Estamos aquí por dos motivos : ser útiles en desarrollarnos autónomamente y aportar servicio a otros, y mejorar nuestras expresiones para evolucionar constantemente sin límites.
En el primer punto todos estaremos de acuerdo de tan evidente como es, experimentandolo a diario en las diversas pretensiones de cada uno. El segundo a pesar de ser igual de evidente como el primero, al tratarse de una cuestión de conciencia y voluntad, solo es accesible a quien es capaz de desarrollar ambas en uno mismo.
De hecho, utilidad y mejora se interactuan, pero aquellos que enfocan la vida básicamente en las ganancias materiales y en objetivos mundanos, no acostumbran a tener inquietudes para mejorarse como ser.
Esforzarse para ser útil es una necesidad, esforzarse para mejorar es una inquietud interna dirigida a trabajar sobre nuestra persona.
Todos somos dependientes, la colaboración de terceros es indispensable para cubrir las demandas vitales; no obstante no nos podemos apalancar en otros ni pretender que nos mantengan, hemos de espabilarnos para lograr el mayor grado de libertad dentro de unos parámetros limitados. A tal fin hemos de buscar la manera de ser útiles, porque es así como a través de la aportación individual funciona el colectivo y nosotros en el particular.
En lo más elemental la sociedad se va organizando por interés, por subsistencia y por bienestar. Con más o menos acierto, más o menos equitatividad se procuran las condiciones apropiadas de mantenimiento, y a pesar de todo, los conflictos siempre estan presentes. Y esta es la clave de la cuestión, los problemas, carencias y discordias se producen justamente por plantear los temas mirando el propio beneficio, utilizando la fuerza en vez del diálogo constructivo que revierta en lo apropiado y justo en ambas partes. Pero llegar a esto requiere capacidad de visión en perspectiva, pensar en el bien común, y conseguir este comportamiento depende de la mejora personal.
Para progresar y evolucionar es imprescindible la armonia interna reflejandose en el exterior.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
sábado, 28 de marzo de 2015
sábado, 14 de marzo de 2015
DECIR - HACER
Nuestras expresiones tienen dos vias : a través de palabras y acciones, lo que decimos y lo que hacemos.
La palabra vendria a exponer la teoria, y la acción la práctica. El significado de las palabras ejerce una influencia a todos los niveles, en el pensamiento, en el sentimiento y en la ejecución. Contienen el poder de llevar buenas o malas vibraciones, levantar o bajar el ánimo, construir o destruir, acercar o distanciar. Sin realizar ningún movimiento el impacto que puede causar puede dejar fuertes sensaciones que perduren durante mucho tiempo.
Hemos de ser vigilantes, precabidos, antes de efectuar según que exposiciones, medir el impacto, pues una vez hemos pronunciado o escrito unas palabras, queda una huella en el ambiente. Y al contrario de lo que dicen los irresponsables, las palabras no se las lleva el viento porque todo queda registrado; y quedaran registradas en el lugar correspondiente con la respuesta específica del contenido.
Nuestra inconciencia, la necesidad de gratificación inmediata, querer satisfacer los deseos rápidamente, generan expresiones lamentables que solo se podran enmendar si nos percatamos del impacto y estamos dispuestos a corregir el planteamiento y el tono.
En cuanto a las acciones es lo mismo que con las palabras. Antes de decir o de hacer hemos de asumir las consecuencias de lo que se desencadene, por eso es fundamental la claridad del propósito y la prudencia para que el resultado lleve a la armonía y no a la devastación.
Las palabras pueden sanar o pueden matar, las acciones tambien según los hábitos o vicios.. El gran peligro con la banalidad imperante, es el tratamiento a la ligera de lo que se dice o se hace, pero todo cuenta y queda grabado, y aquello que parece inofensivo o sin importancia, cuando llegue el momento oportuno se lo llevará por delante sin contemplaciones, exactamente las mismas de los autores inconscientes.
Palabras y acciones son nuestros activos dirigidos a construir, que expresadas de forma negativa forjaran destrucción. Todo lo que nos rodea, individualmente y colectivamente, es la manifestación de lo que se ha dicho y se ha hecho, de lo que decimos y hacemos. Si queremos cambiarlo, que sea mejor, lo primero es incidir en las palabras para que reporten acciones benéficas de lo derivado en ambos sentidos.
La palabra vendria a exponer la teoria, y la acción la práctica. El significado de las palabras ejerce una influencia a todos los niveles, en el pensamiento, en el sentimiento y en la ejecución. Contienen el poder de llevar buenas o malas vibraciones, levantar o bajar el ánimo, construir o destruir, acercar o distanciar. Sin realizar ningún movimiento el impacto que puede causar puede dejar fuertes sensaciones que perduren durante mucho tiempo.
Hemos de ser vigilantes, precabidos, antes de efectuar según que exposiciones, medir el impacto, pues una vez hemos pronunciado o escrito unas palabras, queda una huella en el ambiente. Y al contrario de lo que dicen los irresponsables, las palabras no se las lleva el viento porque todo queda registrado; y quedaran registradas en el lugar correspondiente con la respuesta específica del contenido.
Nuestra inconciencia, la necesidad de gratificación inmediata, querer satisfacer los deseos rápidamente, generan expresiones lamentables que solo se podran enmendar si nos percatamos del impacto y estamos dispuestos a corregir el planteamiento y el tono.
En cuanto a las acciones es lo mismo que con las palabras. Antes de decir o de hacer hemos de asumir las consecuencias de lo que se desencadene, por eso es fundamental la claridad del propósito y la prudencia para que el resultado lleve a la armonía y no a la devastación.
Las palabras pueden sanar o pueden matar, las acciones tambien según los hábitos o vicios.. El gran peligro con la banalidad imperante, es el tratamiento a la ligera de lo que se dice o se hace, pero todo cuenta y queda grabado, y aquello que parece inofensivo o sin importancia, cuando llegue el momento oportuno se lo llevará por delante sin contemplaciones, exactamente las mismas de los autores inconscientes.
Palabras y acciones son nuestros activos dirigidos a construir, que expresadas de forma negativa forjaran destrucción. Todo lo que nos rodea, individualmente y colectivamente, es la manifestación de lo que se ha dicho y se ha hecho, de lo que decimos y hacemos. Si queremos cambiarlo, que sea mejor, lo primero es incidir en las palabras para que reporten acciones benéficas de lo derivado en ambos sentidos.
viernes, 27 de febrero de 2015
COHERENCIA
Nada sucede sin un motivo detrás que lo sostenga. Todo tiene un origen que acaba comportando un resultado.
Estamos sujetos contínuamente a la ley de causa y efecto, lo que indica que hay una razón lógica visible o no, consciente o no, en los acontecimientos que se producen.
La palabra azar se utiliza como justificación de aquello que no sabemos descifrar con seguridad, certeza o convicción. En realidad todo está ordenado, de lo más grande a lo más pequeño, y por tanto el universo está concebido y organizado con una coherencia perfecta.
Nosotros, como humanos, nos nutrimos de la naturaleza, y lo que hemos de hacer es lo que nos enseña : saber poner las semillas en el terreno apropiado, dotarlas de la aportación de los cuatro elementos y que den frutos. ¿Qué significa esto en el dia a dia ? Disponer de unos recursos básicos, invertirlos adecuadamente, y acceder a unos propósitos que nos nutran.
Coherencia deriva de cohaerere, que significa " estar unido " y en términos prácticos supone que el pensamiento y la acción han de estar unidos, o sea un encaje armónico entre la idea y la ejecución, entre lo dicho y lo hecho.
¿Qué pasa cuando hay una disonancia entre lo que se dice y lo que se hace ? Un desajuste interno manifestándose en el exterior producto de un desequilibrio.
Ha de haber sincronicidad entre pensamiento y acción, de lo contrario sobreviene el caos. Tambien puede haber una " coherencia aparente " en actos delictivos o rompedores de armonía, donde el resultado o desenlace nos indicará la existencia de una oscuridad causando pérdidas, deterioro y negatividad.
¿Porqué hay tantos episodios caóticos ? Por una desconexión que priva de ver con claridad la diferencia entre lo que es correcto y lo que es incorrecto.
La incoherencia es falta de armonía, una desunión entre la idea y la ejecución por una intromisión egoica o por una incapacidad manifiesta.
Moverse empujado por la emocionalidad, por según que tipo de deseos, por la inmadurez de no saber afrontar retos o cuestiones que no nos gusten, desembocan asiduamente en planteamientos erróneos producto de la incoherencia.
La coherencia exige ver claro, saber qué queremos y qué consecuencias se pueden desencadenar, ajustando la abstracción inicial en concreción final.
Lo que sea coherente nos llevará a la armonía, y lo que sea incoherente comportará fricciones, polémicas y desacoples en diversos sentidos.
Estamos sujetos contínuamente a la ley de causa y efecto, lo que indica que hay una razón lógica visible o no, consciente o no, en los acontecimientos que se producen.
La palabra azar se utiliza como justificación de aquello que no sabemos descifrar con seguridad, certeza o convicción. En realidad todo está ordenado, de lo más grande a lo más pequeño, y por tanto el universo está concebido y organizado con una coherencia perfecta.
Nosotros, como humanos, nos nutrimos de la naturaleza, y lo que hemos de hacer es lo que nos enseña : saber poner las semillas en el terreno apropiado, dotarlas de la aportación de los cuatro elementos y que den frutos. ¿Qué significa esto en el dia a dia ? Disponer de unos recursos básicos, invertirlos adecuadamente, y acceder a unos propósitos que nos nutran.
Coherencia deriva de cohaerere, que significa " estar unido " y en términos prácticos supone que el pensamiento y la acción han de estar unidos, o sea un encaje armónico entre la idea y la ejecución, entre lo dicho y lo hecho.
¿Qué pasa cuando hay una disonancia entre lo que se dice y lo que se hace ? Un desajuste interno manifestándose en el exterior producto de un desequilibrio.
Ha de haber sincronicidad entre pensamiento y acción, de lo contrario sobreviene el caos. Tambien puede haber una " coherencia aparente " en actos delictivos o rompedores de armonía, donde el resultado o desenlace nos indicará la existencia de una oscuridad causando pérdidas, deterioro y negatividad.
¿Porqué hay tantos episodios caóticos ? Por una desconexión que priva de ver con claridad la diferencia entre lo que es correcto y lo que es incorrecto.
La incoherencia es falta de armonía, una desunión entre la idea y la ejecución por una intromisión egoica o por una incapacidad manifiesta.
Moverse empujado por la emocionalidad, por según que tipo de deseos, por la inmadurez de no saber afrontar retos o cuestiones que no nos gusten, desembocan asiduamente en planteamientos erróneos producto de la incoherencia.
La coherencia exige ver claro, saber qué queremos y qué consecuencias se pueden desencadenar, ajustando la abstracción inicial en concreción final.
Lo que sea coherente nos llevará a la armonía, y lo que sea incoherente comportará fricciones, polémicas y desacoples en diversos sentidos.
sábado, 14 de febrero de 2015
CALENTAR - ENFRIAR
Que las relaciones sean cálidas o frias depende de la disposición a adoptar. Hay tantos tipos de relaciones como de cantidad, unas cercanas por vínculos, otras por afinidad de ideas, amistades, compañeros de trabajo, etc.
La asiduidad no es sinónimo de nada específico, el trato está en función de diversas variantes, y conseguir una fluidez, entendimiento y cordialidad es una cuestión de acoplamientos.
¿ Qué genera calidez ? La forma en que vemos a los demás, los nexos de unión, lo recibido a través de diferentes formas expresivas. Añadir un plus que nos muestre más cercanos, considerados, afectuosos, una sensación de bienestar en la interacción.
¿ Qué genera frialdad ? Formas opuestas de ver las cosas imposibilitando llegar a acuerdos, indiferencia, incapacidad de sentir afecto por el otro, enfoque mental tomando distancia.
No podemos ser cálidos con todos ni tampoco fríos con todos. Es una selección natural que se produce sin pretenderlo. Se trata de sintonizar y despertar una atracción. Si esto no se manifiesta la calidez no puede aflorar.
La frialdad es justo lo contrario, la falta indispensable de afinidad no está presente, creando una distancia que se evidencia en el comportamiento.
No es preciso hacer las mismas actividades ni perseguir objetivos similares para mostrarse próximo, es una cuestión de observar las singularidades del otro, generar empatía y dejar que brote el sentimiento para poder conectar más con la esencia de lo que es cada uno.
En vez de pensar tanto en nosotros mismos, en los propios intereses, en lo que podemos ganar, si estamos más pendientes de escuchar, de ayudar, de servir, forjaremos bases más sólidas donde las relaciones pasarán de deficitarias a cualitativas.
Al fin y al cabo cuando prevalece la frialdad nos sentimos incómodos, pues es la calidez la que vivifica, la que dinamiza. Establecer conexiones, ajustar componentes diversos es lo que permite funcionar a las máquinas, y en las relaciones es exactamente igual. Si establecemos un trato cercano, si compenetramos las dos partes, habrá funcionamiento. Si es al revés al igual que las máquinas, los vínculos no funcionarán por la separatividad con el vacío que esto provoca.
La asiduidad no es sinónimo de nada específico, el trato está en función de diversas variantes, y conseguir una fluidez, entendimiento y cordialidad es una cuestión de acoplamientos.
¿ Qué genera calidez ? La forma en que vemos a los demás, los nexos de unión, lo recibido a través de diferentes formas expresivas. Añadir un plus que nos muestre más cercanos, considerados, afectuosos, una sensación de bienestar en la interacción.
¿ Qué genera frialdad ? Formas opuestas de ver las cosas imposibilitando llegar a acuerdos, indiferencia, incapacidad de sentir afecto por el otro, enfoque mental tomando distancia.
No podemos ser cálidos con todos ni tampoco fríos con todos. Es una selección natural que se produce sin pretenderlo. Se trata de sintonizar y despertar una atracción. Si esto no se manifiesta la calidez no puede aflorar.
La frialdad es justo lo contrario, la falta indispensable de afinidad no está presente, creando una distancia que se evidencia en el comportamiento.
No es preciso hacer las mismas actividades ni perseguir objetivos similares para mostrarse próximo, es una cuestión de observar las singularidades del otro, generar empatía y dejar que brote el sentimiento para poder conectar más con la esencia de lo que es cada uno.
En vez de pensar tanto en nosotros mismos, en los propios intereses, en lo que podemos ganar, si estamos más pendientes de escuchar, de ayudar, de servir, forjaremos bases más sólidas donde las relaciones pasarán de deficitarias a cualitativas.
Al fin y al cabo cuando prevalece la frialdad nos sentimos incómodos, pues es la calidez la que vivifica, la que dinamiza. Establecer conexiones, ajustar componentes diversos es lo que permite funcionar a las máquinas, y en las relaciones es exactamente igual. Si establecemos un trato cercano, si compenetramos las dos partes, habrá funcionamiento. Si es al revés al igual que las máquinas, los vínculos no funcionarán por la separatividad con el vacío que esto provoca.
sábado, 24 de enero de 2015
BUSCADORES
¿ Qué nos empuja a buscar ? La carencia. En lo que no tenemos radica la clave de nuestra función. Para avanzar y efectuar progresos necesitamos dotarnos de unos recursos en forma de conocimientos, dinero o algún tipo de posesión material.
Vamos a la búsqueda de bienes primordiales y tambien de bienes intangibles. Los primeros han de nutrirnos el cuerpo, los segundos la parte espiritual. Nuestro anhelo es querer lo mejor, lo que pasa es que no lo sabemos atraer a causa de la ignorancia y la inconciencia que nos hacen actuar de forma chapucera.
Deseamos muchas cosas : salud, dinero, amor, sabiduria, relaciones satisfactorias, calidad general, placeres diversos. Entrar en contacto con estos aspectos requiere seguir unas pautas apropiadas, y además se ha de tener en cuenta el karma individual que puede facilitar o dificultar determinados ámbitos.
Satisfacción en lo que hacemos, en lo experimentado, este es el objetivo a perseguir. La cuestión es : qué y como.
Enfocados en lo externo, en temas transitorios, dependiendo de terceros, solo es posible obtener un goce temporal. En una dinámica constante de inicios y finales de corta duración.
La mayor parte de cosas que queremos conseguir son efímeras. Llenan brevemente y hemos de partir de cero nuevamente una y otra vez con la sensación de que " la anhelada joya " va y viene siempre esporádicamente.
