jueves, 29 de agosto de 2013

DUREZA - SUAVIDAD

La durexa considerada por algunos,  puede ser suavidad por otros. La opinión, el valor otorgado a factores relativos, depende de un amplio conjunto de elementos de criterios subjetivos.
Dureza / suavidad de formas, en la actitud. El tono, las palabras, su incidencia, no son iguales en personas diferentes, y lo que supone un impacto en alguien puede ser indiferente en otro.
Hemos de estar preparados para encarar las situaciones, tener la adaptabilidad indispensable para responder con contundencia si la ocasion lo requiere, o en todo caso con condescendencia. Lo importante es el resultado final, que vele por instaurar lo justo y apropiado a cada momento.
La dureza o suavidad en relaciones estará en funcion del interlocutor. Si prevalecen las buenas maneras, la suavidad ha de imperar, si es al revés o se evita el contacto o la dureza puede aflorar.
La exigencia hacia nosotros mismos es necesaria para extraer más rendimiento a efectos de lograr mejores condiciones. Vendría a ser una dureza inicial para una suavidad final.
El esfuerzo, la preparación, el dominio de lo que hacemos, son fundamentales, la obtención de resultados es gracias a un proceso. La indolencia, la pereza, hacen ir hacia abajo, es una suavidad perjudicial.
Dureza como sinónimo de fuerza, resistencia, capacidad. Suavidad como sinónimo de flexible, adaptable, amable, cordial, de facil encaje. El equilibrio es saber expresar lo mejor de ambas en las diferentes variantes que nos vamos encontrando.
La dureza no ha de parecer mala, es necesaria para sostener, resistir en según que ámbitos, enderezando el mal hecho en otros en el afan de instaurar lo correcto.
La suavidad no tiene porqué ser buena siempre, dependerá de su repercusión. No querer afrontar o aleccionar, puede ser mucho peor que mostrar una dosis de rigor en momentos puntuales.
Es cuestión de tener las ideas claras, ser ecuánime en el análisis, adoptando la postura adecuada para extraer el resultado óptimo en las múltiples y variadas facetas que hemos de asumir.

miércoles, 14 de agosto de 2013

CENTRAR LA ATENCIÓN

Estar atento es estar en el ahora, en el momento, que en definitiva es lo más importante, pues el resto o bien ya forma parte del recuerdo o es una imaginación que no sabemos si se concretará.
Con sentido práctico hemos de reforzar la atención a los movimientos, a los detalles, pues las acciones presentes forjan la base del futuro, y con un propósito definido se ha de encajar en el circundante preservando lo deseado proyectando nuevas expectativas a venir.
Nos deberíamos preguntar ¿ porqué desviamos la atención hacia temas no provechosos, vacíos de contenido, perdiendo ocasiones para ensanchar la perspectiva y el potencial ?
A menudo apartarse de lo conveniente o de lo que es importante, es resultado de sentirse frustrado, de alguna carencia, y en ocasiones un grado de inconciencia que no mide debidamente los valores a preservar.
Todos, poco o mucho, nos desviamos cada tanto del verdadero objetivo, de lo que nos puede reportar un progreso individual. Las desviaciones asiduas que optan por distracciones u ocupaciones secundarias, alejan ocupaciones más satisfactorias. Por eso la insatisfacción es lo que predomina, inevitablemente es así al dejar de lado el cultivo de bienes eternos sumiéndonos en los transitorios.
El éxito en cualquier área siempre es la suma de una preparación continuada hasta adquirir el dominio, a través de práctica, tiempo y voluntad, donde la atención ha de estar presente de principio a fin, ya que de ello depende el resultado.
Si nos distraemos en otras cosas que no vienen al caso perdemos la concentración y ya no dominamos la situación, entonces es la situación la que nos dominará a nosotros al habernos dispersado.
La atención no es aplicable en exclusiva a elementos externos, en primera instancia ha de centrarse sobre nosotros, observar como nos encontramos, como nos sentimos, pues todo es una cuestión de medidas y encajes constantes que surgen del interior operando en el exterior. A más conexión en lo que emerge de dentro, más posibilidades de obrar acertadamente en las acciones a ejecutar, que en definitiva es lo pretendido.

lunes, 29 de julio de 2013

INTERMEDIARIOS

Entre el objetivo y su consecución o no, hay una serie de pasos o etapas para obtenerlo, y nosotros no disponemos de todos los instrumentos que se requieren, por tal motivo nos vemos obligados a realizar conexiones que nos faciliten el acercamiento a lo deseado.
De lo más esencial a lo más inverosímil, de una forma u otra, en un momento u otro, hemos de establecer relaciones que encajen el propósito con el resultado. Todos somos intermediarios, todos somos dependientes, y gracias a las carencias hemos de esforzarnos en exteriorizar las habilidades personales para compartir las respectivas singularidades, nutriéndonos a base de múltiples aportaciones que permiten cubrir los déficits y disponer de lo necesario.
La naturaleza con todos sus componentes es la fuente de provisiones, y a partir de aquí hemos de entrar en contacto con quien podemos intercambiar, en una tónica constante de oferta y demanda.
El intermediario es el puente entre lo que queremos y su obtención. Estamos creando enlaces contínuamente, donde por más facultades que tengamos, siempre precisamos el soporte de otras personas. Lo que nos indica que cualquier éxito no es únicamente producto de unos talentos, es consecuencia de contribuciones diversas durante el trayecto que proporcionan herramientas y recursos. En realidad hay un equipo inmenso en la sombra que nos nutre con todo tipo de materiales.
En definitiva nos ha de hacer valorar mucho más las numerosas bendiciones a nuestro alcance gracias a las individualidades del conjunto. No tendríamos lo que tenemos ni seríamos lo que somos sin el soporte contínuo de la gente anónima que nos abastece al igual que nosotros a ellos.
Lo que sabemos lo hemos recibido de transmisiones, y los utensilios que nos permiten las acciones, derivan de intermediarios, sin ellos no estableceríamos conexiones, y aislados no sería posible el funcionamiento, por tanto, sincronizar necesidad-dependencia-intermediarios-intercambios, es lo que permite mantenernos y proyectarnos entre lo que tenemos y lo que no tenemos y queremos tener.

viernes, 19 de julio de 2013

ADIESTRAMIENTO

Adiestrarnos, este es el trabajo a realizar durante toda la vida. De seres ignorantes a conscientes, de prosaicos a refinados, una tarea sin fin donde siempre hay más posibilidades de expandirse.
De la máxima dependencia a una autonomia indispensable, del desconocimiento del entorno a saber desarrollarnos en el. Todo es un proceso con muchas etapas, pero se puede hacer más largo o más corto, extrayendo un mayor o menor rendimiento, dependiendo de las aptitudes, voluntad y la evolución global.
Los padres, los maestros, amsitades, relaciones habituales, han de servir de mensajeros clarifiicadores para orientarnos en la conducta a adoptar. Extraer conclusiones y aplicarlas exige un grado de interés para mejorar, de aquí que algunos sepan aprovechar las experiencias puliendo aspectos que requieran ajustarse, y otros por más oportunidades que se presenten no saben ver el fondo, perdiendo las opciones que se van sucediendo que resultan inútiles.
El adiestramiento se hace extensible a todas las áreas, pues el objetivo es ir constantemente a niveles más elevados de expresión, cultivar más facultades introduciendo factores cualitativos.
Estamos diseñados de manera que el desarrollo no tiene límites, por eso hemos de desear superarnos, aspirar a más, pues el conformismo es quedarse estancado, y lo que dejamos pasar o no damos importancia se pierde.
Lo que disponemos ahora es resultado de esfuerzos previos, y para obtener algo es preciso tener mérito. Si queremos más em alguna cosa, hemos de movilizar los resorrtes oportunos para conseguir el incremento deseado. El camino entre el momento actual y nuevas culminaciones, es donde hemos de prepararnos para seguir la particular construcción de lo que podemos llegar a ser.
Adiestrarnos a base de revisar, comprobar resultados, clarificar donde hay habilidades y donde hay mermas, y con objetivos más o menos decididos, perseverar en una continua pulcritud para estar cada vez más capacitados ganando a través del tiempo si centramos los esfuerzos en lo que reporte beneficios.

martes, 9 de julio de 2013

TIEMPO Y PROPÓSITO

Se nos da tiempo para cumplir un propósito, en el cual hemos de descubrir cual es nuestra función y como hemos de proceder para ejecutarla.
Venimos a la Tierra con unas cualidades latentes y tambien con unos defectos a corregir, pues si todo ya fuera perfecto no tendría sentido efectuar ningun retoque ni los diversos esfuerzos a que nos vemos obligados.
La mayoría, condicionada por factores mundanos, pasa la vida sin saber que ha venido a hacer, ocupándose de sobrevivir y de divertirse. En las interacciones y actividades es donde hemos de descifrar el mensaje, pero no sabemos extraer el contenido ni percatarnos de sutilezas que estan indicando posicionamientos más óptimos para el propio individuo y cara a otros mediante intercambios.
¿ Que potencial llegamos a substraer de nosotros ? Realmente muy bajo, pues entre la falta de auto conocimiento, la introspección mínima, el enfoque hacia lo externo y superficial, centrados básicamente en asuntos materiales, dedicando el poco tiempo libre a conversaciones banales y ocupaciones insubstanciales, derrochamos contínuamente las oportunidades que se nos presentan para convertirnos en mejores personas.
Planteando los objetivos pensando solo en la ganancia personal, donde prevalecen los intereses egoistas por encima de un servicio mutuo, no es de extrañar que se mantengan las mismas posturas durante décadas y décadas, a pesar de constatar que no son las idóneas si van generando conflictos en vez de aportar soluciones.
El ser humano podria hacer mucho y hace muy poco por el planteamiento erróneo de los objetivos. El afán lucrativo enfocado en el yo le separa del resto, perdiendo fuerza, colaboradores y ocasiones de avance, total por unas ganancias que no satisfaceran ni seran provechosas, por la forma en que se consiguen y como se invierten despues.
Cada uno ha venido a realizar un propósito de crecimiento individual acoplándose en el colectivo a través de unos servicios. Lo no ejecutado queda pendiente, por eso es tan importante saber administrar tiempo y recursos para cumplir nuestra tarea, que consiste en la progressiva concienciación y en el perfeccionamiento de las manifestaciones.

