Cuando somos pequeños se nos exige poco y las responsabilidades empiezan en la escuela. La auto exigencia y responsabilidad supone hacerse cargo de uno mismo para que las acciones reporten resultados favorables.
¿ Para qué se nos da tiempo ? Para adquirir una conciencia creciente del propósito por el cual estamos aquí en este momento preciso. Cada uno tiene unas peculiaridades, unos retos a asumir, unas lecciones a aprender, determinados aspectos a corregir, y si solo estamos pendientes de las rutinas habituales no será posible descubrir si estamos haciendo realmente lo que corresponde.
Siempre hemos de aspirar a más, saber más, subir el listón en todo lo que se pueda. Si nos conformamos se acaba la fluidez y la opción a nuevas oportunidades, y entonces el factor tiempo es un simple deambular sin objetivos que empujen a superarnos, un hacer sin sentido para mantener el organismo funcionando.
Hemos de averiguar que talentos tenemos, que aptitudes se nos dan mejor, porque este es el fuego interno que nos ha de empujar a dotar la existencia con nuestro propio sello particular, lo que marca la diferencia entre unos y otros. Somos únicos, en el aspecto físico, en la voz, huellas, por tanto hemos de imprimir unas características distintivas, y para no ser únicamente un número irrelevante en la multitud, hemos de anhelar con fuerza dotar los propósitos de contenido.
Cuando escogemos voluntariamente ser más exigentes y más responsables, es una muestra de comprensión madura que nuestras posibilidades y condiciones dependen de nosotros, que no nos podemos apoyar en otros ni ir culpando o quejandonos de factores externos diversos.
Rodeados de protestas asiduas de todo tipo, manifestaciones a la más mínima, proyectamos en otros nuestras carencias y incapacidades convirtiéndonos en efecto de aquellos que se convierten en la causa.
Todo lo que pasa tiene una razón, y si se presentan situaciones catalogadas de " injustas ", lo que hemos de hacer es encontrar las vias y los medios para enderezarlo, pasar a la acción y ser los constructores de lo que queremos y no unos comparsas en manos de aprovechados. Por eso hemos de ser exigentes y responsabilizarnos, en lo estrictamente individual y en el ámbito social, para que las facultades y los esfuerzos reporten beneficios y bienestar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario