El dia nos da tiempo, y la distribución de este va forjando caminos en diversos ámbitos. La persecución de objetivos contiene una base adquirida en el pasado, que nos sirve de referencia y recurso, y una parte especulativa que no sabemos que resultados aportará hasta la puesta en escena y el desenlace.
¿ Qué hacemos del tiempo ? ¿ Lo llenamos de fines estrictamente materiales o bien pensamos dedicar una porción al desarrollo del ser ?
¿ Las inversiones estan pensadas para un provecho temporal o para que sean duraderas ?
En las inversiones hemos de poner conocimiento, saber como actuar, el motivo y el propósito. En muchos casos será preciso el talento a la búsqueda de dinero, así como dinero en forma de intermediario para transacciones.
Antes de movilizar lo pertinente hemos de clarificar si el enfoque es solo para satisfacer los propios deseos egoicos, o en el impulso de mejora individual.
Siempre pretendemos beneficios, pero esto requiere el encaje de factores diversos. Habrá inversiones perjudiciales y tambien benéficas. Inversiones destinadas a ganar y otras a perder. Lo que permite expandirnos, que comporta armonía, son inversiones a realizar. Lo que ofrece un incremento de bienes con un coste de nocividad en contraprestación, es conveniente evitarlo.
La inversión que ponga en peligro la integridad, la salud, relaciones o la libertad, va en contra del mismo principio inversor que es conseguir una ventaja.
La mayor parte de inversiones son a corto plazo, y las planificadas a años vista no sabemos realmente si al final del trayecto nos facilitará lo que deseamos o pensábamos conseguir.
Vivir es invertir en nosotros a través de intercambios constantes. Si logramos ganancias provechosas, las inversiones seran rentables. Si prevalecen las pérdidas, vamos a menos. Las experiencias pueden parecer negativas en ocasiones por lo que produce, pero si sirve para introducir mejores maneras y expectativas más favorables, la inversión habrá sido buena.
Cuando los planteamientos son honestos, procedemos con seriedad, tenemos en cuenta la influencia en terceros y nos movemos por objetivos nobles, las inversiones siempre son benéficas.
Este blog no pretende emular a los grandes pensadores clásicos, sino sólo unas breves exposiciones que puedan llegar a todo tipo de personas.
miércoles, 9 de julio de 2014
domingo, 29 de junio de 2014
¿ A QUIEN QUEREMOS SATISFACER ?
Sin deseo de algun tipo no hay movimiento, y este deseo puede tener muchas ramificaciones y direcciones, se trata de saber discernir si lo deseado es necesario, útil, favorable o bien prescindible o incluso perjudicial.
Nos deberíamos preguntar : ¿ A quien quiero satisfacer ? ¿ Al ego o al alma ? ¿ A otras personas porque las quiero, o a mis intereses particulares ?
Contínuamente se presentan situaciones donde hemos escoger, a veces con rapidez, otras no, unas de abasto inmediato y otras a largo plazo. Se trata de valorar pros y contras, tener claro que queremos y procurar que el camino acabe conduciendo a un resultado provechoso.
Preveer las consecuencias debería estar presente antes de emprender cualquier propósito, sabiendo que queremos, por qué motivo, y estar preparados para tratar la situación que nos acerque a las pretensiones.
¿ Por qué hay tanta gente insatisfecha ? Cuando no por una cosa por otra o varias al mismo tiempo, la cuestión es que se anhela una vida de bienestar, abundancia y armonia, y millones y millones experimentan justo lo contrario.
¿ Qué estamos haciendo para atraer malestar, pobreza y discordia ? Falta de visión clara, planteamientos erróneos, pensar solo en uno mismo rompiendo la colaboración en equipo que proporciona la fuerza.
Queremos satisfacción y creamos insatisfacción porque no sabemos relacionarnos. No nos tratamos bien a nosotros, y por tanto tampoco lo hacemos con el prójimo, sin ser conscientes que el origen viene de lejos, está muy arraigado y somos incapaces de verlo y entenderlo.
La satisfacción es reconducirlo todo al centro logrando la estabilidad, y de aquí proyectarnos al exterior para que se genere una espécie de vasos comunicantes entre dentro y fuera, lo personal y colectivo.
Obnubilados en el yo, lo inmediato y mundano, no es posible conseguir verdadera satisfacción. Hemos de enfocarnos en algo más ámplio, más extenso, más allá de nuestros intereses exclusivos. Y a base de establecer conexiones, de tejer puentes de unidad, crearemos contínuamente situaciones de intercambios enriquecedores que darán sentido y la sensación de satisfacción nos acompañará indefinidamente.
Nos deberíamos preguntar : ¿ A quien quiero satisfacer ? ¿ Al ego o al alma ? ¿ A otras personas porque las quiero, o a mis intereses particulares ?
Contínuamente se presentan situaciones donde hemos escoger, a veces con rapidez, otras no, unas de abasto inmediato y otras a largo plazo. Se trata de valorar pros y contras, tener claro que queremos y procurar que el camino acabe conduciendo a un resultado provechoso.
Preveer las consecuencias debería estar presente antes de emprender cualquier propósito, sabiendo que queremos, por qué motivo, y estar preparados para tratar la situación que nos acerque a las pretensiones.
¿ Por qué hay tanta gente insatisfecha ? Cuando no por una cosa por otra o varias al mismo tiempo, la cuestión es que se anhela una vida de bienestar, abundancia y armonia, y millones y millones experimentan justo lo contrario.
¿ Qué estamos haciendo para atraer malestar, pobreza y discordia ? Falta de visión clara, planteamientos erróneos, pensar solo en uno mismo rompiendo la colaboración en equipo que proporciona la fuerza.
Queremos satisfacción y creamos insatisfacción porque no sabemos relacionarnos. No nos tratamos bien a nosotros, y por tanto tampoco lo hacemos con el prójimo, sin ser conscientes que el origen viene de lejos, está muy arraigado y somos incapaces de verlo y entenderlo.
La satisfacción es reconducirlo todo al centro logrando la estabilidad, y de aquí proyectarnos al exterior para que se genere una espécie de vasos comunicantes entre dentro y fuera, lo personal y colectivo.
Obnubilados en el yo, lo inmediato y mundano, no es posible conseguir verdadera satisfacción. Hemos de enfocarnos en algo más ámplio, más extenso, más allá de nuestros intereses exclusivos. Y a base de establecer conexiones, de tejer puentes de unidad, crearemos contínuamente situaciones de intercambios enriquecedores que darán sentido y la sensación de satisfacción nos acompañará indefinidamente.
jueves, 19 de junio de 2014
COSAS PENDIENTES
Siempre ha de haber alguna cosa pendiente en el trabajo de desarrollo personal, pues este es el objetivo de nuestra estancia terrenal. Estudiar, trabajar, relacionarse, son los medios para adquirir formación, preparándonos para actuar en el medio con la finalidad de aportar unas prestaciones que nos vayan propiciando los recursos precisos entre unos y otros.
Hemos venido a corregir carencias y expresiones torpes, a fin de crear el engranaje óptimo entre las diferentes individualidades y el colectivo. Procurarnos los bienes y medios de subsistencia es enfocarse en lo más básico, de lo que se trata a partir de aquí es saber que aptitudes tenemos y tambien que déficits, que función hemos de realizar y como hemos de adquirir el aprendizaje para afrontar el propósito vital.
Lo que es a nivel externo ha de ser a nivel interno. El estudio del circundante para movernos con autonomia, ha de tener su correspondencia dentro nuestro descubriendo los motivos que impulsan a ser y hacer de una determinada manera.
El trabajo que es la via de enlace para inserirnos socialmente, ha de enfocarse en la introspección que permita conectar con el núcleo de nuestras singularidades y como canalizarlos en la expresión.
