¿ El nivel de auto exigencia es alto, medio, bajo o inexistente en nosotros ? ¿ Qué consideramos necesario exigir ? ¿ Tendemos más a la exigencia o la indulgencia ? ¿ Porqué a menudo somos más exigentes con otros y más condescendentes con nosotros ?
La exigencia ha de tener como objetivo hacerlo bien, mejorar, introducir calidad, superarse. El desarrollo en cualquier área ha de llevar implícitamente un grado de exigencia, pues aprendizaje más esfuerzo, es lo que aporta resultados, y que estos sean más óptimos pide que vayan acompañados de exigencia, en definitiva disciplina y perseverancia.
No tenemos derecho a exigir maneras impecables a otras personas si nuestra actitud es laxa con expresiones mediocres. Si queremos pulcritud del exterior hacia nosotros, los primeros a crearla hemos de ser justamente nosotros.
La exigencia es como una cuerda en tensión. La cuerda floja no hará servicio, pero el exceso de tensión la puede romper, y esto significa encontrar la medida óptima entre poco y mucho que sirva al fin deseado.
Hay personas indolentes y voluntariosas, conformistas y inconformistas, líderes y seguidores. Para cada uno el término exigencia es relativo de acuerdo al propio carácter, gustos, aptitudes y aspiraciones. La diferencia entre la gente de éxito y la que no, a parte del talento que es básico, es la exigencia de introducir un refinamiento constante en lo que se hace.
La exigencia es un hecho natural. De pequeños se nos va educando gradualmente, primero somos muy tolerantes por la inmadurez y inconciencia de la infancia, y a medida crecemos en años, ciertos consentimientos anteriores ya no se pueden mantener, pasando a pedir responsabilidades, lo que supone exigir unas maneras de comportamiento respetuoso y armónico.
Sin exigencia no haríamos nada, no habría ambición para renovarnos, para introducir nuevas vertientes con mejores prestaciones. Querer más, ser mejor, ha de estar siempre presente, haciéndose extensible en todos los ámbitos, saber alimentarse, introducir métodos cada vez más saludables, estar en forma mental y física, instruirse constantemente ampliando las facultades sin límites, substituir déficits por superávits, vicios por virtudes.
Según la exigencia, acoplada a las habilidades y recursos dinamizadores, nos dotaremos de las prestaciones que nos acompañarán. La calidad o ausencia de ella en lo que nos rodea depende estrechamente de la exigencia aplicada en cada caso.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
domingo, 16 de octubre de 2016
domingo, 25 de septiembre de 2016
COMUNICACIÓN
Comunicar es la constatación del bagaje acumulado y cómo está incidiendo en nosotros. La combinación de nuestro carácter con las peculiaridades singulares, contrastada con las impresiones que vamos recibiendo del exterior de todo tipo, hace que pensemos, sintamos y actuemos de acuerdo a unos parámetros propios que se mostrarán según cada contexto y circunstancia.
Cuando comunicamos, sea cual sea la manera, estamos evidenciando quien somos. La grandeza o bajeza, la calidad o su ausencia, se manifiesta a través de las ideas, de las acciones. La cuestión es : ¿ qué queremos comunicar ? ¿ por qué ? ¿ es importante ? ¿ es primordial ? ¿ es útil ? ¿ es necesario ?
Mediante interacciones aprendemos, nos ajustamos al medio, adquirimos recursos, y por experiencias vamos internalizando impresiones que influencian en el pensamiento, en los sentimientos y planteamientos.
Aquello prominente, válido en una época, puede dejar de serlo de acuerdo a los cambios acontecidos, produciendo criterios diferentes y nuevas tendencias. Lo que gustaba puede dejar de hacerlo, y en consecuencia la forma de relacionarse se modificará, y a pesar del mismo fondo la comunicación desde fuera no la recibiremos ni la sentiremos igual.
La gente asocia comunicar a intercambiar palabras, pero comunicar es todo lo que rodea a la propia idiosincracia. El conjunto de factores diversos que exteriorizamos, indican como lo almacenado en el interior nos ha ido modelando.
