¿ Está realmente en consonancia lo que decimos con lo que hacemos ? ¿ Decimos una cosa y hacemos otra diferente ? ¿ Porquè se contradice lo dicho y lo hecho ? Los motivos pueden ser diversos : irreflexión, intereses en algún sentido, precipitación, falta de claridad, y sobretodo desequilibrio entre la parte interna y externa.
Es un hecho habitual constatar incoherencias, en las personas más cercanas, en el ámbito laboral, en personas que ocupan cargos relevantes, y esto genera una mala imagen, pérdida de credibilidad y desconfianza; ¿ pues como se puede confiar en alguien que dice blanco y despues muestra negro a la hora de actuar ?
¿ Piensan realmente el significado de las palabras ? ¿ La incidencia de éstas ? ¿ Las consecuencias del desencaje entre lo pronunciado y lo expresado ?
Aparentar, querer ser lo que no se es, generar una impresión falsa con un fin oculto, siempre hay un motivo de base que ha de clarificar la disonancia entre decir y hacer, y a menudo, en un ambiente frívolo, superficial, ni el mismo protagonista sabe realmente que le empuja a comportarse de esta manera.
La incoherencia es una desconexión, es como querere conectar un hilo, un aparato, en un lugar equivocado, y evidentemente no funciona. La coherencia es sintonizar los diversos elementos presentes acoplándolos correctamente para su propósito y buen uso.
Ir evidenciando incoherencias provoca desconfianza, falta de credibilidad, mala imagen, valoración a la baja, distancia, evitar tratos cercanos por el peligro de salir perjudicado. Es un mal negocio ser incoherente, la gente se aleja, y el implicado en cuestión en vez de extraer beneficios lo que recoge son pérdidas.
¿ Qué falla en el trayecto ? La falta de encaje refleja un desequilibrio entre lo que se quiere hacer creer a otros y la acción realizada, y los detonantes que impulsan a comportarse así son múltiples.
Cuando somos coherentes hay armonia, y esta se transmite al exterior. En las incoherencias hay confusión, dudas y sospechas sobre una parte turbia escondida pero evidente a través de las contradicciones.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
miércoles, 29 de enero de 2014
domingo, 19 de enero de 2014
REACCIONAR O RESISTIR ( II )
Si reaccionamos a los eventos externos por el comportamiento de otros o circunstancias, nos convertimos en efecto de lo que pasa. Si resistimos observando en perspectiva, preparando la mejor opción por lo que se ha generado, entonces estaremos fabricando la causa al planificar y decidir nosotros que queremos y que es más conveniente.
Reaccionar es quedar atrapado en algo desagradable creado por terceros o bien por alguna acción personal que no sale como querríamos. Resistir es aceptar unos hechos procurando extraer una ventaja.
Los motivos que nos empujan a reaccionar son diversos, sea por descontento, por esperar unas expectativas diferentes, por valorar según que con un resultado por debajo de lo deseado.
Resentimiento por expresiones o la conducta de alguien Orgullo de acuerdo a la auto importancia y el trato recibido por otros. Venganza si la sensación es haber sido agredidos, perjudicados, con afán de justicia para satisfacer emociones primarias.
Reaccionar es mostrar enojo, expesándonos con palabras o formas agrias porque se han encajado mal palabras o formas de otros que de alguna manera no consentimos. Reaccionar es una expresión del ego : que me dicen, que me hacen a mi, que se han pensado, que se han creído.
Resistir es señal de madurez, de tranquilidad, de mirar en perspectiva, de no ver a los demás como los malos, sino como medios proporcionadores de apertura, de oportunidades para introducir ajustes más cuidados.
En aquello que es inútil porque es imposible entenderse con el interlocutor, retirarse es lo más conveniente.
Esperar a rehacer deterioros solo vale la pena si hay voluntad en ambas partes, capacidad de escuchar, no querer imponer por fuerza los propios criterios, si no lo que sea equitativo pensando en el bien común.
Lo que es inviable, donde no hay entendimiento, ni confianza, que es perjudicial, se ha de dejar para dirigir la energia en relaciones y condiciones apropiadas.
Chillar, insultar, mostrarse ofendido, indica que se está enfadado porque no se produce lo que deseamos como nos gustaría, y de alguna manera es un poco infantil responder en estos términos.
