La tendencia imperante en nosotros es ir hablando del qué pero no del porqué. Observamos lo que nos rodea viendo la superficie sin adentrarnos en el fundamento, y con unos conocimientos limitados, accediendo solo a fragmentos, efectuamos todo tipo de comentarios y sacamos conclusiones convencidos de estar acertados cuando es mucho más lo ignorado que lo conocido.
Acostumbramos a dar vueltas y vueltas a los mismos temas sin extraer la claridad indispensable para substituir lo perjudicial por lo benéfico, incapaces de acceder al porqué de lo debatido, que va llenando de conversaciones estériles que no conducen a nada.
Es muy facil hablar de esto o aquello, criticar sin miramientos, emitir juicios sin conocer los implicados ni saber los desencadenantes de lo que juzgamos. Opinamos sobre fracciones desligandolas del conjunto, y de esta manera el error en el veredicto es habitual por la inconciencia global.
Preocupados por lo que incide directamente, los planteamientos de lo que hacemos y decimos giran alrededor de los propios intereses. Desde este pequeño microcosmos, con un enfoque egocentrico, ponerse en lugar de otros con culturas diferentes, necesidades, en maneras de hacer, es casi imposible para la mayoría.
Lo que hago, lo que digo, lo dado y recibido como objetivo, sin profundizar en el impulso que nos lleva a estas manifestaciones. El punto de partida y destino debería estar presente y claro en las pretensiones para saber si lo deseado nos conviene o es prescindible, si hemos de insistir en ciertos temas o bien evitarlos.
Opinando sobre hechos consumados, sobre suposiciones, desde nuestra óptica, nunca sacaremos conclusiones clarificadoras.
Si no sabemos el porqué el qué no nos aportará la solución, y la tendencia es centrarse en el qué sin averiguar el porqué, de aquí la obstrucción y la dificultad de resolver múltiples cuestiones por la incapacidad de llegar al núcleo.
Una vez descubierto el porqué hemos de buscar contínuamente la armonía para que el qué de cada situación reporte el mejor contexto posible.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
sábado, 11 de octubre de 2014
sábado, 27 de septiembre de 2014
ROMPER LIMITACIONES
Disponemos de autonomia de movimientos, pero dentro de unos parámetros. Podemos acceder a unos recursos, pero solo en cantidades mesuradas respecto a la totalidad. Establecemos relaciones, pero solo en una proporción reducida. De una forma u otra hemos de concentrarnos en parcelas pequeñas que podamos abastecer, y dentro de estos límites hemos de ser hábiles en lograr el grado óptimo de libertad que permita actuar sin trabas.
Estamos condicionados por múltiples factores, donde tan solo una parte depende de la propia voluntad, y es aquí donde hemos de centrar la atención, para que los esfuerzos y las decisiones nos conduzcan a la resolución más adecuada.
Quien más quien menos se encuentra en situaciones de acoplamiento complicado con otras personas. Las diferencias de criterio dificultan a menudo entenderse, y lo que podria resolverse fácilmente puede alargarse indefinidamente.
Cuando se produce un bloqueo está obstruyendo el libre fluir, limitando movimientos que impiden instaurar un contexto más satisfactorio. Por desgracia, la indispensable y suficiente falta de entendimiento es el origen de los conflictos, que pueden ser transitorios o indefinidos.
La falta de visión o visión incorrecta, elabora unos planteamientos habitualmente centrados en el ego, y a partir de aquí todo lo imaginable y inimaginable se puede desencadenar. Crear problemas de la nada es frecuente cuando el grado de inconciencia es notorio y la desconsideración hacia otros está arraigada con fuerza. Se producen crisis absurdas sin sentido por la incapacidad de discernir con claridad, y en consecuencia las acciones introducen el caos.
Los miedos, la inmadurez, mantienen vínculos improductivos, no atreviendose a emanciparse, a romper las cadenas de unas relaciones que tal vez reporten un respaldo o seguridad económica, a costa de limitarse y poder experimentar otras variantes. Unos pequeños intereses privan de acceder a situaciones y condiciones donde expresarnos con más libertad y posibilidades más ámplias.