Con una formación materialista y objetivos estrictamente mundamos, la posible satisfacción siempre será parcial y oscilante, por que el enfoque es de puertas hacia afuera en un contexto de dependencia.
Si por el contrario disponemos de una formación espiritual y el propósito es transformarnos desde dentro para mejorar nuestro comportamiento cada dia, iremos substituyendo las maneras obstructivas anteriores por la fluidez de las nuevas. En una tarea inabastable, infinita y sin saber donde iremos a parar pero que constatamos el bienestar en nosotros mismos a través de sucesivos cambios, es la búsqueda que más sentido y provecho se consigue derivados de la acción.
Sintonizarnos con valores eternos en lo temporal este debería ser el propósito principal, de lo contrario vamos deambulando en experiencias de pequeñas fracciones que pasan a incrementar los recuerdos pero que no comportan un beneficio de crecimiento como ser.
Acumular tesoros internos contínuamente para que la cotidianeidad sea vivida con intensidad y la satisfacción sea permanente y no a ratos.
Vamos a la búsqueda de bienes primordiales y tambien de bienes intangibles. Los primeros han de nutrirnos el cuerpo, los segundos la parte espiritual. Nuestro anhelo es querer lo mejor, lo que pasa es que no lo sabemos atraer a causa de la ignorancia y la inconciencia que nos hacen actuar de forma chapucera.
Deseamos muchas cosas : salud, dinero, amor, sabiduria, relaciones satisfactorias, calidad general, placeres diversos. Entrar en contacto con estos aspectos requiere seguir unas pautas apropiadas, y además se ha de tener en cuenta el karma individual que puede facilitar o dificultar determinados ámbitos.
Satisfacción en lo que hacemos, en lo experimentado, este es el objetivo a perseguir. La cuestión es : qué y como.
Enfocados en lo externo, en temas transitorios, dependiendo de terceros, solo es posible obtener un goce temporal. En una dinámica constante de inicios y finales de corta duración.
La mayor parte de cosas que queremos conseguir son efímeras. Llenan brevemente y hemos de partir de cero nuevamente una y otra vez con la sensación de que " la anhelada joya " va y viene siempre esporádicamente.
Con una formación materialista y objetivos estrictamente mundamos, la posible satisfacción siempre será parcial y oscilante, por que el enfoque es de puertas hacia afuera en un contexto de dependencia.
Si por el contrario disponemos de una formación espiritual y el propósito es transformarnos desde dentro para mejorar nuestro comportamiento cada dia, iremos substituyendo las maneras obstructivas anteriores por la fluidez de las nuevas. En una tarea inabastable, infinita y sin saber donde iremos a parar pero que constatamos el bienestar en nosotros mismos a través de sucesivos cambios, es la búsqueda que más sentido y provecho se consigue derivados de la acción.
Sintonizarnos con valores eternos en lo temporal este debería ser el propósito principal, de lo contrario vamos deambulando en experiencias de pequeñas fracciones que pasan a incrementar los recuerdos pero que no comportan un beneficio de crecimiento como ser.
Acumular tesoros internos contínuamente para que la cotidianeidad sea vivida con intensidad y la satisfacción sea permanente y no a ratos.
sábado, 10 de enero de 2015
¿ QUÉ VÍNCULOS QUEREMOS ?
Sea cual sea nuestra posición, los vínculos son inevitables e indispensables. Al nacer tenemos la máxima dependencia en todos los sentidos, por tanto necesitamos alguien que se encargue de nosotros, y el primer vínculo es con los padres.
A medida vamos creciendo y somos más autónomos, ensanchamos los contactos, del ámbito estrictamente familiar del principio, pasamos a establecer vínculos sociales. Se trata de ir pasando de la inconciencia a la conciencia, y de la ignorancia al conocimieto.
De una forma u otra hemos de efectuar conexiones, lo que adquirimos es gracias a intercambios, donde la necesidad y carencias nos empujan a relacionarnos en búsqueda de recursos. De lo primordial para subsistir se han de instaurar vínculos básicos que permitan la continuidad del dia a dia. Despues está lo secundario que es optativo, y aquí es donde el libre albedrío de cada uno puede escoger a que o a quien ligarse con las consecuencias que comporta.
