Vivimos en un mundo paradoxal de sofisticación y vulgaridad debido al extremismo humano, capaz de grandes obras y grandes atrocidades. Encontrar la explicación justificable se hace dificil cuando la lógica aparente no está en ninguna parte.
Como seres racionales, se nos da el pensamiento para operar en el medio, saber de que manera hemos de organizarnos a fin de dotarnos de recursos y proceder a múltiples intercambios para el mantenimiento y desarrollo.
Si todos, desde el más ágil al más corto entiende los procesos básicos, como es posible desviarse de un comportamiento coherente hasta convertirlo en demencial ?
Alguien puede entender que el poder esté en manos de ineptos y sinverguenzas, apoyados por buena parte de la población ?
Alguien puede entender que ante la necesidad de cambios imperiosos haya gente que prefiera seguir en el caos antes de poner orden ?
Alguien puede entender con la información y divulgación actual que se sigan manteniendo hábitos nocivos para la salud ?
Alguien puede entender como viviendo condiciones indignas, donde está claro que persistiran, por miedo, covardia o lo que sea, no se arriesgue en afrontar nuevas direcciones ?
Los políticos deberian servir al pueblo, y en su lugar se aprovechan de este para servir al clan. La sociedad que nos rodea tiene muchas taras, pero somos nosotros quien lo ha consentido. Hay motivos de sobra para sublevarse, pero esto no tiene solución con los parámetros de siempre. Ni el poder ni el pueblo podran salir de este atolladero mientras la jerarquia someta a los ciudadanos.
Ha de haber un director y unos ejecutores, como una orquesta, pero hemos de afinar los instrumentos, saber que piezas tocamos yendo todos sincronizados. De lo contrario en vez de tocar piezas sublimes, los sonidos desafinados de todos juntos producen cacofonías, que es lo que ahora nos acompaña.
Actualmente tenemos directores de orquesta que no han estudiado música, y a pesar de su ignorancia estan convencidos de ser unos virtuosos con la batuta, y los resultados a la vista están.
No hay lógica ante las barbaridades, pero nada es casual, siempre hay un fundamento que es el orígen. Y desde la visión estrictamente superficial y mundana, no entendemos muchas cosas de las que pasan, de lo que decimos y de lo que hacemos. Todo, desde lo más insignificante a lo más evidente, obedece a un propósito, lo importante es saber descifrarlo, aprender de los acontecimientos y fijar los patrones oportunos para subir de nivel en la capacidad de comprensión y en la acción a realizar a continuación.
Si no ensanchamos horizontes no será posible modificar lo existente, y cuando no se avanza se retrocede, y las experiencias individualues y colectivas son las apropiadas a cada momento para dinamizarnos y no conformarnos con la herencia del pasado.
Ahora y siempre hemos tenido pruebas, afrontarlas, superarlas, y transformarlas, es lo que al final del trayecto nos dará la comprensión del porqué habíamos de vivirlo.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
lunes, 30 de julio de 2012
jueves, 19 de julio de 2012
MANERAS
Como en muchas otras polaridades, tambien hay dos maneras de comportarse : correcta o incorrecta.
La corrección es lo que ha de prevalecer conforme a unas disposiciones de civilidad. En cualquier área siempre se va a la búsqueda de pulcritud, pues si no se obra de acuerdo a los parámetros considerados correctos, nos exponemos a unas consecuencias negativas.
Todos sabemos, seamos más o menos conscientes, que estamos sometidos a unas normas de conducta. La cuestión es : porqué si es de dominio público tanta gente actúa con negligencia en tantos y tantos ámbitos ?
La incorrección puede expresarse en una gran variedad, de palabra u obra, pero aquella " aparente satisfacción momentánea " del agresor, de una forma u otra acaba en vacío, pérdidas y otras más de acuerdo al contexto.
Hay quien se cree importante por el hecho de tener algo explícito, tratando mal a otras personas si cree que son menos. Y justamente, de acuerdo a como nos mostramos evidenciaremos si hay clase o se está falto de ella.
La corrección es tener cuidado de los detalles, desde el más pequeño al más grande. El pensamiento es el orígen, la semilla, y necesita alimentarse debidamente para que las ideas se proyecten con claridad y armonía.
Si las semillas contienen inteligencia, consideración y respeto, el resultado será positivo. En cambio, si desde un inicio la capacidad de discernimiento es errónea, pendientes solo de los propios deseos, con una expresión indigna, tarde o temprano las acciones desembocaran en problemas.
Las formas pulcras son aliados, las chapuceras son como enemigos. Lo correcto es lo que se ha de cultivar si queremos fluidez y un buen funcionamiento allí donde nos enfoquemos.
Quien procede con educación, es amable, se muestra atento, agradecido, genera el ambiente idóneo para el intercambio. Si por el contrario falta lo mencionado, la cordialidad será impensable por la falta cívica de lo más elemental.
Aprendemos de la gente lo que se ha de hacer y lo que no se ha de hacer. Unos enseñan a potenciar ciertas formas, y los otros a evitarlas por su nocividad. Ambas sirven para el crecimiento, unas en lo que hemos de incrementar, y otras en lo que hemos de eliminar.
Quien es torpe, impulsado por la malícia y la ignorancia, puede conseguir algun rédito momentáneamente, pero las buenas maneras se acaban imponiendo por la lógica con contundencia.
Si queremos que nuestros asuntos funcionen, vayan por buen camino, hemos de saber que pautas hemos de enraizar para dar la expresión óptima. Lo expresado, nos indica con claridad si hemos afinado o errado, constatándolo con evidencias. Se trata pues de ser hábil para que los movimientos a realizar sean cada vez más precisos reportando resultados más favorables.
La corrección es lo que ha de prevalecer conforme a unas disposiciones de civilidad. En cualquier área siempre se va a la búsqueda de pulcritud, pues si no se obra de acuerdo a los parámetros considerados correctos, nos exponemos a unas consecuencias negativas.
Todos sabemos, seamos más o menos conscientes, que estamos sometidos a unas normas de conducta. La cuestión es : porqué si es de dominio público tanta gente actúa con negligencia en tantos y tantos ámbitos ?
La incorrección puede expresarse en una gran variedad, de palabra u obra, pero aquella " aparente satisfacción momentánea " del agresor, de una forma u otra acaba en vacío, pérdidas y otras más de acuerdo al contexto.
Hay quien se cree importante por el hecho de tener algo explícito, tratando mal a otras personas si cree que son menos. Y justamente, de acuerdo a como nos mostramos evidenciaremos si hay clase o se está falto de ella.
La corrección es tener cuidado de los detalles, desde el más pequeño al más grande. El pensamiento es el orígen, la semilla, y necesita alimentarse debidamente para que las ideas se proyecten con claridad y armonía.
Si las semillas contienen inteligencia, consideración y respeto, el resultado será positivo. En cambio, si desde un inicio la capacidad de discernimiento es errónea, pendientes solo de los propios deseos, con una expresión indigna, tarde o temprano las acciones desembocaran en problemas.
Las formas pulcras son aliados, las chapuceras son como enemigos. Lo correcto es lo que se ha de cultivar si queremos fluidez y un buen funcionamiento allí donde nos enfoquemos.
Quien procede con educación, es amable, se muestra atento, agradecido, genera el ambiente idóneo para el intercambio. Si por el contrario falta lo mencionado, la cordialidad será impensable por la falta cívica de lo más elemental.
Aprendemos de la gente lo que se ha de hacer y lo que no se ha de hacer. Unos enseñan a potenciar ciertas formas, y los otros a evitarlas por su nocividad. Ambas sirven para el crecimiento, unas en lo que hemos de incrementar, y otras en lo que hemos de eliminar.
Quien es torpe, impulsado por la malícia y la ignorancia, puede conseguir algun rédito momentáneamente, pero las buenas maneras se acaban imponiendo por la lógica con contundencia.
Si queremos que nuestros asuntos funcionen, vayan por buen camino, hemos de saber que pautas hemos de enraizar para dar la expresión óptima. Lo expresado, nos indica con claridad si hemos afinado o errado, constatándolo con evidencias. Se trata pues de ser hábil para que los movimientos a realizar sean cada vez más precisos reportando resultados más favorables.
lunes, 9 de julio de 2012
OBJETIVOS A CONSEGUIR
Lo más importante es lograr armonía, porque ha de estar presente en todo, es la base donde apoyarnos para proyectarnos en cualquier propósito. Y cuando se rompe o desaparece, movilizamos lo oportuno en cada caso para restablecerla.
Mediante el contraste entre diferentes unidades hemos de encajar las diversas piezas en la ubicación precisa para que realicen su aportación, y esto pide conocimiento. No puede haber armonía si no se sabe como proceder.
A través de enlaces una cosa lleva a la otra, instaurando el orden gracias al aprendizaje previo, de donde surge el buen funcionamiento. En ausencia de un cierto dominio, es probable que se produzcan mermas, desajustes y dificultades.
El primer paso es conocernos a nosotros mismos. Solo podemos actuar desde nuestra individuación, siendo fundamental saber que pensamos, que pretendemos, que se debe hacer y si vamos bien encaminados.
Hemos de esforzarnos en descubrir cuales son nuestras habilidades y los déficits, ya que de aqui partimos para ejecutar las obras, sirviendo la concienciación para reforzar las aptitudes procurando paliar lo que está pendiente de mejorar.
Continuamente hemos de incidir en los movimientos efectuados a fin de cultivar virtudes para nuestro beneficio y el de la sociedad, pues los defectos causan problemas obligando a pararnos para resolverlos.
Es conveniente fijarnos objetivos de superación manteniendo una motivación permanente que dote de valor y contenido los esfuerzos, consiguiendo los bienes materiales necesarios para operar en el medio con una ámplia autonomia, moviéndonos en un entorno cambiante inestable guiados por preceptos eternos que preserven la fuerza, firmeza y aplomo allá donde aquellos inmersos en lo mundano se debilitan ante las adversidades.
La formación integral más allá de lo laboral, es el factor clave para domesticar al ego, traspasando así la parte separativa, generadora de conflictos, a efectos de afrontar los retos desde una perspectiva integradora.
Las respectivas singularidades, con las múltiples aportaciones, han de crear nexos de unión para un beneficio común. Todos estamos dentro de un vasto campo de conexiones, y al igual que un circuito, los diversos componentes estan enlazados para un propósito mayor.
Convivimos con lo individual dentro del conjunto, uno es gracias al otro, si falla lo individual se resiente el conjunto, y si lo hace este el individuo queda afectado de alguna manera.
Disponemos de libertad, de libre albedrío, pero antes de ejecutar cualquier acción con sus consecuencias posteriores, hemos de tener presente los condicionantes y limitaciones, exigiendo prudencia y valentía para que la armonía nos acompañe en todo momento, hagamos lo que hagamos, estemos donde estemos.
Mediante el contraste entre diferentes unidades hemos de encajar las diversas piezas en la ubicación precisa para que realicen su aportación, y esto pide conocimiento. No puede haber armonía si no se sabe como proceder.
A través de enlaces una cosa lleva a la otra, instaurando el orden gracias al aprendizaje previo, de donde surge el buen funcionamiento. En ausencia de un cierto dominio, es probable que se produzcan mermas, desajustes y dificultades.
El primer paso es conocernos a nosotros mismos. Solo podemos actuar desde nuestra individuación, siendo fundamental saber que pensamos, que pretendemos, que se debe hacer y si vamos bien encaminados.
Hemos de esforzarnos en descubrir cuales son nuestras habilidades y los déficits, ya que de aqui partimos para ejecutar las obras, sirviendo la concienciación para reforzar las aptitudes procurando paliar lo que está pendiente de mejorar.
Continuamente hemos de incidir en los movimientos efectuados a fin de cultivar virtudes para nuestro beneficio y el de la sociedad, pues los defectos causan problemas obligando a pararnos para resolverlos.
Es conveniente fijarnos objetivos de superación manteniendo una motivación permanente que dote de valor y contenido los esfuerzos, consiguiendo los bienes materiales necesarios para operar en el medio con una ámplia autonomia, moviéndonos en un entorno cambiante inestable guiados por preceptos eternos que preserven la fuerza, firmeza y aplomo allá donde aquellos inmersos en lo mundano se debilitan ante las adversidades.
La formación integral más allá de lo laboral, es el factor clave para domesticar al ego, traspasando así la parte separativa, generadora de conflictos, a efectos de afrontar los retos desde una perspectiva integradora.
Las respectivas singularidades, con las múltiples aportaciones, han de crear nexos de unión para un beneficio común. Todos estamos dentro de un vasto campo de conexiones, y al igual que un circuito, los diversos componentes estan enlazados para un propósito mayor.
Convivimos con lo individual dentro del conjunto, uno es gracias al otro, si falla lo individual se resiente el conjunto, y si lo hace este el individuo queda afectado de alguna manera.
Disponemos de libertad, de libre albedrío, pero antes de ejecutar cualquier acción con sus consecuencias posteriores, hemos de tener presente los condicionantes y limitaciones, exigiendo prudencia y valentía para que la armonía nos acompañe en todo momento, hagamos lo que hagamos, estemos donde estemos.
viernes, 29 de junio de 2012
Y LOS CAMBIOS DE VERDAD, CUANDO ?
Cambiamos de ropa, de peinado, de móvil, de coche, esto no cuesta demasiado. La cuestión es : a pesar de los cambios efectuados, nosotros nos pulimos, nos percatamos de nuestras mermas, nos sentimos mejor ?
Todo lo que se puede comprar con dinero, lo efímero, podemos experimentarlo con cierta satisfacción, pero solo dura un momento. Una vez ha pasado el efecto de la novedad, aquello pierde valor al perder intensidad.
Como individuos, como sociedad, siempre estamos inmersos en conflictos, cuando no temas laborales es de relaciones, sino de salud o económicos. Es nuestra pobreza interior la que desencadena continuamente problemáticas de todo tipo, que genera desigualdades abismales, que disponiendo de una naturaleza inmensamente rica de donde nos nutrimos, resulta que mucha gente no se puede alimentar, y mucha más vive en la precariedad.
Todos queremos acceder a una calidad en conjunto, pero las mismas acciones no pueden conducir de ninguna manera en esta dirección.
Tenemos políticos donde se supone han de estar al servicio del pueblo, ser un aliado, y resulta que en realidad son delincuentes camuflados, al igual que una trepa de especuladores sin escrúpulos que pueden poner en peligro la estabilidad de lo más elemental.
Las ganancias conseguidas por la tecnologia son muy buenas para trabajar, pero una vez pasamos a otras áreas, seguimos con los mismos dilemas de hace siglos. Poco se ha modificado el carácter humano, pues sigue manteniendo formas salvajes, abusivas, destruyendo lo que convenga con tal de satisfacer unos intereses aberrantes.
Los cambios externos que puedan aportar más equitatividad, la distribución armónica de la riqueza, el acceso al desarrollo global, no nos vendrá ni por un sistema capitalista ni comunista. Solo puede ser factible por un cambio de conciencia a fondo, percatándonos que si tapamos la fuente de donde todos bebemos, todos sucumbiremos, los hiper ricos y los pobres.
El egoismo ancestral del " mientras yo esté bien, los otros ya se apañarán " ha sido el obstáculo permanente para progresar como individuos. Nunca se han resuelto los problemas porque la fuerza ha prevalecido sobre la razón, el bien personal antes que el colectivo, y manteniendo estas pautas es eternizar sin solución los conflictos.
Disponemos de valiosos instrumentos en nosotros, teniendo el libre albedrío de decidir como usarlos, que enfoque darles, observar a priori las consecuencias de las posibles pretensiones. La experiencia particular y ajena, precedentes anteriores, son referentes para organizarnos y decidir la forma idónia de proceder, donde la responsabilidad es nuestra.
Tenemos capacidades para construir grandes proezas, y tambien para grandes barbaridades, donde la diferencia para decantar la balanza en un sentido o en otro que nos lleve al cielo o al infierno en la Tierra depende del planteamiento y la acción con lo que desencadene. - ¿ Hacia donde queremos inclinarnos ?
Hasta ahora lo hemos hecho hacia el infierno, si queremos hacerlo hacia el cielo, primero nos hemos de transformar nosotros, y a partir de aqui extenderlo en la cotidianeidad externa.
Todo lo que se puede comprar con dinero, lo efímero, podemos experimentarlo con cierta satisfacción, pero solo dura un momento. Una vez ha pasado el efecto de la novedad, aquello pierde valor al perder intensidad.