Mantener la calma, el comportamiento educado, es quien marca la diferencia entre alguien que se hace cargo de la situación sin alterarse. Perder los papeles es verse superado por los acontecimientos, respondiendo instintivamente sin lógica ni con buen criterio.
Reaccionar es quedar atrapado en algo desagradable creado por terceros o bien por alguna acción personal que no sale como querríamos. Resistir es aceptar unos hechos procurando extraer una ventaja.
Los motivos que nos empujan a reaccionar son diversos, sea por descontento, por esperar unas expectativas diferentes, por valorar según que con un resultado por debajo de lo deseado.
Resentimiento por expresiones o la conducta de alguien Orgullo de acuerdo a la auto importancia y el trato recibido por otros. Venganza si la sensación es haber sido agredidos, perjudicados, con afán de justicia para satisfacer emociones primarias.
Reaccionar es mostrar enojo, expesándonos con palabras o formas agrias porque se han encajado mal palabras o formas de otros que de alguna manera no consentimos. Reaccionar es una expresión del ego : que me dicen, que me hacen a mi, que se han pensado, que se han creído.
Resistir es señal de madurez, de tranquilidad, de mirar en perspectiva, de no ver a los demás como los malos, sino como medios proporcionadores de apertura, de oportunidades para introducir ajustes más cuidados.
En aquello que es inútil porque es imposible entenderse con el interlocutor, retirarse es lo más conveniente.
Esperar a rehacer deterioros solo vale la pena si hay voluntad en ambas partes, capacidad de escuchar, no querer imponer por fuerza los propios criterios, si no lo que sea equitativo pensando en el bien común.
Lo que es inviable, donde no hay entendimiento, ni confianza, que es perjudicial, se ha de dejar para dirigir la energia en relaciones y condiciones apropiadas.
Chillar, insultar, mostrarse ofendido, indica que se está enfadado porque no se produce lo que deseamos como nos gustaría, y de alguna manera es un poco infantil responder en estos términos.
Mantener la calma, el comportamiento educado, es quien marca la diferencia entre alguien que se hace cargo de la situación sin alterarse. Perder los papeles es verse superado por los acontecimientos, respondiendo instintivamente sin lógica ni con buen criterio.
jueves, 9 de enero de 2014
REACCIONAR O RESISTIR ( I )
Asiduamente se van presentando situaciones tensas, donde no se trata de molestarnos cada vez por que nos desagraden. Cuando se rompe la armonia a raiz de un acontecimiento y sus consecuencias, cuando alguien perturba la tranquilidad con palabras o acciones inadecuadas, no nos hemos de dejar absorber por las circunstancias, ya que la respuesta emocional puede estar exenta de la claridad indispensable, y en vez de solventar empeorar lo existente.
Según el propio carácter, el particular código de valores, muchas cosas pueden ser desagradables, pero esto no radica en el interlocutor y sus emisiones, más bien es la impresión recibida y lo que remueve en nosotros. Se pueden cometer acciones realmente punibles, expresiones duras sintiéndonos atacados, pero detrás de los hechos hay un motivo para que se introduzca un contexto diferente, o bien mediante revulsivos sacamos unas conclusiones para modificar algunas pautas.
Los otros son intermediarios para potenciar nuestro desarrollo, y a pesar de experimentar fricciones y polémicas, éstas solo son envoltorios de unas posibilidades de ampliar la conciencia mejorando la actitud.
Los que parecen enemigos en realidad son amigos disfrazados, la diferencia es que nos fuerzan a movilizar el fondo de reserva guardado para emergencias, y gracias a ellos podemos superar obstáculos y fortalecernos si lo sabemos afrontar.con firmeza.
Demasiada tranquilidad no permite crecer, es necesario de tanto en tanto nuevos desafíos para acceder a niveles más altos. Y lo que al principio es pesado, que supone un handicap, si resistimos las molestias iniciales y esperamos a responder con el tono y momento oportuno, entonces lo que parecía negativo se convierte en positivo. Lo malo es que la mayoría en seguida se siente ofendida, replicando heridos sin dar tiempo suficiente a la lógica en la búsqueda de soluciones conciliadoras.
Si reaccionamos irreflexivamente el fuego se incrementa y el conflicto se alarga. Si resistimos sin vernos o sentirnos víctimas, podremos descifrar el mensaje de lo que se ha dicho o se ha hecho para encontrar vías esclarecedoras que conduzcan a la adopción de posturas más útiles respecto a nosotros y sobretodo la manera de tratar con dignidad y corrección al prójimo aunque ellos no hagan lo mismo con nosotros.