Egoismo, inconciencia, falta de lógica, confusión mental, covardia, son factores altamente entorpecedores para el emisor de tales manifestaciones y para aquellos que se ven afectados a través de contactos, obstaculizando enormemente las relaciones y las temáticas de fondo.
Romper estas limitaciones pide ir a los términos opuestos : mirar por otros, incrementar la conciencia, claridad de ideas y valentía. Si forman parte de nosotros, la proporción de libertad será directamente proporcional al buen uso de estas virtudes.
Estamos condicionados por múltiples factores, donde tan solo una parte depende de la propia voluntad, y es aquí donde hemos de centrar la atención, para que los esfuerzos y las decisiones nos conduzcan a la resolución más adecuada.
Quien más quien menos se encuentra en situaciones de acoplamiento complicado con otras personas. Las diferencias de criterio dificultan a menudo entenderse, y lo que podria resolverse fácilmente puede alargarse indefinidamente.
Cuando se produce un bloqueo está obstruyendo el libre fluir, limitando movimientos que impiden instaurar un contexto más satisfactorio. Por desgracia, la indispensable y suficiente falta de entendimiento es el origen de los conflictos, que pueden ser transitorios o indefinidos.
La falta de visión o visión incorrecta, elabora unos planteamientos habitualmente centrados en el ego, y a partir de aquí todo lo imaginable y inimaginable se puede desencadenar. Crear problemas de la nada es frecuente cuando el grado de inconciencia es notorio y la desconsideración hacia otros está arraigada con fuerza. Se producen crisis absurdas sin sentido por la incapacidad de discernir con claridad, y en consecuencia las acciones introducen el caos.
Los miedos, la inmadurez, mantienen vínculos improductivos, no atreviendose a emanciparse, a romper las cadenas de unas relaciones que tal vez reporten un respaldo o seguridad económica, a costa de limitarse y poder experimentar otras variantes. Unos pequeños intereses privan de acceder a situaciones y condiciones donde expresarnos con más libertad y posibilidades más ámplias.
Egoismo, inconciencia, falta de lógica, confusión mental, covardia, son factores altamente entorpecedores para el emisor de tales manifestaciones y para aquellos que se ven afectados a través de contactos, obstaculizando enormemente las relaciones y las temáticas de fondo.
Romper estas limitaciones pide ir a los términos opuestos : mirar por otros, incrementar la conciencia, claridad de ideas y valentía. Si forman parte de nosotros, la proporción de libertad será directamente proporcional al buen uso de estas virtudes.
domingo, 14 de septiembre de 2014
ENTRE DOS CAMINOS
Siempre estamos entre dos caminos, lo que sabemos y el desconocido, lo que se ha hecho y lo que se ha de hacer, el pasado y el futuro, lo que se acaba y lo que empieza, y así cada dia, procurando encontrar sentido, y en esta búsqueda el anhelo de conseguir bienestar.
El potencial humano por un motivo u otro se expresa habitualmente en un porcentaje muy reducido, de aquí los numerosos conflictos, insatisfacciones y la incapacidad de generar condiciones verdaderamente armónicas. Estamos aquí para desarrollarnos, donde la tarea consiste en ir substituyendo las capas de oscuridad que nos inclinan a cometer errores de todo tipo, por la claridad que ha de guiarnos hacia la corrección expresiva. Los diversos condicionantes que nos acompañan lo son en la medida de nuestra capacidad de luz, pues la misma situación no se afronta igual segun se vea. Uno la puede ver pesada, complicada, y otro una oportunidad para exteriorizar el potencial latente. El trabajo es justamente este, convertir la carga en ligereza, las molestias en bendiciones, los enemigos en amigos. Evidentemente no es facil, pero si no nos enfrentamos con bravura, la vida va pasando sin un objetivo definido que lleve a una finalidad edificante.
