijarnos en unas palabras o unos hechos, interpretados habitualmente desde las particulares ópticas personales de conocimiento reducido y de valores puestos en duda, lo que vemos y podemos observar con los sentidos físicos, es más de lo captado externamente. Cada objeto físico y cada concepto de la creación posee una substancia material de una forma espiritual. Vemos la estructura interna, donde radica su gracia y encanto. Cada cosa creada tiene una sabiduria o lógica interna y una sabiduria o lógica externa. El objetivo es comprender toda la creación por medio de la inteligencia interna que se encuentra en ella, sacar los velos requiere las herramientas precisas que permitan adentrarse más allá de la forma para entender la substáncia intrínseca. Cada cosa conocida o desconocida, próxima o distante, está diseñada para una función particular que participe en el colectivo. Animales, minerales, plantas, herramientas de trabajo, se identifican por unos nombres, tienen sus características, hacen una aportación al conjunto, cada una con su diseño particular que encaje con su papel. Nosotros vemos la obra acabada, pero encontrar el nombre pertinente, la medida, la forma, escapa a nuestra comprensión limitada por que las especies que nos rodean han sido forjadas por un plan no abastable a la capacidad humana. Hay una sabiduria y lógica interna y externa para que el producto final, animal, vegetal u otros, ha sido pesado y medido antes de concretarse en la densidad para que ejerza su singularidad de manera óptima. Nos quedamos en lo aparente, definimos alguien como alto, bajo, delgado, gordo, desconociendo que cada peculiaridad tiene un objetivo y no es producto del azar. Y en nuestra ignorancia opinamos o valoramos convencidos de unos criterios que no sabemos realmente el por qué de aquellas especificidades y el propósito que lo sostiene. Si no subyugamos la vertiente instintiva y material no podremos percibir las sutilezas detrás de los velos que nos rodean, y viendo lo que impera dificilmente lo descubriremos.
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