Deberíamos desear transmitir lo mejor en todo momento, pues si todos lo hicieramos así, en lugar de conflictos reinaria la armonía, en vez de egoismo prevalecería el desinterés, y en vez de instaurar fuertes desigualdades se generaría un trato justo y unas condiciones más favorables. Y si esto no es así es por que prevalece la ignorancia sobre el conocimiento, de aquí el comportamiento chapucero generador de polémicas constantes. Cuando constatamos la sociedad que hemos creado, las condiciones imperantes, los desequilibrios, demuestra que los pensamientos, sentimientos y acciones, son incorrectos, por tanto hay un grave problema de comunicación que se ha de resolver si de verdad queremos revertir la situación a mejor; porqué en definitiva la buena comunicación es entenderse activando el funcionamiento óptimo en el objetivo a perseguir.
domingo, 11 de septiembre de 2016
DESCUBRIR
Descubrir es entrar en contacto, y los inicios de cualquier cosa supone acercarse, indagar, y entre lo conocido y desconocido ampliar lo existente.
Cada uno se encuentra en un nivel evolutivo particular, con unas condiciones específicas para poder efectuar su función que facilite un avance gradual en las expresiones manifestadas. Pasar de una inconciencia a conciencia, de un desconocimiento a conocimiento, significa descubrir lo que estaba velado y hacerlo evidente. Destapar lo invisible haciéndolo visible.
Nuestro trabajo consiste en descubrir quienes somos, que tarea hemos de llevar a cabo, con qué propósito, y con los medios a nuestro alcance procurarnos las condiciones que vayan desvelando el potencial y cumplir el objetivo por el cual estamos aquí.
¿ Qué hay detrás de lo que pensamos, sentimos y queremos ? ¿ Cuanta gente se pregunta sobre sus intenciones y si estas estan bien encaminadas o no ? Inmersos en lo circundante, en el afán de obtener recompensas de algún tipo, mucha parte del entramado se mantiene oculta, sin percatarnos de las consecuencias al ver solo una pequeña parte de un cuadro mucho mayor de lo que creemos.
Descubrir los motivos reales de lo que impulsa a pensar de la manera que lo hacemos. Descubrir qué origina los sentimientos de proximidad o rechazo hacia ciertas personas o cosas. Descubrir en profundidad los fundamentos de determinadas acciones con el abasto que pueden tener en nosotros y el entorno.
Descubrirnos a nosotros cada vez con más amplitud, en todos los ámbitos, es una necesidad, ya que somos responsables de lo que dejamos entrar y de lo que escogemos salir a través de palabras, acciones, y las pertienentes consecuencias.
La caótica sociedad que nos rodea es el reflejo de planteamientos egoistas, con una visión limitada y errónea, y transformarlo en orden y condiciones adecuadas, exige indispensablemente auto descubrirnos para saber realmente qué hemos de hacer y llevarlo a la práctica.
viernes, 26 de agosto de 2016
NO QUERER SER ADVERTIDOS
Cuanto más absortos por el ego, las posibilidades de mostrar actitudes incorrectas aumentan. Cerrarse en banda a escuchar criterios diferentes a los propios, a observaciones que otros nos pueden hacer, a reflexiones que podríamos aprovechar para ampliar oportunidades, es limitarse inutilmente; pues solo tenemos acceso a unos mínimos, mientras lo ignorado es inmenso.
Una mente cerrada es impura porque no deja fluir, y las impurezas crean desprotección, lo que supone experiencias de caos en nuestra vida. La inconciencia y la demora de las consecuencias de lo que se dice o hace a través del tiempo, hace creer a mucha gente que pueden decir o hacer lo que quieran, empujados por deseos egoicos que desconectan de la armonía interna y externa, y en vez de generar condiciones satisfactorias es más bien lo contrario, empobreciendose espiritualmente dando paso a adversidades.
Si queremos disponer de recursos, salud y buenas relaciones, no podemos hacer lo que queramos anárquicamente. Hemos de acoplarnos constantemente entre lo dado y recibido, las existencias y las mermas, y si lo hacemos correctamente entonces accederemos a lo preciso de manera óptima.