Según el propio carácter, el particular código de valores, muchas cosas pueden ser desagradables, pero esto no radica en el interlocutor y sus emisiones, más bien es la impresión recibida y lo que remueve en nosotros. Se pueden cometer acciones realmente punibles, expresiones duras sintiéndonos atacados, pero detrás de los hechos hay un motivo para que se introduzca un contexto diferente, o bien mediante revulsivos sacamos unas conclusiones para modificar algunas pautas.
Los otros son intermediarios para potenciar nuestro desarrollo, y a pesar de experimentar fricciones y polémicas, éstas solo son envoltorios de unas posibilidades de ampliar la conciencia mejorando la actitud.
Los que parecen enemigos en realidad son amigos disfrazados, la diferencia es que nos fuerzan a movilizar el fondo de reserva guardado para emergencias, y gracias a ellos podemos superar obstáculos y fortalecernos si lo sabemos afrontar.con firmeza.
Demasiada tranquilidad no permite crecer, es necesario de tanto en tanto nuevos desafíos para acceder a niveles más altos. Y lo que al principio es pesado, que supone un handicap, si resistimos las molestias iniciales y esperamos a responder con el tono y momento oportuno, entonces lo que parecía negativo se convierte en positivo. Lo malo es que la mayoría en seguida se siente ofendida, replicando heridos sin dar tiempo suficiente a la lógica en la búsqueda de soluciones conciliadoras.
Si reaccionamos irreflexivamente el fuego se incrementa y el conflicto se alarga. Si resistimos sin vernos o sentirnos víctimas, podremos descifrar el mensaje de lo que se ha dicho o se ha hecho para encontrar vías esclarecedoras que conduzcan a la adopción de posturas más útiles respecto a nosotros y sobretodo la manera de tratar con dignidad y corrección al prójimo aunque ellos no hagan lo mismo con nosotros.
domingo, 29 de diciembre de 2013
CAMINO A LA LIBERTAD
En un entorno condicionado por múltiples factores que nos ubican contínuamente dentro de unas parcelas reducidas, el camino a la libertad es el anhelo profundo que brota en mayor o menor medida en nosotros. La cuestión es : como podemos incrementar el porcentaje respetando las normas y las leyes.
Disponemos de libertad de elección en el pensamiento, en la expresión de sentimientos, y en la acción de acuerdo al nivel de conciencia individual. A más conciencia más posibilidades, a menos conciencia menos posibilidades de moverse con libertad.
La necesidad de encajar las partes con el todo obliga a establecer un orden para el buen funcionamiento, creando leyes a tal efecto, y a la vez esto supone responsabilidad. La diversidad limita el grado de libertad porque es fundamental acoplarse al medio y tratar a todos con dignidad.
La libertad más grande es la de las ideas, y a pesar de todo dependerá de nuestra capacidad y evolución actual. A nivel material la libertad es limitada, supeditada a muchos elementos. En lo sutil, en lo invisible, se concentran las proporciones más amplias de libertad. A medida aumenta la densidad, se reduce el porcentaje de libertad.
No por el hecho de tener o hacer según que se es más libre si esto acaba comportando consecuencias negativas.
Libertad para decidir qué, de qué manera, pero si es perjudicial nos conducirá a la esclavitud.
La vida entera es un aprendizaje constante para liberarnos de condiciones restrictivas, y aunque dispongamos de muchos estudios y dinero, igualmente será una pequeña libertad porque estamos supeditados a muchas facetas ambientales, así como a la dependencia de otros y la naturaleza.
En realidad es más el anhelo que lo experimentado. Queremos o querríamos poder actuar con mayor libertad, pero si no se está suficientemente preparado mentalmente, si no se es bastante maduro, suficientemente serio, auténticamente responsable, es mejor estar restringido pero con una seguridad, que no ponerse en peligro por no preveer las consecuencias.
La libertad comporta unas exigencias para las cuales no todos están preparados, por eso estamos inmersos en un contexto donde forzosamente no se pueden hacer locuras por el riesgo que pueden ocasionar.
Disponemos de libertad de elección en el pensamiento, en la expresión de sentimientos, y en la acción de acuerdo al nivel de conciencia individual. A más conciencia más posibilidades, a menos conciencia menos posibilidades de moverse con libertad.
