miércoles, 19 de octubre de 2011

RELACIONES ( V )

La calidad de las relaciones depende de lo que somos capaces de transmitir. Cuantos más atributos hayamos forjado en todos los sentidos, más dosis cualitativas podemos verter en los otros. Cuanto más defectos, más deficiente será el conjunto de lo mostrado.
Resulta curioso en los humanos constatar unas altas aspiraciones, y en cambio una baja predisposición a esforzarse para hacer viables tales aspiraciones. Todos se llenan la boca con la palabra "amor", y después vemos el egoísmo imperante empujado por intereses diversos. Queremos amistades que nos hagan vibrar, y a menudo lo que hay es frialdad, distancia, indiferencia. Se quieren tener hijos, y después no se saben educar por que los padres estan limitados para hacerlo. Queremos cobrar unos sueldos elevados, y si estamos preparados a veces son los directivos que ofrecen poco, y cuando están dispuestos a darlos entonces no estamos suficientemente capacitados para el cargo. Queremos muchos servicios sociales pero pagando pocos impuestos, y cuando pagamos muchos resulta que los políticos, multinacionales, y el poder establecido nos da unos servicios lamentables por que el resto se lo reparten entre ellos para satisfacer su codícia insaciable. Así es imposible tener relaciones óptimas, pues cuando no falla por un motivo es por otro.
Es nuestro bajo nivel de conciencia, el movernos pensando en el propio beneficio, y la excesiva valoración material la que estropea las relaciones. Mientras continuemos con los mismos patrones será inviable imprimir calidad, porque esta requiere otros valores, más refinados, más instrucción, más sensibilidad, velar por el colectivo.
Se ha avanzado en ciertos aspectos respecto a décadas pasadas, pero continua habiendo mucha gente maltratada, y también un trato indigno de desconsideración con uso y abuso hacia los animales. Se han de cambiar los esquemas de raíz, porque si no se perpetuará la tendencia a que prevalga la fuerza en vez de la razón.
El verdadero progreso es saber tratar con consideración los integrantes de la naturaleza, y hasta que no seamos capaces de hacerlo no se instalará el auténtico progreso por más tecnología y comodidades que nos rodeen.

sábado, 8 de octubre de 2011

RELACIONES ( IV )

El desapego es básico en cualquier relación, este proviene de una fortaleza interior, de saber ver más allá de lo aparente, de confiar en el devenir sin apoyarnos en nadie específico. Mediante el desapego no nos limitamos a causa de los miedos, disponiendo de un amplio margen de maniobra dedicándolo a cultivar las facultades latentes. Por el contrario, vínculos estrechos condicionantes, reducen la libertad de acción para entrar en contacto con otras personas y realizar actividades dado el caso.
Si nos centramos básicamente en alguien como si fuera un proveedor en diversos aspectos, dejamos de ser plenamente nosotros pasando a ser dependientes a fin de obtener unas expectativas hipotéticas.
El vacío interno genera insatisfacción, y creemos erróneamente que desde fuera nos llenarán, y no es así.
Como podemos preteder que nos llene quien está vacío ! Es una ficción que la gente desea, pero la verdad es que las relaciones son habitualmente superficiales, insubstanciales y poco gratificantes en la medida del vacío que tengan los implicados.
¿ Por qué las parejas no consiguen introducir la armonía que querrían ? Por una cuestión de visión y pretensiones mal enfocadas. Los hombres no han de ver a las mujeres como objetos sexuales o asistentas que les faciliten la vida, esto es primario. El hombre ha de fijarse en los atributos femeninos para incorporarlos en el. Y las mujeres no han de buscar en el hombre una fuente de recursos, una compañía, seguridad, sino observar las cualidades masculinas para integrarlas también en ellas. Complementarse y completarse desde las respectivas individualidades sin dependencias, sumisión ni imposición.
Los humanos, con sus carencias, impurezas e imperfecciones no podemos aportar plenitud introduciéndola en la cabeza o en el corazón de los otros, por tanto ha de quedar claro que las relaciones son puentes para ir de un lado a otro para intercambiar. Pero si buscamos paz, serenidad, sabiduría, las hemos de forjar en nosotros, y nadie desde el exterior lo puede hacer en lugar nuestro.
El desapego se cultiva acercándonos a Dios de manera que sintamos como satisface las necesidades de cualquier relación. Una conciencia limitada no nos permitirá experimentar la plenitud.
El amor humano puede funcionar una época, sintiendo al cabo de un tiempo que nos falta alguna cosa más, creyendo que lo conseguiremos en alguien nuevo diferente, pero por pruebas que hagamos no llega, pues lo anhelado no puede venir de unas manifestaciones inferiores, sino de los intercambios con regiones más elevadas a través de un estilo de vida y de unos ideales que nos conecten con nuestro ser superior.

