sábado, 10 de diciembre de 2016

DILUIR

La vida va pasando, y las acciones diarias se van diluyendo, solo quedan algunos recuerdos y el resto se pierde en el olvido.
La alimentación de hoy nutre únicamente hoy, mañana necesitaremos nuevos alimentos, y lo que queda es la permanencia orgánica para seguir efectuando nuevas acciones.
Lo hecho ayer creó las bases de sustento, y lo que hacemos en cada nuevo presente es el anhelo de perpetuar una continuidad existencial. La cuestión es : ¿ para qué queremos esta continuidad ? ¿ para hacer qué ? ¿ si de lo cometido solo preservamos pequeñas porciones, que servicio ha aportado lo que se acaba diluyendo ?
Vamos empalmando de un contexto a otro, trabajar, descansar, desplazarse, comer, dormir, y de todas estas situaciones ¿ que provecho real extraemos ? Ahora esto ahora aquello, por inercia vamos enlazando una actividad con otra sin pararnos a reflexionar lo que necesitamos de verdad, qué queremos realmente, qué estamos haciendo con el tiempo que se nos dá. Y esto un dia y otro, año tras año, desde la infancia a la vejez, donde la conciencia casi no se incrementa por que en vez de aspirar a un crecimiento espiritual solo se pretende mantenerse gozando de las aportaciones materiales, y cómo estas son transitorias, por más experiencias que tengamos, al final todo queda diluido y reducido a unos mínimos recuerdos en la memória.
Del total ¿ qué aprendemos? ¿ qué mejoramos ? Nuestra función consiste en retirar el velo de las apariencias para ver el motivo que se esconde más allá de lo visible y perceptible, y así mientras la materia nos provee de herramientas de organización y aprendizaje, si descubrimos el auténtico propósito esforzándonos para lograr nuevos niveles de perfeccionamiento, constataremos que lo diluido en la densidad física sirve de combustible para incrementar la sutileza de las manifestaciones de nuestra naturaleza superior. Entonces lo diluido no se perderá, habrá servido de sacrificio para una causa más elevada.

sábado, 26 de noviembre de 2016

INVERSIONES

De una forma u otra todo es una inversión. No sólo en cuanto a tiempo y dinero, sino en como vivimos la vida.
Disponemos de un estrecho margen de maniobra que viene condicionado por el nivel evolutivo, status social, conocimientos y recursos. Todo esto es parte de nuestro haber, la cuestión es qué hacemos con estos bienes. Qué enfoque le damos, qué propósito, por cuales motivos, y según el desarrollo podremos constatar si las inversiones efectuadas son rentables o no.
Estamos inmersos en un medio donde la información es inmensa, y en cambio nosotros tenemos un almacenaje mínimo. Podemos vivir miles de dias, pero solo unos cuantos se aprovechan realmente. Las relaciones abarcan sólo unas decenas, y de éstas muy pocas son realmente significativas y inspiradoras.
El entorno nos ofrece el máximo de posibilidades, y nosotros sólo aprovechamos unos mínimos, ya sea por esclavitud horaria de las obligaciones diarias, por conformismo, por inercia o por inconciencia.
Nos deberíamos preguntar constantemente : ¿ estoy invirtiendo bien hoy ? Desde el inicio del dia hasta su culminación, hay un cúmulo de actividades a afrontar, mucha rutina, pero tambien tenemos momentos libres que son los que han de marcar la diferencia.
¿ A donde me lleva lo que hago ? ¿ Me gusta ? ¿ Es lo que debo hacer ? ¿ Mi potencial se expresa altamente, medianamente o escasamente ?
Inmersos en cubrir el expediente de subsistencia, no hay tiempo para observar, reflexionar y efectuar los cambios oportunos para una vida más satisfactoria. De esta manera habremos pasado por la vida, pero la vida no habrá pasado para nosotros, sin descubrir qué hemos venido a hacer, si lo hemos hecho o no y si marchamos siendo mejores.
Hemos de invertir en nuestro desarrollo espiritual, pues es lo único que perdura, lo que no sea esto se irá perdiendo por el camino. Bienes materiales, dinero, esfuerzos para ocupar cargos, responsabilidades laborales, estas cosas sólo son simples intermediarios para poder mostrar el verdadero potencial del ser a través de valores personales indestructibles eternos como saber amar, ser generosos, amables, atentos, serviciales, ayudar a los necesitados. Por tanto ¿ queremos invertir en lo que acabaremos perdiendo ? ¿ o queremos hacerlo en lo que persiste ?