La necesidad de encajar las partes con el todo obliga a establecer un orden para el buen funcionamiento, creando leyes a tal efecto, y a la vez esto supone responsabilidad. La diversidad limita el grado de libertad porque es fundamental acoplarse al medio y tratar a todos con dignidad.
La libertad más grande es la de las ideas, y a pesar de todo dependerá de nuestra capacidad y evolución actual. A nivel material la libertad es limitada, supeditada a muchos elementos. En lo sutil, en lo invisible, se concentran las proporciones más amplias de libertad. A medida aumenta la densidad, se reduce el porcentaje de libertad.
No por el hecho de tener o hacer según que se es más libre si esto acaba comportando consecuencias negativas.
Libertad para decidir qué, de qué manera, pero si es perjudicial nos conducirá a la esclavitud.
La vida entera es un aprendizaje constante para liberarnos de condiciones restrictivas, y aunque dispongamos de muchos estudios y dinero, igualmente será una pequeña libertad porque estamos supeditados a muchas facetas ambientales, así como a la dependencia de otros y la naturaleza.
En realidad es más el anhelo que lo experimentado. Queremos o querríamos poder actuar con mayor libertad, pero si no se está suficientemente preparado mentalmente, si no se es bastante maduro, suficientemente serio, auténticamente responsable, es mejor estar restringido pero con una seguridad, que no ponerse en peligro por no preveer las consecuencias.
La libertad comporta unas exigencias para las cuales no todos están preparados, por eso estamos inmersos en un contexto donde forzosamente no se pueden hacer locuras por el riesgo que pueden ocasionar.
jueves, 19 de diciembre de 2013
VIGILANCIA
Vigilar es una necesidad de prevención. Los animales movidos por el instinto captan señales que les permiten pasar al ataque o a la defensiva. Nosotros, como humanos, utilizamos más la parte mental, nos apoyamos en el discernimiento para efectuar los pasos oportunos que nos aporten seguridad.
La mayoria enfoca la vigilancia únicamente a los movimientos corporales, pero la vigilancia empieza en el interior. Las impresiones las recibimos del exterior impactando en nosotros, y según lo encajamos expresaremos a continuación una determinada actitud.
Hemos de estar atentos a los movimientos que se producen en nosotros, observar si nos calman o alteran, si nos hacen sentir bien o mal, si es un enfoque egoista o altruista. Como sea la base será la acción, por lo tanto si el origen es armónico así será lo acontecido, pero si la raiz tiene connotaciones conflictivas, el resultado tambien lo será.
De la abstracción a la concreción. Primero se produce un pensamiento, a continuación una fase intermedia que sospesa si lo queremos o no, si nos gusta o no, si nos conviene o no, y una vez decidimos, la acción ha de concretar en hechos.
Vigilar pide concentración, agilidad en decidir, en moverse oportunamente. Lo que nos rodea ejerce una función, esto limita el espacio, y en los vacíos es donde hemos de encajar con otras personas, animales, objetos, etc.
Cuando nos metemos en problemas, del tipo que sean, es consecuencia de no haber vigilado debidamente lo que pensábamos, lo que sentíamos y lo que hacíamos con las connotaciones que acaban reportando. Esto nos ha de servir de aviso, revisar la causa y ver donde hemos fallado.
Los peligros pueden aparecer en cualquier momento, de la manera más insospechada, bien por los propios movimientos o por factores externos, vigilar es fundamental para preservar la integridad. Y exactamente lo mismo trasladado a pensamientos y sentimientos, si dejamos que entre suciedad, las experiencias estaran también en consonancia a lo almacenado internamente.
Mucha gente no toma conciencia de lo que dice, de lo que hace, de lo que desencadena a continuación, de aquí el ambiente caótico y las constantes polémicas.
Ya se dice en las Escrituras " vigilad, porque el diablo, como un león rugiente, está dispuesto a devoraros "
En la vertiente interna hemos de vigilar, donde podemos estar en peligro, pues si no hay atención podemos ser devorados.
La mayoria enfoca la vigilancia únicamente a los movimientos corporales, pero la vigilancia empieza en el interior. Las impresiones las recibimos del exterior impactando en nosotros, y según lo encajamos expresaremos a continuación una determinada actitud.
Hemos de estar atentos a los movimientos que se producen en nosotros, observar si nos calman o alteran, si nos hacen sentir bien o mal, si es un enfoque egoista o altruista. Como sea la base será la acción, por lo tanto si el origen es armónico así será lo acontecido, pero si la raiz tiene connotaciones conflictivas, el resultado tambien lo será.