Como individuos, como sociedad, siempre estamos inmersos en conflictos, cuando no temas laborales es de relaciones, sino de salud o económicos. Es nuestra pobreza interior la que desencadena continuamente problemáticas de todo tipo, que genera desigualdades abismales, que disponiendo de una naturaleza inmensamente rica de donde nos nutrimos, resulta que mucha gente no se puede alimentar, y mucha más vive en la precariedad.
Todos queremos acceder a una calidad en conjunto, pero las mismas acciones no pueden conducir de ninguna manera en esta dirección.
Tenemos políticos donde se supone han de estar al servicio del pueblo, ser un aliado, y resulta que en realidad son delincuentes camuflados, al igual que una trepa de especuladores sin escrúpulos que pueden poner en peligro la estabilidad de lo más elemental.
Las ganancias conseguidas por la tecnologia son muy buenas para trabajar, pero una vez pasamos a otras áreas, seguimos con los mismos dilemas de hace siglos. Poco se ha modificado el carácter humano, pues sigue manteniendo formas salvajes, abusivas, destruyendo lo que convenga con tal de satisfacer unos intereses aberrantes.
Los cambios externos que puedan aportar más equitatividad, la distribución armónica de la riqueza, el acceso al desarrollo global, no nos vendrá ni por un sistema capitalista ni comunista. Solo puede ser factible por un cambio de conciencia a fondo, percatándonos que si tapamos la fuente de donde todos bebemos, todos sucumbiremos, los hiper ricos y los pobres.
El egoismo ancestral del " mientras yo esté bien, los otros ya se apañarán " ha sido el obstáculo permanente para progresar como individuos. Nunca se han resuelto los problemas porque la fuerza ha prevalecido sobre la razón, el bien personal antes que el colectivo, y manteniendo estas pautas es eternizar sin solución los conflictos.
Disponemos de valiosos instrumentos en nosotros, teniendo el libre albedrío de decidir como usarlos, que enfoque darles, observar a priori las consecuencias de las posibles pretensiones. La experiencia particular y ajena, precedentes anteriores, son referentes para organizarnos y decidir la forma idónia de proceder, donde la responsabilidad es nuestra.
Tenemos capacidades para construir grandes proezas, y tambien para grandes barbaridades, donde la diferencia para decantar la balanza en un sentido o en otro que nos lleve al cielo o al infierno en la Tierra depende del planteamiento y la acción con lo que desencadene. - ¿ Hacia donde queremos inclinarnos ?
Hasta ahora lo hemos hecho hacia el infierno, si queremos hacerlo hacia el cielo, primero nos hemos de transformar nosotros, y a partir de aqui extenderlo en la cotidianeidad externa.
martes, 19 de junio de 2012
SOBRE LA TOLERANCIA ( II )
Mucha gente comete errores y no soporta ninguna indicación, reflexión o sugerencia para modificar el comportamiento. El orgullo y el ego son malos consejeros, teniendo en cuenta que el objetivo final de cualquier cometido es acercarse al máximo a la corrección.
Parece como si solo la policia o autoridades pertinentes pudieran advertirlos por que ejercen un rol aceptado socialmente para instaurar el orden. Profesores, los padres mientras se es pequeño, pueden formar parte de este grupo, el resto han de callar las evidencias para no ofender estos irresponsables.
Es cuestión de clarificar las formas incorrectas de aquellos que no soportan quedar al descubierto de sus fechorías, mientras la gente seria y eficiente sufre directamente las consecuencias de procedimientos chapuceros faltos de coherencia, consideración y atención.
Demasiadas personas no dan importancia a la desidia, a la lentitud resolutiva, a tratos indignos, donde por desgracia es un hecho habitual que acaba aburriendo incluso al más luchador. Saben que no son maneras, pero no hacen caso ante la impotencia imperante para cambiarlo.
La gente se ha acostumbrado que no le contesten mensajes, cartas, ni paguen en el tiempo oportuno, por poner solo unos ejemplos. Asistimos a un panorama desolador donde multitud de aspectos no funcionan debido a la mediocridad que hace lo que le parece sin tener en cuenta las consecuencias ni pensar en el prójimo.
Hemos de consentir este cúmulo de incompetencia ? No reaccionar ni tomar medidas ante la baja calidad de acciones o inacciones que perjudica a quien actúa pulcramente ?