Cuando hay problemas de dinero, de salud y las relaciones son conflictivas, la situación nos está advirtiendo que en algun punto del trayecto hemos actuado incorrectamente, y por tanto si queremos recuperar unas condiciones favorables, hemos de saber donde hemos fallado y enmendarnos. Si este planteamiento es tan facil de entender, ¿ porqué tantas personas no pueden soportar quedar en evidencia de lo que han hecho ? Equivocarse no es para avergonzarse, esto es normal porque no se puede ser siempre impecable, y solo disponemos de un pequeño dominio ejecutor. La equivocación es no querer ser advertido por un ego molesto, haciendo imposible el aprendizaje, una amplitud de miras y un enfoque diferente para una futura transformación.
No querer oir según qué, ofenderse por cosas insignificantes, es una reacción infantil, y da lo mismo la edad que se tenga. Madurez es ser responsable, asumuir las consecuencias de las acciones, estar dispuesto a escuchar a todos, aprender de todo, y desear mejorar constantemente conscientes de un trayecto inacabable que se hace con las aportaciones personales y ajenas.
viernes, 12 de agosto de 2016
MAESTROS O ESCLAVOS
¿ Somos maestros o esclavos ? ¿ Dominamos la situación o nos domina ? ¿ Cuantas cosas hacemos forzados por las necesidades ? ¿ Cuantas adicciones nos tienen sometidos ? ¿ Cuantas cosas querríamos cambiar y no podemos por no activar en nosotros los mecanismos que lo hagan posible ?
Maestro es el que sabe la teoría y la aplica a la práctica con un resultado óptimo. Esclavo es quien está dominado por el deseo, que le empuja a comer, beber, fumar u otras cuestiones sin tener control. Así como estar a merced de condiciones que querría diferentes y que por diversos motivos no puede escapar. La ignorancia también es un factor determinante en adoptar ciertas posturas, producto de la inconciencia en lo que se desencadenará de una forma u otra.
Ser maestro requiere tiempo, pasar por múltiples experiencias para diferenciar entre lo que es conveniente o no. Es un compendio de conocimiento y acción perfectamente enlazados para obtener un buen resultado.
Todos quisieran ser maestros de si mismos, por las ventajas que comporta, y si hay tan pocos es por la falta de profundidad imperante y la fijación de objetivos básicamente mundanos de corto abasto.
La sociedad educa para ser productivo, pero no para desvelar el potencial integral Y la exteriorización constante nos priva de entrar en contacto con nuestro centro, el cual nos facilitaría entender los motivos del porqué pasan las cosas como pasan y la incidencia como las recibimos.
Poca maestría hay cuando la persona está inmersa habitualmente en problemas diversos, donde prevalecen las adversidades. Cuando las circunstancias nos tienen atrapados, somos esclavos de las mismas.
Ser maestro es tener auto control, responder cuidadosamente en cada contexto, libre de dependencias y factores limitadores. Objetivos que todos deberían anhelar, y que en realidad se inclinan por la vertiente esclavizadora de deseos y experiencias, que lejos de aportar una supuesta satisfacción es una " ilusión " insatisfactoria, el precio a pagar por no dedicar esfuerzos a adquirir maestría,
Ser esclavo es dependencia de elementos externos que arrastran a desear o hacer cosas habitualmente poco saludables o perjudiciales. Para dirigir nuestras vidas hemos de saber qué queremos, con qué finalidad y si es conveniente. Cuando somos los conductores, dominamos la situación, y el proceso entre inicio y final no comporta peligro o un riesgo nocivo, aunque se puiedan presentar percances inesperados.
Ser maestros de nosotros es el anhelo a cultivar, pasar de la ignorancia al conocimiento para instaurar la corrección a todos los niveles, para el propio beneficio, para otros y el entorno.
sábado, 23 de julio de 2016
MOMENTOS DECISIVOS
En momentos decisivos es donde hemos de mostrar el potencial, de qué somos capaces cuando la presión empuja a tomar determinaciones que tendrán su incidencia una vez trasladadas a la acción.
Acostumbrados a afrontar rutinas y asuntos de poca monta, cuando nos encontramos en una situación de todo o nada, necesitamos disponer de varios factores como aliados : discernimiento,ver en perspectiva, aplomo, y sobretodo no dejar que las emociones nublen el razonamiento a fin de proceder con sensatez. No precipitarse ni tampoco dormirse, ser preciso, adaptándose al contexto para acelerar o reducir el paso para fluir con naturalidad.
