lunes, 9 de diciembre de 2013

SUBIR LA EXIGENCIA

Nunca hemos de estar conformes en el nivel conseguido porque desconocemos hasta donde podemos llegar y las inmensas recompensas que supone.
Si de verdad queremos bienestar y condiciones satisfactorias,  se han de abarcar retos mayores, pues mantener pide un esfuerzo, y mejorar requiere una porción extra.
La exigencia no se focaliza solo en una o dos áreas, si queremos rodearnos de calidad hemos de tener claro que es en todos los ámbitos. Desde dentro hemos de instalar la claridad, la capacidad de comprensión, la amplitud de miras, el discernimiento como base de las acciones a planificar y concretar, y esto significa saber efectuar conexiones, entre nosotros y el resto, las pretensiones particulares con las de quien entramos en contacto.
Disponer de elementos cualitativos externos permite vivir con más confort, pero estos seran insuficientes si no estan en consonancia con una calidad interior expresada en nuestras manifestaciones.
La exigencia consiste en hacerlo mejor, fijarse propósitos de mayor envergadura, ya que el estancamiento es no ir a ninguna parte, y si no vamos a ningún lado vivimos por inercia sin desarrollar el potencial.
Limitados a la búsqueda de recursos para subsistir, se establece un conformismo generalizado renunciando al descubrimiento de las facultades latentes, cubriendo el expediente de subsistencia sin experimentar la trascendencia, que da sentido, substancia y objetivo más allá de acceder a bienes materiales.
Anhelo, deseo de querer ser más de lo que somos, de hacer más de lo que hacemos, no en el aspecto laboral en primer término, sino como ser. Esto ha de brotar desde dentro, solo depende de nosotros, y si no arraiga naturalmente por las inquietudes, no será posible la movilización que implica a continuación.
La auto exigencia es quien puede catapultarnos a un progreso contínuo, sin esta estamos condenados a un simple deambular insulso donde no será posible desarrollarnos ámpliamente ni acceder a las expresiones más óptimas que faciliten experiencias más enriquecedoras y satisfactorias.

viernes, 29 de noviembre de 2013

QUERER Y PODER

Queremos conseguir muchas cosas, y a la hora de la verdad muy pocas se concretan. ¿ Qué pasa entre el querer y el poder ? Para densificar una idea a la práctica se precisan unos materiales y saberlos acoplar para obtener el resultado pretendido, y si falla una parte o ambas, no es posible concretar lo deseado.
Querríamos todo tipo de cosas, y en primer lugar hemos de discernir sobre su conveniencia o no, y caso de ser apropiado, necesario o por un interés, dotarse de la preparación indispensable que ofrezca la mejor disposición y un trato cuidadoso.
Queremos relaciones satisfactorias, bien ¿ pero que hacemos al respecto para que sea así ? El egoismo, la inconciencia, las estropean una y otra vez con comportamientos lamentables, que en vez de reportar satisfacción es todo lo contrario. Queremos pero no podemos porque no sabemos actuar debidamente.
El resto de aspectos que pueden ser tantos com pensemos, exactamente igual. En cualquier contexto entra un medio específico con unas características, unos personajes que forman parte de la escena y nosotros con nuestras pretensiones. Se trata de movernos hábilmente efectuando los encajes adecuados, teniendo claro de donde partimos, con que contamos y donde queremos ir o lograr, y ser precisos en los sucecivos enlaces a realizar.
Hay cosas viables y otras inviables, es una cuestión de sentido común, tan solo hemos de ver que puede ser factible y que no.
Podríamos obtener mucho más en diversos frentes, y si no es así es debido a algun tipo de carencia que priva acercarse al objetivo. Individualmente y socialmente siempre hay muchos vacíos pendientes de llenar. y así seguiran hasta que no veamos de qué manera se pueden llenar y nos dinamizen para ir transformando todas las situaciones empobrecedoras por enriquecedoras gracias a saber hacer y a saber estar.