Después nos encontramos en las valoraciones personales de cada uno ante situaciones donde unos pueden considerar molesto hacer ruidos, dar golpes u otros inconvenientes, y otros no. Ante la duda un plus de consideración y respeto para una mejor convivencia es lo que se ha de procurar.
No puede ser que mal educados, desconsiderados, se molesten si les pones en evidencia para que se puedan enmendar, y los que reciben las maneras toscas hayan de aguantar y no quejarse. Esta actitud imposibilita la concordia, porque proceder con negligencia, querer la impunidad y no pretender corregirse, conduce directamente a la ruiina.
Todo lo que rompe la armonía, ensucia, va contra el equilibrio natural, lesiona, perjudica, no se ha de tolerar. Es el orden quien ha de imperar y no el caos, la dignidad y no lo contrario. Si consentimos que estos individuos salgan indemnes, es aceptar la degradación como inevitable.
Donde, cuando y como ha de empezar y acabar la tolerancia ?
Parece como si solo la policia o autoridades pertinentes pudieran advertirlos por que ejercen un rol aceptado socialmente para instaurar el orden. Profesores, los padres mientras se es pequeño, pueden formar parte de este grupo, el resto han de callar las evidencias para no ofender estos irresponsables.
Es cuestión de clarificar las formas incorrectas de aquellos que no soportan quedar al descubierto de sus fechorías, mientras la gente seria y eficiente sufre directamente las consecuencias de procedimientos chapuceros faltos de coherencia, consideración y atención.
Demasiadas personas no dan importancia a la desidia, a la lentitud resolutiva, a tratos indignos, donde por desgracia es un hecho habitual que acaba aburriendo incluso al más luchador. Saben que no son maneras, pero no hacen caso ante la impotencia imperante para cambiarlo.
La gente se ha acostumbrado que no le contesten mensajes, cartas, ni paguen en el tiempo oportuno, por poner solo unos ejemplos. Asistimos a un panorama desolador donde multitud de aspectos no funcionan debido a la mediocridad que hace lo que le parece sin tener en cuenta las consecuencias ni pensar en el prójimo.
Hemos de consentir este cúmulo de incompetencia ? No reaccionar ni tomar medidas ante la baja calidad de acciones o inacciones que perjudica a quien actúa pulcramente ?
Después nos encontramos en las valoraciones personales de cada uno ante situaciones donde unos pueden considerar molesto hacer ruidos, dar golpes u otros inconvenientes, y otros no. Ante la duda un plus de consideración y respeto para una mejor convivencia es lo que se ha de procurar.
No puede ser que mal educados, desconsiderados, se molesten si les pones en evidencia para que se puedan enmendar, y los que reciben las maneras toscas hayan de aguantar y no quejarse. Esta actitud imposibilita la concordia, porque proceder con negligencia, querer la impunidad y no pretender corregirse, conduce directamente a la ruiina.
Todo lo que rompe la armonía, ensucia, va contra el equilibrio natural, lesiona, perjudica, no se ha de tolerar. Es el orden quien ha de imperar y no el caos, la dignidad y no lo contrario. Si consentimos que estos individuos salgan indemnes, es aceptar la degradación como inevitable.
Donde, cuando y como ha de empezar y acabar la tolerancia ?
sábado, 9 de junio de 2012
SOBRE LA TOLERANCIA ( I )
Cuando escuchamos o vemos escrito " tolerancia " malo, pues detrás de la palabra hay alguien que no ha actuado con suficiente corrección.
Estos que van predicando la tolerancia en nombre de una magnanimidad, de una capacidad de empatia, de minimizar los errores, en parte es bueno y en parte es malo. Es bueno por que todos estamos expuestos a no ser siempre impecables, y no se ha de crucificar a nadie si pasa. Y es malo cuando la laxitud rebaja el nivel de exigencia perdiendo calidad.
En realidad el universo no acepta la tolerancia, y solo debemos fijarnos en lo más cercano a nosotros. Si suspendemos un examen hemos de repetirlo si hay otras oportunidades para hacerlo. Si infringimos la ley recibiremos un castigo en forma de multa o prisión según el caso.