sábado, 29 de junio de 2013

ESPERANZAS

Esperanza es aquello que ahora no está y queremos que esté, y tambien alguna situacion presente de nuestro agrado que deseamos preservar.
El concepto de esperanza por el fondo que contiene es una llamada al optimismo, a la confianza. Lo bueno para mantenerlo, y las dificultades o adversidades que pueden cambiar hacia mejor.
Inyectar positivismo está muy bien para atraer las vibraciones que faciliten la consecución de lo pretendido, pero tambien hemos de ser ecuánimes observando cada tema concreto con sus pros y contras, el margen de maniobra, constatar de que se dispone, que hace falta y si se puede conseguir, la preparación individual y/o colectiva segun de que se trate para afrontar con garantias el propósito; pues por más esperanzas que tengamos si no se está capacitado, no disponemos de los recursos indispensables, y las condiciones adversas pesan más que las favorables, la esperanza en si misma no modificará el panorama.
Hay factores donde el éxito que perseguimos recaerá en nosotros, en las propias acciones y facultades, y a pesar de tener que encajar con el medio, la responsabilidad será nuestra.. Despues hay cuestiones donde dependemos de la intervención de otras personas para su resultado, adoptando una postura pasiva, expectante, así como en la primera hemos de estar activos.
Que las cosas vayan bien, funcionen en cualquier aspecto, es normal que lo pretendamos. Sometidos como estamos a las leyes universales, solo será posible si se produce la confluencia pertinente. Lo que ahora nos rodea se formó en un pasado, es la causa. Y lo que vamos ejecutando en cada presente tendrá un efecto. Por tanto, si de verdad queremos la armonia, el bienestar constante, la causa las ha de contener.
Si lo que nos circunda actualmente es caótico, sencillamente es consecuencia de haber procedido con maneras erróneas, entonces la esperanza de transformarlo recae en la habilidad de imprimir orden en el planteamiento y en la ejecución, constatando si los recursos con que contamos ahora y los que podemos generar pueden hacer viable el cambio deseado.
La otra ley de la atracción donde igual atrae a igual y lo opuesto repele, significa que si actuamos con corrección el resultado reportará corrección, pero si actuamos con negligencia la réplica tambien estará en consonancia.
La esperanza de conservar, de adquirir o de cambiar segun cada caso, dependerá de sintonizar las leyes y lo que estas nos piden.

miércoles, 19 de junio de 2013

VALORES Y COMPORTAMIENTO ( II )

¿ Qué tiene valor ? Aquello catalogado como importante, pero en esta apreciación en ocasiones es posible que no sea así.
¿ De verdad tiene valor lo que condiciona, limita, esclaviza, proporciona ganancias de un lado a cambio de pérdidas en otro ?
Hemos de tener en cuenta que las valoraciones se efectuan a título personal, y esto depende de la edad, de la formación, de los recursos, de las inquietudes, el tipo de objetivos y el ámbito de acción.
La incidencia de lo valorado nos dará la respuesta. Si aporta beneficios, mantiene o conserva, es motivo de expansión, de mejora, será positivo. Si el supuesto valor restringe, vacía más que llena, es más un deseo utópico que real, será negativo.
El comportamiento responde a una motivación, a un interés, a unas obligaciones o necesidades. No se puede medir el equivalente entre el valor y el comportamiento. La relatividad de un valor dependerá de diversos factores, del propio código de prioridades, de lo que representa o puede representar, del contenido ideológico, del componente afectivo.
Para conseguir lo pretendido se ha de proceder con corrección, considerando la posible repercusión en otros, en el colectivo, donde la ética es primordial, moviéndonos para unos fines nobles teniendo en cuenta al prójimo para no abusar ni perjudicar.
Valor es lo que no caduca, que es inalterable, con lo que se puede contar, lo que une, lo que es capaz de despertar en nosotros la mejor versión, que hace emerger un comportamiento pulcro por el reconocimiento de los bienes inmensos a nuestro alcance.
Vivir es un potencial a desarrollar, donde su constatación dependerá de la actitud, de las capacidades adquiridas y propósitos.
Hay valores internos y externos. Los externos pueden fluctuar, pero los internos siempre estaran si estamos en equilibrio y el afán de superación tiene en nosotros el revulsivo indispensable para incrementarlos. Con los valores internos efectuamos los intercambios para acceder a los valores externos.
Tiene valor lo que nos permite ser cada vez más pulidos, más íntegros, proceder con más armonía, incidir más positivamente en nosotros y el entorno por lo que expresamos; pues todo esto es consecuencia del comportamiento. Y cuando la habilidad de encajar los valores y el comportamiento impera, se desvanecen las dudas sobre lo que tiene valor o no.