El trabajo a ejecutar es inmneso, malgastando mucho tiempo por el camino en ocupaciones insubstanciales, defendiendo posturas que no arreglan nada, con un bajo rendimiento en general por falta de preparación.
Querríamos estar en una espécie de plenitud constante en todos los ámbitos, pero no es posible por la propia incapacidad para crearlo, y lo seguirá siendo mientras no elevemos el nivel de conciencia y obremos de acuerdo a esta.
Mejorar, tener más, pero la cuestión es en qué y como, pues ganar por un lado a costa de hipotecar otro no es en realidad un beneficio. Avanzar en partes y en conjunto, es el objetivo, donde cada uno de acuerdo a su singularidad ha de encontrar las vias y los medios para introducir factores más satisfactorios si de verdad lo desea.
En este periplo entre dos caminos el universo nos pone a prueba, y nosotros tambien hemos de retarnos para que cada nuevo paso, cada experiencia, nos permita ir subiendo el nivel, pues si no es así se produce el estancamiento y después el retroceso, porque el ritmo vital empuja con fuerza a ir siempre hacia adelante.
El potencial humano por un motivo u otro se expresa habitualmente en un porcentaje muy reducido, de aquí los numerosos conflictos, insatisfacciones y la incapacidad de generar condiciones verdaderamente armónicas. Estamos aquí para desarrollarnos, donde la tarea consiste en ir substituyendo las capas de oscuridad que nos inclinan a cometer errores de todo tipo, por la claridad que ha de guiarnos hacia la corrección expresiva. Los diversos condicionantes que nos acompañan lo son en la medida de nuestra capacidad de luz, pues la misma situación no se afronta igual segun se vea. Uno la puede ver pesada, complicada, y otro una oportunidad para exteriorizar el potencial latente. El trabajo es justamente este, convertir la carga en ligereza, las molestias en bendiciones, los enemigos en amigos. Evidentemente no es facil, pero si no nos enfrentamos con bravura, la vida va pasando sin un objetivo definido que lleve a una finalidad edificante.
El trabajo a ejecutar es inmneso, malgastando mucho tiempo por el camino en ocupaciones insubstanciales, defendiendo posturas que no arreglan nada, con un bajo rendimiento en general por falta de preparación.
Querríamos estar en una espécie de plenitud constante en todos los ámbitos, pero no es posible por la propia incapacidad para crearlo, y lo seguirá siendo mientras no elevemos el nivel de conciencia y obremos de acuerdo a esta.
Mejorar, tener más, pero la cuestión es en qué y como, pues ganar por un lado a costa de hipotecar otro no es en realidad un beneficio. Avanzar en partes y en conjunto, es el objetivo, donde cada uno de acuerdo a su singularidad ha de encontrar las vias y los medios para introducir factores más satisfactorios si de verdad lo desea.
En este periplo entre dos caminos el universo nos pone a prueba, y nosotros tambien hemos de retarnos para que cada nuevo paso, cada experiencia, nos permita ir subiendo el nivel, pues si no es así se produce el estancamiento y después el retroceso, porque el ritmo vital empuja con fuerza a ir siempre hacia adelante.
viernes, 29 de agosto de 2014
LO QUE NO VEMOS NI SABEMOS
Es más lo que no vemos ni sabemos que lo visto y sabido, y a pesar de nuestra imprudencia con una porción de insensatez en determinadas ocasiones, nos hace juzgar y criticar personas y situaciones como si tuviéramos acceso a toda la información.
¡ Qué fácil es criticar ! A la más mínima ya damos nuestra opinión de alguien que desconocemos los motivos de lo que impulsa a decir ciertas palabras o hacer determinadas acciones. Somos tan atrevidos que tenemos criterios para cualquier tema, aunque no lo hayamos tratado nunca ni experimentado ni estudiado. Nos comentan cosas de alguien que no conocemos y tambien tenemos argumentos sobre si está acertado o equivocado.
Es curioso con la superficialidad con que se vive, con la pobre comunicación transmitida habitualmente, el atrevimiento de emitir veredictos a la ligera faltos de conocimientos y capacidad para dilucidar sobre muchas áreas.