sábado, 12 de noviembre de 2016

CLARIFICAR

Ver claro, tenerlo claro, es determinante para que la idea y la acción reporten el provecho implícito perseguido de los movimientos surgidos mentales o físicos.
El primer factor indispensable es cultivar en nosotros la pureza, pues es la base de lo que a continuación hemos de manifestar. El fuego y el agua son elementos depuradores respecto a deseos y sentimientos, puntos esenciales, poniéndonos en marcha bien por deseos o por sentimientos.
Desde un inicio, durante el trayecto y hasta la ejecución final, hemos de saber efectuar los pasos oportunos, entre el comienzo y la conclusión la visión ha de ser lo más nítida posible, acoplándonos a los imprevistos y a situaciones externas, que dependen de la claridad.
Acierto o error es una cuestión de precisión, de sintonizarse, y para ser preciso y saber sintonizarse se ha de tener claro el acoplamiento entre la acción a realizar y el objetivo, que supone un conocimiento indispensable y un dominio de los instrumentos a utilizar.
Entre lo conocido y lo desconocido, lo realizado y lo pendiente, es el campo de pruebas para clarificar si vamos por el buen camino. Cada nuevo dia es una página en blanco, disponiendo de los recursos de lo ya conocido para encarar lo desconocido, que han de servir para una planificación cuidadosa en aquello que queremos obtener.
Contínuamente hemos de clarificar la situación del momento, las impresiones, sensaciones, descifrar los mensajes de lo experimentado. Ubicarse en el lugar correcto de la manera correcta es una constante, y esto pide una capacidad de clarificar.
En un proceso en construcción sólo vemos lo que se ha desarrollado hasta el presente, y de acuerdo a lo acontecido podemos determinar lo que se ha debido enmendar y lo que se ha hecho bien, y con el soporte del conocimiento, aptitudes y recursos, efectuar una y otra vez los movimientos precisos que conduzcan a la culminación de lo pretendido.
Clarificar el qué, como, cuando, tanto en lo habitual como en lo ocasional, ha de ampliar el campo de visión para saber distinguir lo oportuno de lo inoportuno, lo conveniente de lo inconveniente, velando en todo momento para introducir las condiciones idóneas que reviertan en beneficio, corrección en las formas y armonía.

sábado, 29 de octubre de 2016

RENDIMIENTO

Rendimiento es uno de los principales retos a afrontar contínuamente. Todo lo existente en la naturaleza cumple una función y ha de hacer un servicio, de lo contrario seria inutil, y no hay nada creado al azar, siempre hay un propósito implícito.
En cualquier acción hay una pretensión, alguna cosa nos mueve en la búsqueda de obtener un fruto, una ventaja. Esforzarse sabiendo que será sin resultados sería absurdo, de una forma u otra en mayor o menor medida, detrás de los movimientos efectuados hay un fin a lograr.
Ya sea estudiar o trabajar, lo hacemos para conservar o incrementar recursos. La acción, con la capacidad ejecutora es la base, el rendimiento es lo que dará sentido a la preparación prévia.
El centro de operaciones es mental. A partir de una idea nos ponemos en movimento, interaccionando de forma diversa según cada caso con la finalidad de conseguir un objetivo.
El rendimiento es el acoplamiento entre lo ofrecido y lo obtenido, lo dado y lo recibido, aplicándose a cualquier ámbito de nuestro interés al que atorguemos valor.
Estamos diseñados para superarnos sin límites dentro del margen de maniobra individual de cada uno con las respectivas peculiaridades. A nivel físico hay un porcentaje reducido, pero el pensamiento es libre, y a partir de aquí es donde hemos de elaborar estrategias para extraer el máximo rendimiento de las facultades latentes en beneficio própio y de la sociedad.
Si nos acomodamos el ritmo se ralentiza, y al mismo tiempo las posibilidades realizadoras. El inconformismo ha de ser el motor dinamizador para ir un poco más allá cada dia. El rendimiento no se aplica solo a factores tangibles, tambien se hace extensible a factores intangibles mejorando la actitud y las formas de expresión conducentes a una armonia general creciente.
Estancarse es atascarse, y estar atascado es una obstrucción que impide avanzar, y si no avanzamos no hay rendimiento, por tanto hemos de buscar contínuamente la fluidez en todas las áreas, y la mejor manera es fijar el listón más alto actuando en consecuencia para que sea así.