martes, 19 de noviembre de 2013

MISMO CURSO, MISMAS LECCIONES

Un gran número de personas no se mueve del mismo curso y las mismas lecciones como si fuera imposible aprender más, abarcar más e introducir mejores condiciones. Con una libertad  de movimientos restringida, aspiraciones centradas estrictamente en lo elemental, sin verdaderas inquietudes de superación, se van repitiendo movimientos idénticos hasta la extenuación. Todos los ámbitos quedan impregnados, conversaciones reiterativas, quejas, insatisfacción eterna; en definitiva impotencia para cambiar las propias condiciones viviendo en un clima de frustración constante.
Lo peor es que de generación en generación se van traspasando estos parámetros, observamdo como la mediocridad, el desencanto y el conformismo, hacen de la vida un lastre donde sobrevivir parece realmente pesado. Es la concepción negativa y la actitud al respecto quien lo genera, cuando deberían esforzarse en introducir factores relevantes aspirando a incrementar el potencial en los ámbitos deseados.
Es muy aburrido dar vueltas y vueltas a las mismas cosas de la misma manera para no extraer nuevas conclusiones, y en definitiva no ir a ningún lado. En diversos temas puede variar la escenificación, cambiar algun personaje, pero siguiendo la trama y el hablar por hablar, manteniendo las estructuras de supervivencia sin alicientes que proyecten a objetivos rompedores. De esta manera es imposible liberarse de rutinas autómatas que impulsen a una visión renovada, diferente, con otras posibilidades.
Vivir implica riesgos, y no moverse emprendiendo nuevos retos optando por lo conocido sin avanzar es estar muerto en vida.
¿ Para qué necesitamos la abundancia, la riqueza que ofrece la naturaleza en todos los sentidos, si después una mentalidad de pobre nos limita a la indigencia aunque tengamos casa y recursos ?
Dejamos de ganar para no perder un mínimo. Las oportunidades de expandirnos se escapan contínuamente por miedo a adentrarnos en otros terrenos. Para preservar lo elemental no sintonizamos con lo esencial, y así dia a dia, año tras año. comforman este entorno gris cuando podríamos hacer que fuera brillante y radiante, pero esto depende de la conciencia y de unos ideales elevados, de lo contrario el cambio es imposible.

sábado, 9 de noviembre de 2013

CONVIVIR

Convivir es vivir con, y esto nos iucluye a todos sin excepción. Desde las respectivas individualidades, aislados o en multitud, separados en presencia pero tambien unidos para compartir lo esencial. Estamos diseñados de maenra que hemos de buscar la independencia de movimientos como unidad, con el soporte preciso de otros para el propio mantenimiento.
Desde las diferentes singularidades, con la diversidad de criterios, valoraciones y enfoques, cada uno de nosotros ha de encontrar los acoplamientos apropiados en un constante dar y recibir para cubrir lo deseado.
Saber convivir en familia, en sociedad, es un arte que exige trascender contínuamente el ego sin tener que renunciar a nuestro encaje, idiosincracia y abastecimiento de lo que precisamos.
Los problemas se originan cuando queremos imponer la fuerza, someter a otros por intereses o por los motivos que sea. Cuando no hay respeto, ni un trato digno, es el terreno para los conflictos por no actuar con equitatividad.
Deberíamos preguntarnos antes de ponernos en movimiento : ¿ lo que pretendo es justo ? ¿ puede perjudicar a alguien o es neutro ? ¿ miro solo mi beneficio o el bien común ?
De las acciones de terceros depende el orden, subministros y servicios eficientes, por tanto hemos de velar para establecer unos intercambios óptimos,. pues aquí es donde radica la calidad final. En vez de pensar que provecho extraigo, hemos de pensar como puedo contribuir a mejorar tal o cual cosa.
Las dificultades y adversidades vienen de planteamientos separativos. El yo frente al resto, cuando debería ser todos contribuyendo con todos para una nutrición contínua.
El grado de convivencia armónica muestra el nivel evolutivo personal y social. La relación con otros es dialogar, ubicar, encajar diferencias para un bien común. No es una cuestión de ganadores o perdedores, sino de colaboradores que trabajen para generar el estado óptimo segun el momento, circunstancias y necesidades.

martes, 29 de octubre de 2013

PUESTOS A PRUEBA ( III )

Hemos de afrontar pruebas materiales y pruebas espirituales. Con un nivel de conciencia reducido, con unas nociones mínimas para proceder con cierta eficacia, hemos de saber desenvolvernos en el reino físico acoplando una y otra vez las carencias, deseos y necesidades individuales en el entorno que nos lo pueda proporcionar.
Los esfuerzos a nivel material son intermediarios entre las coberturas básicas de subsistencia y un objetivo espiritual más allá de nuestras facultades de entendimiento y percepción. Mediante experiencias de aprendizaje, si tenemos la habilidad de descifrar el trasfondo de los acontecimientos con su propósito intrínseco, desvelaremos la manera de ubicarnos que permita el comportamiento oportuno. No enfocarnos en provechos egoistas, sino plantearlo en términos de proceder correctamente en relación a un todo armónico.
Las pruebas espirituales suponen traspasar las limitaciones, de la ignorancia al conocimiento, de la pobreza de ideas a la fluidez, de la mediocridad a la brillantez. El entorno condiciona en diversos frentes, pero el afan de superación, de querer progresar, de vivir con una pulcritud ejecutora, solo depende de nosotros.
Las pruebas mundanas son la exposición de lo que hemos de encarar en la densidad, con sus instrumentos y operatividad.
Las pruebas espirituales son sutiles, y si previamente no hemos trabajado durante largo tiempo con fervor para estar en sintonía, no tendremos la capacidad de entender los mensajes que se nos muestran por todas partes con evidencias.
Si no introducimos cambios no será posible realizar transformaciones graduales dirigidas a mejorar nuestra conducta y condiciones, poniendo de manifiesto que estamos estancados, que no avanzamos, y por tanto no hay superación.
El desconocimiento de lo que podríamos lograr, el enfoque en lo mundano, el coformismo con el estilo de vida vacío de contenido, nos mantiene en un estado de perpetuo aletargamiento. La prueba es ir pasando de estadios inferiores a superiores, y esto requiere una inmensa preparación y mucho más que la voluntad.