De la abstracción a la concreción. Primero se produce un pensamiento, a continuación una fase intermedia que sospesa si lo queremos o no, si nos gusta o no, si nos conviene o no, y una vez decidimos, la acción ha de concretar en hechos.
Vigilar pide concentración, agilidad en decidir, en moverse oportunamente. Lo que nos rodea ejerce una función, esto limita el espacio, y en los vacíos es donde hemos de encajar con otras personas, animales, objetos, etc.
Cuando nos metemos en problemas, del tipo que sean, es consecuencia de no haber vigilado debidamente lo que pensábamos, lo que sentíamos y lo que hacíamos con las connotaciones que acaban reportando. Esto nos ha de servir de aviso, revisar la causa y ver donde hemos fallado.
Los peligros pueden aparecer en cualquier momento, de la manera más insospechada, bien por los propios movimientos o por factores externos, vigilar es fundamental para preservar la integridad. Y exactamente lo mismo trasladado a pensamientos y sentimientos, si dejamos que entre suciedad, las experiencias estaran también en consonancia a lo almacenado internamente.
Mucha gente no toma conciencia de lo que dice, de lo que hace, de lo que desencadena a continuación, de aquí el ambiente caótico y las constantes polémicas.
Ya se dice en las Escrituras " vigilad, porque el diablo, como un león rugiente, está dispuesto a devoraros "
En la vertiente interna hemos de vigilar, donde podemos estar en peligro, pues si no hay atención podemos ser devorados.
lunes, 9 de diciembre de 2013
SUBIR LA EXIGENCIA
Nunca hemos de estar conformes en el nivel conseguido porque desconocemos hasta donde podemos llegar y las inmensas recompensas que supone.
Si de verdad queremos bienestar y condiciones satisfactorias, se han de abarcar retos mayores, pues mantener pide un esfuerzo, y mejorar requiere una porción extra.
La exigencia no se focaliza solo en una o dos áreas, si queremos rodearnos de calidad hemos de tener claro que es en todos los ámbitos. Desde dentro hemos de instalar la claridad, la capacidad de comprensión, la amplitud de miras, el discernimiento como base de las acciones a planificar y concretar, y esto significa saber efectuar conexiones, entre nosotros y el resto, las pretensiones particulares con las de quien entramos en contacto.
Disponer de elementos cualitativos externos permite vivir con más confort, pero estos seran insuficientes si no estan en consonancia con una calidad interior expresada en nuestras manifestaciones.
La exigencia consiste en hacerlo mejor, fijarse propósitos de mayor envergadura, ya que el estancamiento es no ir a ninguna parte, y si no vamos a ningún lado vivimos por inercia sin desarrollar el potencial.
Limitados a la búsqueda de recursos para subsistir, se establece un conformismo generalizado renunciando al descubrimiento de las facultades latentes, cubriendo el expediente de subsistencia sin experimentar la trascendencia, que da sentido, substancia y objetivo más allá de acceder a bienes materiales.
Anhelo, deseo de querer ser más de lo que somos, de hacer más de lo que hacemos, no en el aspecto laboral en primer término, sino como ser. Esto ha de brotar desde dentro, solo depende de nosotros, y si no arraiga naturalmente por las inquietudes, no será posible la movilización que implica a continuación.
La auto exigencia es quien puede catapultarnos a un progreso contínuo, sin esta estamos condenados a un simple deambular insulso donde no será posible desarrollarnos ámpliamente ni acceder a las expresiones más óptimas que faciliten experiencias más enriquecedoras y satisfactorias.
Si de verdad queremos bienestar y condiciones satisfactorias, se han de abarcar retos mayores, pues mantener pide un esfuerzo, y mejorar requiere una porción extra.
La exigencia no se focaliza solo en una o dos áreas, si queremos rodearnos de calidad hemos de tener claro que es en todos los ámbitos. Desde dentro hemos de instalar la claridad, la capacidad de comprensión, la amplitud de miras, el discernimiento como base de las acciones a planificar y concretar, y esto significa saber efectuar conexiones, entre nosotros y el resto, las pretensiones particulares con las de quien entramos en contacto.
Disponer de elementos cualitativos externos permite vivir con más confort, pero estos seran insuficientes si no estan en consonancia con una calidad interior expresada en nuestras manifestaciones.