jueves, 29 de septiembre de 2011

RELACIONES ( III )

Ha de haber un motivo para que se produzca una relación. Vamos a los demás por necesidad, por amor, por compromiso, o por auto satisfacción. Y aquí a veces hay una parte de interés y en ocasiones de desinterés. Cuando es por interés es con el objetivo de recibir. Cuando es desinteresadamente es para dar o compartir.
Las relaciones son la fuente principal de aprendizaje, nos enseñan a efectuar encajes de todo tipo constantemente, a esforzarnos, a saber aplicar unas directrices de conducta, a madurar el pensamiento para ver y entender con mayor capacidad, a despertar sentimientos de afecto, a encarar objetivos de forma que establezcan armonía.
Los intercambios son posibles por que queremos algo, obteniéndolo a través de donaciones que han de estar en nosotros como moneda de cambio. Estas pueden ser diversas, no materiales obligatoriamente, será preciso ver los participantes y el rol de cada uno en lo que se ofrecen.
El entablamiento de relaciones es el encuentro de dos unidades. Cuando es preciso la intervención de alguien por la razón que sea, del 1 individual se pasa al 1 + 1, y es así como lo particular sirve en la organización social, y esta ayuda en la provisión de bienes a las diferentes individualidades.
Todos en una medida u otra tenemos una parte cubierta en forma de recursos físicos, económicos, de conocimientos, etc (otorgadora de libertad) y una parte que nos falta que es tan importante como lo que disponemos. Las carencias (factor de dependencia) son las que nos hacen espabilar, movilizando, cultivando y potenciando valores latentes a la búsqueda de unos resultados. En ocasiones se encaminan a incrementar lo que tenemos o mantenerlo, otras se enfocan a experimentar o buscar novedades.
La actitud a la hora de entablar relaciones es muy importante, y el margen de más o de menos que estemos decididos a aceptar o rechazar, o a dar. Se ha de tener en cuenta que sea cual sea el fin que impulsa a ir hacia alguien, es indispensable acoplarse en las respectivas pretensiones, pues si no es así la relación no será factible.
La raíz de todas las necesidades y expectativas es un deseo insatisfecho. Si la subsistencia está en juego, el margen de maniobra será estrecho y la dependencia grande. Cuando no sea primordial el soporte de terceras personas, es conveniente establecer vínculos más saludables, y desvaneciendo la necesidad no pensaremos en que obtenemos del otro, sino que somos capaces de ofrecer.

lunes, 19 de septiembre de 2011

RELACIONES ( II )

La sinceridad es el fundamento para establecer confianza, y a partir de aqui desarrollar un vínculo. Se puede asociar la sinceridad a las raíces, lo que se edifique a continuación depende de una base consistente, y si esta es fragil no es posible construir nada con garantía. La falta de sinceridad condiciona la libre y espontánea expresión, produciendo una brecha que se ha de reparar.
El segundo punto a tener presente es la cordialidad. En la singladura de la vida todos somos compañeros, todos estamos concebidos de la misma manera, tenemos las mismas necesidades básicas y vamos a la búsqueda de bienestar. No hemos de ver a los demás como contrincantes, pues esto puede generar tensión, y en vez de cooperar fraternalmente se crea rivalidad separadora. Si nos mostramos cordiales aflora una disposición de soporte, que todos necesitamos en un momento u otro.
El tercer punto a aplicar es respeto. No se ha de menospreciar a nadie por ninguna comparación, todos merecen ser tratados con dignidad como muestra de civilidad, educación y buenas maneras.
La intensidad afectiva dependerá de cada persona y la relación establecida, pero siempre es importante una dosis de calidez que acerque uno a otro, facilitando la apertura de contacto, confianza y más proximidad.
Las relaciones no estan diseñadas para fastidiar imponiendo la fuerza, la agresividad sobre otros con el objeto de conseguir determinados fines, esto es una perversión  que solo perjudica. La naturaleza como exponente de donde hemos de reflejarnos, nos enseña la colaboración de los diferentes reinos evolutivos y especies. Los animales, impulsados por una necesidad de subsistencia pueden matar con el objetivo de alimentarse, pero cuando no es así mantienen un trato respetuoso.
En cuanto a jerarquías sociales o familiares, los postulados a aplicar son exactamente los mismos. No por el hecho de ejercer un cargo o una autoridad se tiene derecho a rebajar o abusar de nadie. El rol ejercido en estas situaciones exige justamente a quien lo ocupa , constate que es merecedor de tal responsabilidad, y en consecuencia ha de dar la imagen de valía, seriedad y categoria que pide la posición; pues en caso contrario sería un absurdo, de aquí el nefasto funcionamiento de los estamentos familiares y de ámbito político/empresarial demasiado asiduamente para desgracia de todos los que recibimos las consecuencias.

viernes, 9 de septiembre de 2011

RELACIONES ( I )