Las relaciones es donde radica el detonante de todo. Cualquier movimiento implica la colaboración de componentes diversos, indicándonos que las relaciones estan presentes en todo. Nosotros, desde la inconciencia y la habitual visión egoica, no valoramos ni mucho menos el impacto de lo que decimos o dicen, de lo que hacemos o hacen, dejando una impronta mucho mayor de lo que podemos imaginar.
Desde el reino inanimado pasando por toda la cadena evolutiva, contínuamente vamos influenciando el entorno, y es aquí donde nuestro interés principal ha de verter nuestros esfuerzos para generar armonía mediante una concienciación creciente de nosotros y como hemos de transmitir lo apropiado en cada contexto y ocasión.
Conflictos, problemas, dificultades, son el exponente constante de que no hacemos las cosas correctamente, y mientras los obstáculos sigan sin resolverse, no podemos dedicar la atención a otros asuntos al estar atascados.
Los defectos. impurezas y imperfecciones, es lo que hemos de transformar para liberarnos de las obstrucciones y crear condiciones más favorables al discernir debidamente y actuar con responsabilidad.
Hemos venido a corregir carencias y expresiones torpes, a fin de crear el engranaje óptimo entre las diferentes individualidades y el colectivo. Procurarnos los bienes y medios de subsistencia es enfocarse en lo más básico, de lo que se trata a partir de aquí es saber que aptitudes tenemos y tambien que déficits, que función hemos de realizar y como hemos de adquirir el aprendizaje para afrontar el propósito vital.
Lo que es a nivel externo ha de ser a nivel interno. El estudio del circundante para movernos con autonomia, ha de tener su correspondencia dentro nuestro descubriendo los motivos que impulsan a ser y hacer de una determinada manera.
El trabajo que es la via de enlace para inserirnos socialmente, ha de enfocarse en la introspección que permita conectar con el núcleo de nuestras singularidades y como canalizarlos en la expresión.
Las relaciones es donde radica el detonante de todo. Cualquier movimiento implica la colaboración de componentes diversos, indicándonos que las relaciones estan presentes en todo. Nosotros, desde la inconciencia y la habitual visión egoica, no valoramos ni mucho menos el impacto de lo que decimos o dicen, de lo que hacemos o hacen, dejando una impronta mucho mayor de lo que podemos imaginar.
Desde el reino inanimado pasando por toda la cadena evolutiva, contínuamente vamos influenciando el entorno, y es aquí donde nuestro interés principal ha de verter nuestros esfuerzos para generar armonía mediante una concienciación creciente de nosotros y como hemos de transmitir lo apropiado en cada contexto y ocasión.
Conflictos, problemas, dificultades, son el exponente constante de que no hacemos las cosas correctamente, y mientras los obstáculos sigan sin resolverse, no podemos dedicar la atención a otros asuntos al estar atascados.
Los defectos. impurezas y imperfecciones, es lo que hemos de transformar para liberarnos de las obstrucciones y crear condiciones más favorables al discernir debidamente y actuar con responsabilidad.
lunes, 9 de junio de 2014
RAPIDEZ - LENTITUD
Rapidez como sinónimo de agilidad, eficacia, progreso. Lentitud expresando lo opuesto a rapidez.
La rapidez es buena cuando el resultado conseguido es favorable. La lentitud es buena a través de la observación, la reflexión y las pruebas oportunas para obtener al final del proceso una aportación satisfactoria.
La rapidez en si no es garantia de éxito si no se acompaña de los movimientos ajustados dentro de un contexto y las condiciones precisas.
La lentitud en si no es mala a no ser que desemboque en accidentes, pérdidas o estorbe a terceras personas.
La rapidez la hemos de aprovechar en lo externo, la lentitud en lo interno. Lentitud en elaborar planes para verlo con la máxima amplitud, y rapidez en la claridad que enlace pensamiento y acción.
Generalmente rapidez supone habilidad, dominio, seriedad, responsabilidad. La lentitud de ideas y movimientos es lo que obstruye la calidad de lo que hacemos o pretendemos.
Los inventos que van substituyendo utensilios anteriores, estan diseñados para ser más rápidos y con mejores prestaciones. Lentitud se asocia a lo ya usado, antiguo, que no puede rendir plenamente, y solo se valora cuando la maduración de un tema o de un producto, acaba reportando un beneficio.