Nos creemos preparados para disertar sobre esto o aquello, pero la realidad es que solo sabemos alguna cosa de algunas cosas. Es mucho más lo ignorado que lo conocido, y nosotros nos mostramos como si fuese al revés, confirmando así la ignorancia.
¿ Qué hay detrás de expresiones exaltadas, de muestras asiduas de frialdad, indiferencia, arrogancia, agresividad ? Descontento, impotencia, inadaptación, desconexión con la vida y el entorno, muchos motivos pueden impulsar a postures que desconocemos la causa que las ha originado.
Si no hacemos ni tan solo introspección sobre nosotros mismos, ni auto crítica ni reflexionamos sobre lo cometido ¿ como pretendemos ir juzgando contextos alejados aún más desconocidos ? Somos así de inconscientes, por eso las problemáticas de hace siglos continuan vigentes por que la actitud no se ha modificado.
Las experiencias han de servir para ser más prudentes, más precabidos, actuar con los mínimos conocimientos afrontando la inmensidad desconocida, porque lo que podemos ver o saber es una parte, debiendo estar atentos contínuamente para que estas nociones mínimas nos ayuden a decir las palabras apropiadas y realizar las acciones correctas.
¡ Qué fácil es criticar ! A la más mínima ya damos nuestra opinión de alguien que desconocemos los motivos de lo que impulsa a decir ciertas palabras o hacer determinadas acciones. Somos tan atrevidos que tenemos criterios para cualquier tema, aunque no lo hayamos tratado nunca ni experimentado ni estudiado. Nos comentan cosas de alguien que no conocemos y tambien tenemos argumentos sobre si está acertado o equivocado.
Es curioso con la superficialidad con que se vive, con la pobre comunicación transmitida habitualmente, el atrevimiento de emitir veredictos a la ligera faltos de conocimientos y capacidad para dilucidar sobre muchas áreas.
Nos creemos preparados para disertar sobre esto o aquello, pero la realidad es que solo sabemos alguna cosa de algunas cosas. Es mucho más lo ignorado que lo conocido, y nosotros nos mostramos como si fuese al revés, confirmando así la ignorancia.
¿ Qué hay detrás de expresiones exaltadas, de muestras asiduas de frialdad, indiferencia, arrogancia, agresividad ? Descontento, impotencia, inadaptación, desconexión con la vida y el entorno, muchos motivos pueden impulsar a postures que desconocemos la causa que las ha originado.
Si no hacemos ni tan solo introspección sobre nosotros mismos, ni auto crítica ni reflexionamos sobre lo cometido ¿ como pretendemos ir juzgando contextos alejados aún más desconocidos ? Somos así de inconscientes, por eso las problemáticas de hace siglos continuan vigentes por que la actitud no se ha modificado.
Las experiencias han de servir para ser más prudentes, más precabidos, actuar con los mínimos conocimientos afrontando la inmensidad desconocida, porque lo que podemos ver o saber es una parte, debiendo estar atentos contínuamente para que estas nociones mínimas nos ayuden a decir las palabras apropiadas y realizar las acciones correctas.
jueves, 14 de agosto de 2014
NECESIDAD - DESEO
La necesidad ha de estar impregnada de deseo, pues si queremos conseguir alguna cosa, ejecutar una acción, el impulso que ha de empujarlo ha de contener deseo, pues la indiferencia nos mantendrá estáticos si no hay un objetivo a perseguir.
La necesidad estricta es señal de carencia, de lo contrario ya no es necesaria. El deseo no precisa forzosamente una merma, pero puede ser un anhelo para mejorar o satisfacer en algun sentido. La necesidad es primordial, el deseo secundario, y a la vez se pueden fusionar ambos.
La necesidad es más a nivel básico. El deseo es una elección en función de parámetros diversos.