En el universo todo son conexiones, nada queda aislado aunque lo parezca en apariencia. El cuerpo físico es la prueba más obvia. Estamos compuestos por numerosos componentes, donde cada uno ejerce una función en forma de recursos. Cada miembro, cada factor es indispensable para disponer de unas óptimas condiciones, y cuando falla alguno, inmediatamente se produce una carencia que dificulta el movimiento natural articulado.
En el ámbito circundante también es preciso acoplar la multitud de elementos a fin de poder forjar una serie de condiciones que permitan el desarrollo y mantenimiento tanto individual como colectivo.
Obligatoriamente hemos de ir a la naturaleza a buscar lo que queremos, y esto implica una dependencia, la cual se convierte en la clave existencial que nos empuja a salir de nosotros mismos debiendo efectuar intercambios constantes para conseguir los subministros pretendidos.
Nuestra libertad está supeditada a la aportación de terceras personas, y a la vez nosotros hemos de hacer lo mismo. Es cuestión de efectuar encajes en una serie inacabable de interacciones.
Todo lo que pensamos, sentimos y hacemos, es producto de unas relaciones, pues si no fuera así habría una quietud absoluta, y la vida es movimiento continuo. No es posible medir que proporción de lo pensado es exclusivamente nuestra, pues es producto de lo que hemos leído, sentido y vivido en esta cadena infinita de aportaciones en forma de emisores y receptores.
Cada uno, con sus facultades y posibilidades ofrece una mínima parte al conjunto, pero gracias a estas pequeñas partes se pone en marcha el engranaje que mueve todo lo que requerimos.
La mayoría de lo que tenemos es gracias a la colaboración de personas desconocidas, y velar por las propias necesidades es velar por las necesidades comunes. Entendiendo esto como un soporte mutuo, hemos de procurar potenciar los intercambios dotándolos de más calidad. Los planteamientos egoistas no caben, es una visión errónea querer separarse del resto para satisfacer unos deseos, que rompe los enlaces de servicio recíproco, debiendo volver por fuerza a compartir con el colectivo por que la organización de la vida está hecha de tal manera que se han de ajustar ineludiblemente las fracciones unitarias en la globalidad.
Cada vez que se efectúa una acción egoista sale perjudicado el autor y aquellos implicados directamente o indirectamente al cortar el libre fluir producido por el desequilibrio que se ha llevado a cabo.

viernes, 26 de agosto de 2011

CONCEPTOS CLAROS

Mucha gente está confundida respecto a lo que creen de ciertos temas. El enfoque mundano, egoista, junto a los parámetros imperantes, limitan la visión de diversos aspectos. Es preciso dotarse de un amplitud de miras que haga entendedoras situaciones que al verlas desde una óptica reducida no las tratamos como deberíamos, no le sabemos extraer el goce y provecho deseado, viviéndolo incluso en ocasiones como adversidades. La capacidad de comprensión es clave en el tratamiento y experimentación.
De los diferentes apartados en que podemos tener disensiones, he escogido tres a modo de exposición y síntesis : soledad, riqueza y relaciones.
La soledad no existe como tal, siempre estamos con nosotros mismos y rodeados de todo el universo. Es imposible estar solo, por que la naturaleza siempre está aquí presente. La vida en sociedad implica intercambios que hacemos con otras personas, y para subsistir hemos de trabajar, y aunque se viva de renta es indispensable establecer relaciones para proveernos de los bienes que queremos conseguir.
Podemos estar solos momentáneamente de compañía humana, pero igualmente seguimos con la nuestra propia que nunca nos deja. Cuando la gente dice "estoy solo" "estoy sola" solo se refiere a este tipo de compañía, pues tiene otras, y lo único es ser consciente para entrar en contacto.
La sensación de soledad en realidad es vacío interior, una ausencia de conexión con uno mismo, que al no hacerse pretende encontrar externamente a través de otros, pero esto es una tarea estrictamente personal que depende de nosotros.
La riqueza material anhelada por la mayoría, no nos lo puede proporcionar todo. Se pueden adquirir muchas cosas, acceder a más cantidad y calidad, pero solo en elementos exteriores.
En el desierto, en el bosque, por más ricos que seamos, todo el dinero del mundo no sirve en absoluto, tan solo sirve en la llamada civilización. Lo acumulado en forma de posesiones no lo podemos llevar encima en su totalidad, y en el momento del traspaso lo hemos de dejar. En cambio, las riquezas interiores ganadas a través del tiempo con un trabajo de crecimiento espiritual en forma de amor y sabiduria , siempre nos acompañan, son nuestras y nadie nos las puede quitar. Estas son las verdaderas riquezas.
Además, por dinero que se pueda tener, si hay una salud deficiente, inteligencia escasa o relaciones frustrantes, son connotaciones de pobreza, y la riqueza será relativa.
Las relaciones ejercen de intermediarios, hacen de puente entre nuestra posición y las pretensiones a lograr. Gracias a las relaciones, junto a los propios valores y esfuerzos tiramos adelante.
No hemos de ver a los demás como sujetos destinados a gratificar los deseos del ego. Las relaciones son el medio de intercambio por excelencia, donde el objetivo no ha de centrarse exclusivamente en las ventajas a conseguir mediante las diversas aportaciones de otros. El planteamiento se ha de enfocar en " como puedo servir, como puedo ayudar " porque si todos pensáramos de esta manera, se desvanecerían las formulaciones egoistas y desaparecerían las carencias gracias al espíritu servicial.
Los otros no son medios de explotación, ni tampoco supuestos proporcionadores de felicidad. Debemos tener claros los conceptos, verlos por lo que son, no por lo que pensamos, suponemos, imaginamos o queremos.



























































