domingo, 16 de octubre de 2016

AUTO EXIGENCIA

¿ El nivel de auto exigencia es alto, medio, bajo o inexistente en nosotros ? ¿ Qué consideramos necesario exigir ? ¿ Tendemos más a la exigencia o la indulgencia ? ¿ Porqué a menudo somos más exigentes con otros y más condescendentes con nosotros ?
La exigencia ha de tener como objetivo hacerlo bien, mejorar, introducir calidad, superarse. El desarrollo en cualquier área ha de llevar implícitamente un grado de exigencia, pues aprendizaje más esfuerzo, es lo que aporta resultados, y que estos sean más óptimos pide que vayan acompañados de exigencia, en definitiva disciplina y perseverancia.
No tenemos derecho a exigir maneras impecables a otras personas si nuestra actitud es laxa con expresiones mediocres. Si queremos pulcritud del exterior hacia nosotros, los primeros a crearla hemos de ser justamente nosotros.
La exigencia es como una cuerda en tensión. La cuerda floja no hará servicio, pero el exceso de tensión la puede romper, y esto significa encontrar la medida óptima entre poco y mucho que sirva al fin deseado.
Hay personas indolentes y voluntariosas, conformistas y inconformistas, líderes y seguidores. Para cada uno el término exigencia es relativo de acuerdo al propio carácter, gustos, aptitudes y aspiraciones. La diferencia entre la gente de éxito y la que no, a parte del talento que es básico, es la exigencia de introducir un refinamiento constante en lo que se hace.
La exigencia es un hecho natural. De pequeños se nos va educando gradualmente, primero somos muy tolerantes por la inmadurez y inconciencia de la infancia, y a medida crecemos en años, ciertos consentimientos anteriores ya no se pueden mantener, pasando a pedir responsabilidades, lo que supone exigir unas maneras de comportamiento respetuoso y armónico.
Sin exigencia no haríamos nada, no habría ambición para renovarnos, para introducir nuevas vertientes con mejores prestaciones. Querer más, ser mejor, ha de estar siempre presente, haciéndose extensible en todos los ámbitos, saber alimentarse, introducir métodos cada vez más saludables, estar en forma mental y física, instruirse constantemente ampliando las facultades sin límites, substituir déficits por superávits, vicios por virtudes.
Según la exigencia, acoplada a las habilidades y recursos dinamizadores, nos dotaremos de las prestaciones que nos acompañarán. La calidad o ausencia de ella en lo que nos rodea depende estrechamente de la exigencia aplicada en cada caso.