Según lo deseado nos dará pistas de la persona, tendencias y peculiaridades. La necesidad es una cuestión de recursos de acuerdo al medio ambiente y la situación específica individual. Lo que necesitamos nos empuja a movernos. Lo que no tenemos y queremos es lo que nos une a todos sin distinción a prepararnos, a efectuar intercambios y dotarnos de servicios para el funcionamiento personal y colectivo.
La necesidad es la clave para enlazarnos unos con otros, y a través de servicios cubrir los déficits de cada uno. Si ya dispusieramos de todo no haria falta esforzarse ni entrar en contacto con el prójimo, pero esto seria un absurdo teniendo en cuenta lo que nos rodea y como estamos diseñados.
Con lo que tenemos hemos de ir a la búsqueda de lo que no tenemos para que siga habiendo. Hay necesidades físicas y espirituales, necesidades internas y externas, las hemos de identificar y velar para obtener lo pretendido.
Tal vez las necesidades sean mínimas en determinados contextos, pero siempre hemos de desear el propio progreso que dote de sentido los conocimientos, experiencias y relaciones en el afan de perfección constante de nuestras expresiones.
¿ Qué necesito ? ¿ Me hace falta o es prescindible ? ¿ Qué deseo ? ¿ Es para satisfacer al ego, a la naturaleza inferior, o bien expandir horizontes para introducir más corrección ?
Hemos de tener claro lo que perseguimos, pues segun hacemos tendremos, y quizás una vez conseguido lo deseado no se ajuste a las necesidades auténticas.
Que haya lo que ahora no está, saborear lo que determinadas prestaciones me ofrecen, Introducir, conseguir, para que lo cercano o lejano nos facilite lo oportuno y conveniente en cada área, esta ha de ser la motivación.
La necesidad estricta es señal de carencia, de lo contrario ya no es necesaria. El deseo no precisa forzosamente una merma, pero puede ser un anhelo para mejorar o satisfacer en algun sentido. La necesidad es primordial, el deseo secundario, y a la vez se pueden fusionar ambos.
La necesidad es más a nivel básico. El deseo es una elección en función de parámetros diversos.
Según lo deseado nos dará pistas de la persona, tendencias y peculiaridades. La necesidad es una cuestión de recursos de acuerdo al medio ambiente y la situación específica individual. Lo que necesitamos nos empuja a movernos. Lo que no tenemos y queremos es lo que nos une a todos sin distinción a prepararnos, a efectuar intercambios y dotarnos de servicios para el funcionamiento personal y colectivo.
La necesidad es la clave para enlazarnos unos con otros, y a través de servicios cubrir los déficits de cada uno. Si ya dispusieramos de todo no haria falta esforzarse ni entrar en contacto con el prójimo, pero esto seria un absurdo teniendo en cuenta lo que nos rodea y como estamos diseñados.
Con lo que tenemos hemos de ir a la búsqueda de lo que no tenemos para que siga habiendo. Hay necesidades físicas y espirituales, necesidades internas y externas, las hemos de identificar y velar para obtener lo pretendido.
Tal vez las necesidades sean mínimas en determinados contextos, pero siempre hemos de desear el propio progreso que dote de sentido los conocimientos, experiencias y relaciones en el afan de perfección constante de nuestras expresiones.
¿ Qué necesito ? ¿ Me hace falta o es prescindible ? ¿ Qué deseo ? ¿ Es para satisfacer al ego, a la naturaleza inferior, o bien expandir horizontes para introducir más corrección ?
Hemos de tener claro lo que perseguimos, pues segun hacemos tendremos, y quizás una vez conseguido lo deseado no se ajuste a las necesidades auténticas.
Que haya lo que ahora no está, saborear lo que determinadas prestaciones me ofrecen, Introducir, conseguir, para que lo cercano o lejano nos facilite lo oportuno y conveniente en cada área, esta ha de ser la motivación.
martes, 29 de julio de 2014
CREATIVIDAD - PRODUCTIVIDAD - UTILIDAD
La utilidad ha de estar siempre presente para dar sentido a los esfuerzos con un provecho al final del proceso.