Todos inexorablemente estamos condicionados en lo esencial para el mantenimiento físico, pero en el resto podemos escoger. Primero deberíamso tener claro si aquello a que queremos atarnos nos conviene, si es útil, si nos limita o nos libera, si facilita una mejor versión de nosotros o bien coarta el potencial.
Las " ilusiones ", las " fantasías " pueden verse muy bonitas en la imaginación, y en cambio plasmadas o densificadas en la realidad pueden ser muy pesadas. Antes de aventurarse en según qué compromisos hemos de observar pros y contras, contrastándolo con nuestro carácter para saber si se ajsuta o no, si encaja o no con nosotros.
Sumergirse en un contexto puede ser relativamente fácil, lo difícil tal vez será salir una vez metidos en ellos; por lo tanto se ha de ser prudente y no precipitarse por supuestos deseos gratificantes que pueden convertirse en desagradables.
Está claro que si era conveniente tener la experiencia para un aprendizaje había de pasar. Entonces se trata de extraer el grano de la paja, ensanchar horizontes, y proceder con más cuidado y precisión en futuras situaciones similares.
Atados a la tierra es obligatorio, ligados al cielo es voluntario en nuestras decisiones y comportamiento. Los asuntos terrenales son transitorios, los celestiales son eternos. Si queremos perpetuarnos lo hemos de hacer con preceptos espirituales en todo lo que realicemos : amor, bondad, justicia, sabiduría y verdad. Solo lo que nos ata al cielo nos aporta paz, serenidad y satisfacción. Estos son los vínculos que hemos de perseguir a cada instante para vivir la verdadera vida.
A medida vamos creciendo y somos más autónomos, ensanchamos los contactos, del ámbito estrictamente familiar del principio, pasamos a establecer vínculos sociales. Se trata de ir pasando de la inconciencia a la conciencia, y de la ignorancia al conocimieto.
De una forma u otra hemos de efectuar conexiones, lo que adquirimos es gracias a intercambios, donde la necesidad y carencias nos empujan a relacionarnos en búsqueda de recursos. De lo primordial para subsistir se han de instaurar vínculos básicos que permitan la continuidad del dia a dia. Despues está lo secundario que es optativo, y aquí es donde el libre albedrío de cada uno puede escoger a que o a quien ligarse con las consecuencias que comporta.
Todos inexorablemente estamos condicionados en lo esencial para el mantenimiento físico, pero en el resto podemos escoger. Primero deberíamso tener claro si aquello a que queremos atarnos nos conviene, si es útil, si nos limita o nos libera, si facilita una mejor versión de nosotros o bien coarta el potencial.
Las " ilusiones ", las " fantasías " pueden verse muy bonitas en la imaginación, y en cambio plasmadas o densificadas en la realidad pueden ser muy pesadas. Antes de aventurarse en según qué compromisos hemos de observar pros y contras, contrastándolo con nuestro carácter para saber si se ajsuta o no, si encaja o no con nosotros.
Sumergirse en un contexto puede ser relativamente fácil, lo difícil tal vez será salir una vez metidos en ellos; por lo tanto se ha de ser prudente y no precipitarse por supuestos deseos gratificantes que pueden convertirse en desagradables.
Está claro que si era conveniente tener la experiencia para un aprendizaje había de pasar. Entonces se trata de extraer el grano de la paja, ensanchar horizontes, y proceder con más cuidado y precisión en futuras situaciones similares.
Atados a la tierra es obligatorio, ligados al cielo es voluntario en nuestras decisiones y comportamiento. Los asuntos terrenales son transitorios, los celestiales son eternos. Si queremos perpetuarnos lo hemos de hacer con preceptos espirituales en todo lo que realicemos : amor, bondad, justicia, sabiduría y verdad. Solo lo que nos ata al cielo nos aporta paz, serenidad y satisfacción. Estos son los vínculos que hemos de perseguir a cada instante para vivir la verdadera vida.
sábado, 27 de diciembre de 2014
LAS DIFICULTADES DE CAMBIAR ( II )
La dualidad comporta fluctuaciones, y el movimiento implica cambiar. Nada se mantiene estático a nivel externo sometido a ritmos oscilantes, y la tarea consiste en aplicar unos preceptos eternos en lo transitorio.