Estamos sometidos a la causa y efecto. Según la causa será el efecto. Podemos desviarnos del camino, pero tendremos que asumir las consecuencias en forma de peligros, deterioros y malestar. - Vale la pena no ceñirse a las normas destinadas a proceder con rectitud ? Tanto da, pues hagamos lo que hagamos recogeremos lo sembrado. Si hemos obrado adecuadamente no tendremos problemas y podremos acceder a unos frutos por el trabajo hecho. Si hemos transgredido las leyes naturales que se respaldan en la armonia, nos meteremos en complicaciones, surgiran dificultades, y en lugar de frutos lo que tendremos seran pérdidas.
Se ha de ser condescendiente con quien se encuentra al inicio de un nuevo aprendizaje, precisa un rodaje a base de instrucción y práctica, y lo que no se domina al principio se podrá al cabo del tiempo. No obstante, en el proceso que va del desconocimiento inicial al conocimiento posterior, ha de haber una exigencia, pues si no es así no será posible avanzar.
La tolerancia surgida de la comprensión ha de ser puntual y con un fundamento detrás que lo sostenga, en caso contrario vendría a ser como premiar al infractor dejando via libre para que haga lo que quiera sin consecuencias.
El término adecuado en según que situaciones teniendo en cuenta los diferentes niveles evolutivos y culturales es " aceptar ". Aceptar que hay diferencias, que las facultades no son las mismas para todos, que el grado de inteligencia y sensibilidad determina la actitud, que el más sensato es quien puede entender quien lo es menos, que cada uno es libre de pensar como quiera, pero a la hora de actuar con la incidencia de nuestros actos, hemos de ceñirnos a unos preceptos para que impere la civilidad.
Estos que van predicando la tolerancia en nombre de una magnanimidad, de una capacidad de empatia, de minimizar los errores, en parte es bueno y en parte es malo. Es bueno por que todos estamos expuestos a no ser siempre impecables, y no se ha de crucificar a nadie si pasa. Y es malo cuando la laxitud rebaja el nivel de exigencia perdiendo calidad.
En realidad el universo no acepta la tolerancia, y solo debemos fijarnos en lo más cercano a nosotros. Si suspendemos un examen hemos de repetirlo si hay otras oportunidades para hacerlo. Si infringimos la ley recibiremos un castigo en forma de multa o prisión según el caso.
Estamos sometidos a la causa y efecto. Según la causa será el efecto. Podemos desviarnos del camino, pero tendremos que asumir las consecuencias en forma de peligros, deterioros y malestar. - Vale la pena no ceñirse a las normas destinadas a proceder con rectitud ? Tanto da, pues hagamos lo que hagamos recogeremos lo sembrado. Si hemos obrado adecuadamente no tendremos problemas y podremos acceder a unos frutos por el trabajo hecho. Si hemos transgredido las leyes naturales que se respaldan en la armonia, nos meteremos en complicaciones, surgiran dificultades, y en lugar de frutos lo que tendremos seran pérdidas.
Se ha de ser condescendiente con quien se encuentra al inicio de un nuevo aprendizaje, precisa un rodaje a base de instrucción y práctica, y lo que no se domina al principio se podrá al cabo del tiempo. No obstante, en el proceso que va del desconocimiento inicial al conocimiento posterior, ha de haber una exigencia, pues si no es así no será posible avanzar.
La tolerancia surgida de la comprensión ha de ser puntual y con un fundamento detrás que lo sostenga, en caso contrario vendría a ser como premiar al infractor dejando via libre para que haga lo que quiera sin consecuencias.
El término adecuado en según que situaciones teniendo en cuenta los diferentes niveles evolutivos y culturales es " aceptar ". Aceptar que hay diferencias, que las facultades no son las mismas para todos, que el grado de inteligencia y sensibilidad determina la actitud, que el más sensato es quien puede entender quien lo es menos, que cada uno es libre de pensar como quiera, pero a la hora de actuar con la incidencia de nuestros actos, hemos de ceñirnos a unos preceptos para que impere la civilidad.
miércoles, 30 de mayo de 2012
DILEMAS
Encontrarse ante varias opciones y no saber cual escoger, que en ocasiones se tratará de cosas irrelevantes, pero cuando la decisión pueda incidir en factores más remarcables respecto a nosotros o al prójimo, el dilema consistirá en escoger.