Todo lo que nos rodea hace su papel, porque si fuera inútil o sin sentido ya no estaria. Desde lo más evidente a lo más insignificante tiene una función y una incidencia.
La diversidad del universo es creatividad. El subministro constante de la naturaleza es productividad. El resultado de las múltiples aportaciones entre los diferentes reinos es la utilidad.
En el mundo de la acción tenemos unas necesidades a cubrir, y para adquirirlas hemos de ofrecer servicios como medio de intercambio. Esto supone producir, y en la productividad hemos de conseguir la utilidad a quien va dirigido el producto y lo obtenido como contraprestación.
Crear, producir, utilidad es como una cadena. De la idea se pasa al movimiento para densificarla en algo tangible, y una vez terminado ha de ser aplicativo porque és el objectivo tanto de la idea como de su elaboración.
El idealismo es el punto de partida, el practicismo el final del trayecto, pues si no es así la utilidad no puede estar presente, y esto va en contra del orden natural.
Hemos de ser útiles para nosotros mismos y en la aportación social, por tanto la productividad ha de encajar recursos y conocimientos para revertir en un provecho global para que la oferta y la demanda vayan nutriéndose en lo particular y colectivo.
La creatividad es producto de una parte conocida y una desconocida, y de aquí dar forma específica a ideas. Despues está la productividad que es una reproducción de moldes anteriores. Sea como sea hemos de generar unas situaciones y condiciones que nos proyecten hacia un contexto de mayor progreso y posibilidades realizadoras. Acoplar creatividad, productividad y utlidad, es la meta a perseguir en los planteamientos y ejecuciones diarias.
Todo lo que nos rodea hace su papel, porque si fuera inútil o sin sentido ya no estaria. Desde lo más evidente a lo más insignificante tiene una función y una incidencia.
La diversidad del universo es creatividad. El subministro constante de la naturaleza es productividad. El resultado de las múltiples aportaciones entre los diferentes reinos es la utilidad.
En el mundo de la acción tenemos unas necesidades a cubrir, y para adquirirlas hemos de ofrecer servicios como medio de intercambio. Esto supone producir, y en la productividad hemos de conseguir la utilidad a quien va dirigido el producto y lo obtenido como contraprestación.
Crear, producir, utilidad es como una cadena. De la idea se pasa al movimiento para densificarla en algo tangible, y una vez terminado ha de ser aplicativo porque és el objectivo tanto de la idea como de su elaboración.
El idealismo es el punto de partida, el practicismo el final del trayecto, pues si no es así la utilidad no puede estar presente, y esto va en contra del orden natural.
Hemos de ser útiles para nosotros mismos y en la aportación social, por tanto la productividad ha de encajar recursos y conocimientos para revertir en un provecho global para que la oferta y la demanda vayan nutriéndose en lo particular y colectivo.
La creatividad es producto de una parte conocida y una desconocida, y de aquí dar forma específica a ideas. Despues está la productividad que es una reproducción de moldes anteriores. Sea como sea hemos de generar unas situaciones y condiciones que nos proyecten hacia un contexto de mayor progreso y posibilidades realizadoras. Acoplar creatividad, productividad y utlidad, es la meta a perseguir en los planteamientos y ejecuciones diarias.
sábado, 19 de julio de 2014
INDULGENCIA - FIRMEZA
Quien persigue conseguir lo mejor no puede ser indulgente. Rebajar la exigencia reduce el potencial, obteniendo algun resultado, pero no la excelencia.
La mayoría se esfuerza por obligación a fin de conseguir alguna recompensa, sin inyectar en lo profundo de si mismos el anhelo de ser más, de aspirar a una versión cada vez mejor. Estudiar y trabajar son las herramientas para ejecutar acciones específicas y obtener un provecho, y en estas acciones es donde hemos de ser inconformistas para que los esfuerzos nos proyecten lo más alto posible.
Ser indulgente es consecuencia de una visión erronea, pues ceder a la pereza, dejar pasar faltas, escoger lo perjudicial en vez de lo benéfico, va en contra de crear las condiciones pertinentes.