La exigencia consiste en hacerlo mejor, fijarse propósitos de mayor envergadura, ya que el estancamiento es no ir a ninguna parte, y si no vamos a ningún lado vivimos por inercia sin desarrollar el potencial.
Limitados a la búsqueda de recursos para subsistir, se establece un conformismo generalizado renunciando al descubrimiento de las facultades latentes, cubriendo el expediente de subsistencia sin experimentar la trascendencia, que da sentido, substancia y objetivo más allá de acceder a bienes materiales.
Anhelo, deseo de querer ser más de lo que somos, de hacer más de lo que hacemos, no en el aspecto laboral en primer término, sino como ser. Esto ha de brotar desde dentro, solo depende de nosotros, y si no arraiga naturalmente por las inquietudes, no será posible la movilización que implica a continuación.
La auto exigencia es quien puede catapultarnos a un progreso contínuo, sin esta estamos condenados a un simple deambular insulso donde no será posible desarrollarnos ámpliamente ni acceder a las expresiones más óptimas que faciliten experiencias más enriquecedoras y satisfactorias.
viernes, 29 de noviembre de 2013
QUERER Y PODER
Queremos conseguir muchas cosas, y a la hora de la verdad muy pocas se concretan. ¿ Qué pasa entre el querer y el poder ? Para densificar una idea a la práctica se precisan unos materiales y saberlos acoplar para obtener el resultado pretendido, y si falla una parte o ambas, no es posible concretar lo deseado.
Querríamos todo tipo de cosas, y en primer lugar hemos de discernir sobre su conveniencia o no, y caso de ser apropiado, necesario o por un interés, dotarse de la preparación indispensable que ofrezca la mejor disposición y un trato cuidadoso.
Queremos relaciones satisfactorias, bien ¿ pero que hacemos al respecto para que sea así ? El egoismo, la inconciencia, las estropean una y otra vez con comportamientos lamentables, que en vez de reportar satisfacción es todo lo contrario. Queremos pero no podemos porque no sabemos actuar debidamente.
El resto de aspectos que pueden ser tantos com pensemos, exactamente igual. En cualquier contexto entra un medio específico con unas características, unos personajes que forman parte de la escena y nosotros con nuestras pretensiones. Se trata de movernos hábilmente efectuando los encajes adecuados, teniendo claro de donde partimos, con que contamos y donde queremos ir o lograr, y ser precisos en los sucecivos enlaces a realizar.
Hay cosas viables y otras inviables, es una cuestión de sentido común, tan solo hemos de ver que puede ser factible y que no.
Podríamos obtener mucho más en diversos frentes, y si no es así es debido a algun tipo de carencia que priva acercarse al objetivo. Individualmente y socialmente siempre hay muchos vacíos pendientes de llenar. y así seguiran hasta que no veamos de qué manera se pueden llenar y nos dinamizen para ir transformando todas las situaciones empobrecedoras por enriquecedoras gracias a saber hacer y a saber estar.
Querríamos todo tipo de cosas, y en primer lugar hemos de discernir sobre su conveniencia o no, y caso de ser apropiado, necesario o por un interés, dotarse de la preparación indispensable que ofrezca la mejor disposición y un trato cuidadoso.
Queremos relaciones satisfactorias, bien ¿ pero que hacemos al respecto para que sea así ? El egoismo, la inconciencia, las estropean una y otra vez con comportamientos lamentables, que en vez de reportar satisfacción es todo lo contrario. Queremos pero no podemos porque no sabemos actuar debidamente.
El resto de aspectos que pueden ser tantos com pensemos, exactamente igual. En cualquier contexto entra un medio específico con unas características, unos personajes que forman parte de la escena y nosotros con nuestras pretensiones. Se trata de movernos hábilmente efectuando los encajes adecuados, teniendo claro de donde partimos, con que contamos y donde queremos ir o lograr, y ser precisos en los sucecivos enlaces a realizar.
Hay cosas viables y otras inviables, es una cuestión de sentido común, tan solo hemos de ver que puede ser factible y que no.
Podríamos obtener mucho más en diversos frentes, y si no es así es debido a algun tipo de carencia que priva acercarse al objetivo. Individualmente y socialmente siempre hay muchos vacíos pendientes de llenar. y así seguiran hasta que no veamos de qué manera se pueden llenar y nos dinamizen para ir transformando todas las situaciones empobrecedoras por enriquecedoras gracias a saber hacer y a saber estar.
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