sábado, 19 de octubre de 2013

PUESTOS A PRUEBA ( II )

Las pruebas tienen el objetivo de medir facultades y habilidades, y donde estemos más capacitados tendremos más posibilidades resolutivas que en los dominados en menor proporción.
Suficiente o insuficiente de acuerdo a unos baremos mínimos exigibles marcados por unas pautas generales.
Estar preparados, saber desarrollarse es la finalidad. Combinando los diversos componentes que entran en juego y el medio de acción. Primero nos preparamos con un aprendizaje que constatamos despues en la práctica.
La prueba contínua son las relaciones con el entorno, los objetos, animales, la naturaleza y la gente en general.
Las pretensiones de cada uno son la base, y a partir de aqui se producen los movimientos, debiendo proceder con eficacia para lograr el propósito en consonancia a un orden y corrección.
Los planteamientos determinaran la acción, que se habrán de acompañar de una preparación para estar en condiciones de obtener resultados satisfactorios.
Hemos de instruirnos al máximo para afrontar todo tipo de pruebas, saber responder a cada momento por las circunstancias imperantes. Aplicar los conocimientos adquiridos cuando lo necesitemos improvisando si conviene con la culminación resolutiva como objetivo.
Nos movemos entre lo que tenemos y queremos, lo propio y ajeno, y se han de cubrir déficits mediante intercambios, a fin de disponer de recursos y prestaciones para ir equilibrando contínuamente nuestra cuenta particular de debe y haber.
Los factores externos son los movilizadores, pero el reto es personal, nadie más puede hacer la función por la cual estamos aquí ni preservar la subsistencia física.
Las características particulares se dinamizan por lo deseado, y en las conexiones a efectuar es donde manifestaremos el nivel actual de formación, comprensión y facultad ejecutora. En algunas áreas podemos estar muy preparados, otras medianamente y algunas con carencias, lo importante es estarlo en las que precisamos.
La sensación puede parecer que hemos de afrontarnos a rivales diversos, y a pesar de competidores y competiciones, en realidad lo hacemos con nosotros mismos.

miércoles, 9 de octubre de 2013

PUESTOS A PRUEBA ( I )

El diccionario define prueba como la acción de comprobar o demostrar ciertas cualidades o habilidades en en campo determinado.
En la búsqueda de validez, de utilidad, del beneficio, en un proceso contínuo de selección natural para establecer un orden con unas características, verificar para seleccionar.
Lo que es bueno perdura, lo que es malo sucumbe, y los esfuezos que realizamos han de conducir a un objetivo, y este ha de suponer un provecho.
Las pruebas se encaran en el exteior con lo acumulado en el interior, y de lo que se trata es ajustar un propósito en el medio de acción con las herramientas adecuadas a nuestro alcance. Sujeto y objeto han de acoplarse en la constante persecución de objetivos diversos.
Las carencias, la dependencia, nos empuja a establecer contactos, y en saber realizar intercambios debidamente es donde somos puestos a prueba. Los otros, el entorno, son los medios para desarrollar el potencial individual, pero en todo lo que evocamos y lo que comporta es escogido por nosotros., y por más influenciados que estemos por numerosos factores, las pruebas son nuestras.
Tenemos el libre albedrío de lo que pensamos, de las sensaciones recibidas, de las impresiones causadas por otras personas. Por tanto, el campo de batalla es externo, afrontándolo por lo almacenado en el interior.
Las pruebas sirven para ubicar, identificar el nivel de preparación, de dominio, y escoger así los más dotados para el propósito que se persigue.
No hemos de esperar que nos pongan a prueba, en el afán de superación y mejora constante en el aspecto personal, hemos de fijarnos nuevos retos regularmente para ir más allá de donde nos encontramos. Si no lo hacemos no comprobaremos de qué somos capaces, manteniéndonos estancados por no tener el entusiasmo de querer acceder a niveles superiores con más prestaciones.
Estamos puestos a prueba para responder con eficacia, a fin de que las interacciones permitan el funcionamiento y servicios idóneos entre las partes y el conjunto.