Llegar al fin de un ciclo, parejas en crisis, salud en peligro, fuerzan a reflexionar sobre lo hecho en el pasado y el estado actual, Ver las causas que han desencadenado unas consecuencias, y ser decidido para liquidar lo que no funciona y no tiene solución, o transformar formas anteriores por otras más pertinentes si esto es posible.
Quien es decidido confia en sus posibilidades y tiene claro sus objetivos, asume los retos con valentía, convencido de que las pruebas en el camino son para reforzarnos y poder acceder a mejores condiciones. Es cuestión de no fijarse en pequeños fragmentos, sencillamente afrontar el presente tal como está, formando las bases de un contexto más favorable si desciframos el cuadro completo obrando en consecuencia.
Aquellos que se asustan ante dilemas no podrán manifestar su capacidad si quedan tenazados por las dudas o el miedo, privando de actuar con inteligencia y eficacia.
Es en momentos cruciales donde mostramos las virtudes o debilidades, la grandeza o la bajeza, la generosidad o la mezquindad, el egoismo o el altruismo, lo mejor o peor de nosotros. Si queremos progresar como seres hemos de anhelar pruebas que obliguen a salir de la comodidad, pues la fuerza interna y externa se adquiere a base de vencer obstáculos.
La gente se equivoca cuando lo quiere todo facil, con poco esfuerzo, esta es la via más rápida al fracaso. La incomodidad y el inconformismo es lo que permite avanzar. En esta dinámica cuando se presentan momentos decisivos, estaremos preparados para afrontarlos y superarlos si somos fuertes con claridad de ideas y acción eficiente.
sábado, 9 de julio de 2016
TIEMPO DE PROVECHO, TIEMPO MALGASTADO
Todos disponemos de un tiempo específico para realizar nuestra función particular en relación al colectivo, se trata de saber cual es y prepararnos para ejecutarla.
En el camino hay percances, dilemas que no entendemos, situaciones de aparencia absurda, relaciones complicadas. La inercia empuja hacia adelante con un margen de maniobra estrecho de acuerdo a la propia conciencia, recursos globales y capacidades. La subsistencia básica ocupa la mayor parte del dia, no pensando en las necesidades espirituales que dan sentido a nuestra presencia aquí.
Vivir significa en la concepción mayoritaria gozar lo que se pueda de placeres materiales, adquriendo ciertos instrumentos como señal de auto estima. No obstante, muchos confunden el instrumento con el objetivo debido a la fuerte desconexión interna.
El tiempo de provecho es aquel que ensancha horizontes, vemos el encaje de las diversas piezas en el conjunto, y en vez de repetir patrones obstructivos sine die, introducir los cambios adecuados para acceder a un nivel de desarrollo más alto.
En lo que hacemos, como lo hacemos, en las pretensiones, en las conexiones establecidas, es donde está el verdadero desafío, el propósito de nuestros esfuerzos. La atención constante de todos los movimientos propios y ajenos, con su incidencia, son evidencias a descifrar, pero esto exige preparación y voluntad de mejora permanente; en caso contrario ni veremos el porqué ni nos servirá para avanzar.
Proceder siempre de la misma manera, sin el anhelo de progreso, nos estanca en un contexto estrecho, y lo que hace es consumir el tiempo sin beneficio.
A lo largo de los años es mucho mayor el tiempo malgastado que el tiempo aprovechado. Actividades insubstanciales, entretenimientos que no llenan en ningún sentido, conversaciones inútiles, potencial desaprovechado al no incrementar conocimientos ni adquirir nuevas habilidades, criterios que no se modifican por falta de nutrición, limitando el entendimiento y el acceso a posibilidades diferentes. Miles de dias vividos y probablemente solo algunas decenas han sido aprovechados, pues el resto es simple repetición, rutina y aburrimiento mientras no se forge un intenso deseo de transformar la naturaleza inferior en naturaleza superior, mediante un objetivo y trabajo espiritual que nos catapulte más allá y más arriba en todo lo ejecutado.
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