viernes, 12 de agosto de 2011

COMO VIVIR

Si nos adentramos en una zona oscura, sucia, con materiales innobles, no veremos claro, nos ensuciaremos y podemos salir malparados. Esto es lo que pasa cuando caemos en la inercia de lo facil, en dejarnos seducir por tentaciones que satisfacen en un primer instante, pero que en vez de llenar vacían.
Con la limitación de pensamiento y percepción, enfocándonos unicamente en lo mundano, estamos convencidos que el placer se encuentra en un conjunto de actividades y experiencias destinadas a satisfacer los deseos físicos. Según el caso y medida está bien, lo importante es saber que importa realmente, de que manera incide en nosotros, y no buscar lo prescindible, sino lo primordial.
Estamos descontentos, cuando no por un motivo por otro, cuando debería ser lo contrario. Y la dinámica solo se puede romper a través de cambiar. Esto implica moverse, modificar formas de pensar, sentir, para que la acción se encamine en otra dirección con unas pautas diferentes. Sin movimiento no hay cambio y sin cambio no se puede avanzar.
Es básico preguntarse y observar lo que hacemos y a donde nos conduce. Si no nos gusta el contexto actual supone que hay algún factor que no funciona o no lo hace en consonancia a lo que debería o queremos. Entonces, la cuestión es : puedo salir de esta dinámica ? Si es afirmativo solo hace falta la estrategia planificadora, y de la idea abstracta inicial convertirla en realidad práctica gracias a unas gestiones precisas que configuren un nuevo contexto.
Si hay tantos apartados que no van bien es por la inconciencia de fondo que no se imagina las consecuencias cercanas y lejanas que tienen las formas chapuceras, y si no, por qué cuesta tanto evolucionar, no en cuanto a tecnologia, sino individualmente ? Por qué nos obturamos ? Por qué tropezamos reiteradamente ? Por qué este afán de bienes transitorios dejando de lado los valores eternos ?  Por que hay tanta mediocridad global y tan poca brillantez ?
Todo radica en el enfoque y en la visión. Enfoque hacia lo mundano, viendo solo lo externo, disponiendo así de una parte de la totalidad, y con una visión reducida los resultados que obtendremos serán reducidos. Empujados por la necesidad de cubrir lo elemental, estamos condicionados en el margen de maniobra, y si el afán de ir más allá no surge del interior, nunca será posible salir de la limitación.
Mucha gente tiene conocimientos intelectuales, con una fantastica capacidad analítica, pero se quedarán en las apariencias si no cultivan algo más en ellos. Un ir dando vueltas a los mismos temas sin encontrar verdaderas soluciones por que las respuestas no pueden venir de un estrato donde hay mermas, se ha de ir a la fuente de donde brota toda vida.
Ensanchar la perspectiva exige subir el nivel, debiendo sintonizarse en lo que se pide. Más preparación, más amplitud de miras, más recursos, más calidad en el pensar, sentir y hacer. Cada nuevo ascenso es pasar de una densidad a una sutileza, abriéndonos a posibilidades mayores no imaginables hasta que entramos en contacto.
Se vive en estratos muy bajos de conciencia, y en consecuencia todo lo que gira alrededor es limitado. Expandirse como ser requiere una instrucción y entrenamiento cada vez más amplios y intensos, por que aquí es donde radican las oportunidades de progreso.
Hemos de tener claro hacia donde se encaminan las pretensiones, si a lo superior o a lo inferior. Si son hacia lo superior, entonces atraeremos los medios para generar las condiciones óptimas de desarrollo constante en todas las áreas, y los resultados serán más evidentes en forma de nuevas bendiciones y bienestar general..
Si el enfoque es hacia lo inferior, deberemos vivir con lo que este es capaz de ofrecer, donde las dudas, tensiones, polémicas, malestar, serán los acompañantes, y de tanto en tanto nos sentiremos bien, pero solo será un oasis en el desierto.