Las preguntas habituales en estos casos : que quiero ? que hago ? nos llevan a medir, analizar, valorar, y de acuerdo al contexto, prioridades y intereses, donde el propio carácter con la particular concepción, capacidad de discernimiento y perspectiva, seran claves a la hora de tomar la decisón acertada y la acción pertinente.
Para que la elección sea más o menos adecuada, dependerá de la armonia interior y el estilo de vida, disponiendo de más referentes quien tenga una introspección considerable y viva con unas pautas de equilibrio. Vendrian a ser los recursos adquiridos por un conjunto de pensamientos y acciones que preparan al individuo para afrontar retos diversos.
A más auto conocimiento menos dilemas, pues la misma nitidez general respecto a nosotros y el medio circundante, facilita el acoplamiento sin las vacilaciones que acompañan a aquellos faltados de suficiente claridad.
Con los años, por situaciones complejas que se puedan llegar a presentar, si hemos aprovechado el tiempo las disyuntivas se reduciran al haber incorporado una creciente sabiduria intuitiva.
La parte de incertidumbre, de duda, supone una porción de oscuridad que queremos clarificar. Se trata de observar en amplitud, ver el margen de maniobra decantandose primero por desatascar la situación si es el caso, y a continuación introducir las variantes oportunas cara a una resolución favorable.
Dilemas puede haber de todo tipo, enfocándolos en términos de me gusta no me gusta, me conviene o no. Además, lo que ahora es válido por los motivos que sea puede cambiar adaptándose a nuevas tendencias de acuerdo a los propios reajustes personales.
Aquello en que deberiamos centrar más la atención es en procurar ser justos, correctos, cuando nos afrontemos a experiencias poco habituales donde no sabemos exactamente que hacer para no equivocarnos o molestar.
Siempre surgiran hechos no controlables que requeriran de una respuesta por nuestra parte. Lo que cuenta es ser ecuánime, no dejarse llevar por emociones negativas relativizando lo que passa y las consecuencias que se deriven; pues al fin y al cabo la importancia de cada cosa y cada caso es estrictamente personal sin aplicación general.
Las preguntas habituales en estos casos : que quiero ? que hago ? nos llevan a medir, analizar, valorar, y de acuerdo al contexto, prioridades y intereses, donde el propio carácter con la particular concepción, capacidad de discernimiento y perspectiva, seran claves a la hora de tomar la decisón acertada y la acción pertinente.
Para que la elección sea más o menos adecuada, dependerá de la armonia interior y el estilo de vida, disponiendo de más referentes quien tenga una introspección considerable y viva con unas pautas de equilibrio. Vendrian a ser los recursos adquiridos por un conjunto de pensamientos y acciones que preparan al individuo para afrontar retos diversos.
A más auto conocimiento menos dilemas, pues la misma nitidez general respecto a nosotros y el medio circundante, facilita el acoplamiento sin las vacilaciones que acompañan a aquellos faltados de suficiente claridad.
Con los años, por situaciones complejas que se puedan llegar a presentar, si hemos aprovechado el tiempo las disyuntivas se reduciran al haber incorporado una creciente sabiduria intuitiva.
La parte de incertidumbre, de duda, supone una porción de oscuridad que queremos clarificar. Se trata de observar en amplitud, ver el margen de maniobra decantandose primero por desatascar la situación si es el caso, y a continuación introducir las variantes oportunas cara a una resolución favorable.
Dilemas puede haber de todo tipo, enfocándolos en términos de me gusta no me gusta, me conviene o no. Además, lo que ahora es válido por los motivos que sea puede cambiar adaptándose a nuevas tendencias de acuerdo a los propios reajustes personales.
Aquello en que deberiamos centrar más la atención es en procurar ser justos, correctos, cuando nos afrontemos a experiencias poco habituales donde no sabemos exactamente que hacer para no equivocarnos o molestar.
Siempre surgiran hechos no controlables que requeriran de una respuesta por nuestra parte. Lo que cuenta es ser ecuánime, no dejarse llevar por emociones negativas relativizando lo que passa y las consecuencias que se deriven; pues al fin y al cabo la importancia de cada cosa y cada caso es estrictamente personal sin aplicación general.
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