Los patrones arquetípicos de conducta son inalterables para tener unos referentes permanentes, y hemos de aplicarlos en un contexto de variables constantes. Si todo fuera estático siempre, no habría evolución, en el cambio es donde radica el progreso de abarcar nuevas posibilidades.
A nivel físico y espiritual la norma es ir pasando por diferentes etapas, donde cada una es preparatoria de las que vendran a continuación. Una vez llegamos a un máximo en el ámbito que sea, hemos de pasar a nuevas fases que permitan avanzar en otras formas y expresiones.
Aprovechar el tiempo es extraer un provecho, y esto pide una actividad mental y física. De la idea a la acción vamos forjando el dia a dia, donde el resultado irá indicando si rendibilizamos o no los esfuerzos. Incrementar el potencial ha de ser el objetivo, y si no se produce entonces significa que no hay cambios, por lo tanto estancamiento.
¿ Donde estriba el aliciente vital ? En hacer mejor las cosas que realizamos, y hacerlo diferente es cambiar maneras rudimentarias o poco elaboradas por otras más sofisticadas, consistentes y más gratificantes.
¿Qué sentido tiene hacerlo todo igual sin modificar nunca nada ? ¿ Qué goce se puede experimentar viendo todo de la misma manera sin dar opciones a alternativas diferentes que ensanchen la conciencia y permitan acceder a nuevas variantes ?
Hemos de encontrar el equilibrio entre lo valioso a conservar y lo apropiado a transformar. Hay elementos que desaparecen y otros se quedan, y nosotros hemos de saber distinguir entre lo útil a preservar y lo prescindible para que podamos dar entrada a nuevas tendencias con sus aportacioens.
Siempre hay una base a preservar, unos cimientos donde apoyarnos, y a continuación hemos de edificar la propia vida y el entorno. Pensamiento y acción han de encajar, sintonizarse para extraer el rendimiento óptimo de los diferentes propósitos, y mientras procuramos el encaje idóneo, el trayecto en si va configurando cambios que hemos de aprovechar para ir a niveles más elevados. El objetivo del cambio es justamente este.
Los patrones arquetípicos de conducta son inalterables para tener unos referentes permanentes, y hemos de aplicarlos en un contexto de variables constantes. Si todo fuera estático siempre, no habría evolución, en el cambio es donde radica el progreso de abarcar nuevas posibilidades.
A nivel físico y espiritual la norma es ir pasando por diferentes etapas, donde cada una es preparatoria de las que vendran a continuación. Una vez llegamos a un máximo en el ámbito que sea, hemos de pasar a nuevas fases que permitan avanzar en otras formas y expresiones.
Aprovechar el tiempo es extraer un provecho, y esto pide una actividad mental y física. De la idea a la acción vamos forjando el dia a dia, donde el resultado irá indicando si rendibilizamos o no los esfuerzos. Incrementar el potencial ha de ser el objetivo, y si no se produce entonces significa que no hay cambios, por lo tanto estancamiento.
¿ Donde estriba el aliciente vital ? En hacer mejor las cosas que realizamos, y hacerlo diferente es cambiar maneras rudimentarias o poco elaboradas por otras más sofisticadas, consistentes y más gratificantes.
¿Qué sentido tiene hacerlo todo igual sin modificar nunca nada ? ¿ Qué goce se puede experimentar viendo todo de la misma manera sin dar opciones a alternativas diferentes que ensanchen la conciencia y permitan acceder a nuevas variantes ?
Hemos de encontrar el equilibrio entre lo valioso a conservar y lo apropiado a transformar. Hay elementos que desaparecen y otros se quedan, y nosotros hemos de saber distinguir entre lo útil a preservar y lo prescindible para que podamos dar entrada a nuevas tendencias con sus aportacioens.
Siempre hay una base a preservar, unos cimientos donde apoyarnos, y a continuación hemos de edificar la propia vida y el entorno. Pensamiento y acción han de encajar, sintonizarse para extraer el rendimiento óptimo de los diferentes propósitos, y mientras procuramos el encaje idóneo, el trayecto en si va configurando cambios que hemos de aprovechar para ir a niveles más elevados. El objetivo del cambio es justamente este.
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