domingo, 25 de septiembre de 2016

COMUNICACIÓN

Comunicar es la constatación del bagaje acumulado y cómo está incidiendo en nosotros. La combinación de nuestro carácter con las peculiaridades singulares, contrastada con las impresiones que vamos recibiendo del exterior de todo tipo, hace que pensemos, sintamos y actuemos de acuerdo a unos parámetros propios que se mostrarán según cada contexto y circunstancia.
Cuando comunicamos, sea cual sea la manera, estamos evidenciando quien somos. La grandeza o bajeza, la calidad o su ausencia, se manifiesta a través de las ideas, de las acciones. La cuestión es : ¿ qué queremos comunicar ? ¿ por qué ? ¿ es importante ? ¿ es primordial ? ¿ es útil ? ¿ es necesario ?
Mediante interacciones aprendemos, nos ajustamos al medio, adquirimos recursos, y por experiencias vamos internalizando impresiones que influencian en el pensamiento, en los sentimientos y planteamientos.
Aquello prominente, válido en una época, puede dejar de serlo de acuerdo a los cambios acontecidos, produciendo criterios diferentes y nuevas tendencias. Lo que gustaba puede dejar de hacerlo, y en consecuencia la forma de relacionarse se modificará, y a pesar del mismo fondo la comunicación desde fuera no la recibiremos ni la sentiremos igual.
La gente asocia comunicar a intercambiar palabras, pero comunicar es todo lo que rodea a la propia idiosincracia. El conjunto de factores diversos que exteriorizamos, indican como lo almacenado en el interior nos ha ido modelando.
Deberíamos desear transmitir lo mejor en todo momento, pues si todos lo hicieramos así, en lugar de conflictos reinaria la armonía, en vez de egoismo prevalecería el desinterés, y en vez de instaurar fuertes desigualdades se generaría un trato justo y unas condiciones más favorables. Y si esto no es así es por que prevalece la ignorancia sobre el conocimiento, de aquí el comportamiento chapucero generador de polémicas constantes. Cuando constatamos la sociedad que hemos creado, las condiciones imperantes, los desequilibrios, demuestra que los pensamientos, sentimientos y acciones, son incorrectos, por tanto hay un grave problema de comunicación que se ha de resolver si de verdad queremos revertir la situación a mejor; porqué en definitiva la buena comunicación es entenderse activando el funcionamiento óptimo en el objetivo a perseguir.

domingo, 11 de septiembre de 2016

DESCUBRIR

Descubrir es entrar en contacto, y los inicios de cualquier cosa supone acercarse, indagar, y entre lo conocido y desconocido ampliar lo existente.
Cada uno se encuentra en un nivel evolutivo particular, con unas condiciones específicas para poder efectuar su función que facilite un avance gradual  en las expresiones manifestadas. Pasar de una inconciencia a conciencia, de un desconocimiento a conocimiento, significa descubrir lo que estaba velado y hacerlo evidente. Destapar lo invisible haciéndolo visible.
Nuestro trabajo consiste en descubrir quienes somos, que tarea hemos de llevar a cabo, con qué propósito, y con los medios a nuestro alcance procurarnos las condiciones que vayan desvelando el potencial y cumplir el objetivo por el cual estamos aquí.
¿ Qué hay detrás de lo que pensamos, sentimos y queremos ? ¿ Cuanta gente se pregunta sobre sus intenciones y si estas estan bien encaminadas o no ? Inmersos en lo circundante, en el afán de obtener recompensas de algún tipo, mucha parte del entramado se mantiene oculta, sin percatarnos de las consecuencias al ver solo una pequeña parte de un cuadro mucho mayor de lo que creemos.
Descubrir los motivos reales de lo que impulsa a pensar de la manera que lo hacemos. Descubrir qué origina los sentimientos de proximidad o rechazo hacia ciertas personas o cosas. Descubrir en profundidad los fundamentos de determinadas acciones con el abasto que pueden tener en nosotros y el entorno.
Descubrirnos a nosotros cada vez con más amplitud, en todos los ámbitos, es una necesidad, ya que somos responsables de lo que dejamos entrar y de lo que escogemos salir a través de palabras, acciones, y las pertienentes consecuencias.
La caótica sociedad que nos rodea es el reflejo de planteamientos egoistas, con una visión limitada y errónea, y transformarlo en orden y condiciones adecuadas, exige indispensablemente auto descubrirnos para saber realmente qué hemos de hacer y llevarlo a la práctica.