La firmeza se constata con hechos, necesitando el soporte de un amplio discernimiento, ágil y extenso para que los movimientos reporten armonía en la ejecución de una tarea cuidada.
Firme y a la vez adaptable, tener claro los objetivos, atento a las improvisaciones, imprevistos y acontecimientos que puedan alterar lo previsto para ajustarnos a las circunstancias, sin perder el horizonte que nos impulsa.
La indulgencia justificada se ha de aplicar en casos concretos donde haya carencias, situaciones de emergencia, que alguna persona no disponga de plenas facultades mentales o físicas, en inferioridad de condiciones. Saber equilibrar el practicismo con misericordia para generar lo apropiado en cada caso y a cada momento.
Si queremos calidad hemos de ser exigentes, y si lo somos con otros primero nos lo hemos de aplicar en propia piel, de lo contrario no tendremos fuerza moral ni seremos creibles.
La firmeza es para mantener y crear nuevas opciones, una auto estima aplicada a todos los ámbitos que tengan que ver con nosotros. Cultivar la determinación y reforzarnos mentalmente para que las acciones acerquen a lo que deseamos lograr.
Nada se obtiene sin esfuerzo, y si alguna cosa viene sin esfuerzo tambien se desvanece rápidamente. En el mundo de la acción donde nos encontramos, lo queramos o no, nos guste o no, hemos de estar dinámicos, sabiendo que es preciso realizar para que lo movilizado vaya a nuestro favor para el bien de todos; por eso es tan importante forjar la firmeza, por las consecuencias de ahora y de mañana.
Y la misma medida se ha de aplicar respecto a otros, saber cuando decantarse en la exigencia o en la condescendencia.
La mayoría se esfuerza por obligación a fin de conseguir alguna recompensa, sin inyectar en lo profundo de si mismos el anhelo de ser más, de aspirar a una versión cada vez mejor. Estudiar y trabajar son las herramientas para ejecutar acciones específicas y obtener un provecho, y en estas acciones es donde hemos de ser inconformistas para que los esfuerzos nos proyecten lo más alto posible.
Ser indulgente es consecuencia de una visión erronea, pues ceder a la pereza, dejar pasar faltas, escoger lo perjudicial en vez de lo benéfico, va en contra de crear las condiciones pertinentes.
La firmeza se constata con hechos, necesitando el soporte de un amplio discernimiento, ágil y extenso para que los movimientos reporten armonía en la ejecución de una tarea cuidada.
Firme y a la vez adaptable, tener claro los objetivos, atento a las improvisaciones, imprevistos y acontecimientos que puedan alterar lo previsto para ajustarnos a las circunstancias, sin perder el horizonte que nos impulsa.
La indulgencia justificada se ha de aplicar en casos concretos donde haya carencias, situaciones de emergencia, que alguna persona no disponga de plenas facultades mentales o físicas, en inferioridad de condiciones. Saber equilibrar el practicismo con misericordia para generar lo apropiado en cada caso y a cada momento.
Si queremos calidad hemos de ser exigentes, y si lo somos con otros primero nos lo hemos de aplicar en propia piel, de lo contrario no tendremos fuerza moral ni seremos creibles.
La firmeza es para mantener y crear nuevas opciones, una auto estima aplicada a todos los ámbitos que tengan que ver con nosotros. Cultivar la determinación y reforzarnos mentalmente para que las acciones acerquen a lo que deseamos lograr.
Nada se obtiene sin esfuerzo, y si alguna cosa viene sin esfuerzo tambien se desvanece rápidamente. En el mundo de la acción donde nos encontramos, lo queramos o no, nos guste o no, hemos de estar dinámicos, sabiendo que es preciso realizar para que lo movilizado vaya a nuestro favor para el bien de todos; por eso es tan importante forjar la firmeza, por las consecuencias de ahora y de mañana.
Y la misma medida se ha de aplicar respecto a otros, saber cuando decantarse en la exigencia o en la condescendencia.
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