La rapidez es para encarar lo inmediato, la lentitud para lo que ha de perdurar en el tiempo. Hay ocasiones que requieren ser rápido y otras lento, lo importante es saber encontrar el ritmo adecuado en cada caso.
La rapidez no ha de suponer precipitación, pues la prisa mal dirigida puede comportar problemas.
La lentitud no ha de ser una reflexión desmesurada por precaución ni un inmobilismo por miedo a no arriesgarse.
Como en tantos ámbitos encontrar el equilibrio es el reto, y esto dependerá de un conjunto de factores en nosotros donde hayamos instaurado la estabilidad entre lo interno y lo externo, entre nosotros y el resto, entre los valores primordiales y secundarios. Se trata de que tanto la rapidez como la lentitud nos resporten lo óptimo donde transcurra la acción.
La rapidez es buena cuando el resultado conseguido es favorable. La lentitud es buena a través de la observación, la reflexión y las pruebas oportunas para obtener al final del proceso una aportación satisfactoria.
La rapidez en si no es garantia de éxito si no se acompaña de los movimientos ajustados dentro de un contexto y las condiciones precisas.
La lentitud en si no es mala a no ser que desemboque en accidentes, pérdidas o estorbe a terceras personas.
La rapidez la hemos de aprovechar en lo externo, la lentitud en lo interno. Lentitud en elaborar planes para verlo con la máxima amplitud, y rapidez en la claridad que enlace pensamiento y acción.
Generalmente rapidez supone habilidad, dominio, seriedad, responsabilidad. La lentitud de ideas y movimientos es lo que obstruye la calidad de lo que hacemos o pretendemos.
Los inventos que van substituyendo utensilios anteriores, estan diseñados para ser más rápidos y con mejores prestaciones. Lentitud se asocia a lo ya usado, antiguo, que no puede rendir plenamente, y solo se valora cuando la maduración de un tema o de un producto, acaba reportando un beneficio.
La rapidez es para encarar lo inmediato, la lentitud para lo que ha de perdurar en el tiempo. Hay ocasiones que requieren ser rápido y otras lento, lo importante es saber encontrar el ritmo adecuado en cada caso.
La rapidez no ha de suponer precipitación, pues la prisa mal dirigida puede comportar problemas.
La lentitud no ha de ser una reflexión desmesurada por precaución ni un inmobilismo por miedo a no arriesgarse.
Como en tantos ámbitos encontrar el equilibrio es el reto, y esto dependerá de un conjunto de factores en nosotros donde hayamos instaurado la estabilidad entre lo interno y lo externo, entre nosotros y el resto, entre los valores primordiales y secundarios. Se trata de que tanto la rapidez como la lentitud nos resporten lo óptimo donde transcurra la acción.
jueves, 29 de mayo de 2014
LLENAR VACIO, LLENAR LLENO
¿ Cómo nos llenamos ? ¿ De cualquier cosa ? ¿ Somos selectivos ? ¿ Vemos las consecuencias de lo que creemos necesitar o nos puede satisfacer ? ¿ Estamos seguros del valor ? ¿ Lo hemos contrastado ?
Queremos vivir con satisfacción, con bienestar, con experiencias gratificantes, es natural. La cuestión es : ¿ el supuesto goce nos deja a continuación paz, serenidad, sensación de plenitud, o un estallido momentáneo de joya seguido de vacío ?
Cuando nos decantamos a satisfacer los deseos del ego, en facetas externas, sin un verdadero compartir, lo recibido llena fugazmente y el efecto desaparece en seguida. Si otras personas participan en los intercambios armónicos, cuando queremos aportar algun provecho al prójimo, cuando anhelamos ser útiles, entonces la sensación de bienestar no tiene precio y perdura en el tiempo.
El llenar vacío es aquel que al final no genera una ganancia ni las sensaciones agradables son las imaginadas.
El llenar lleno es cuando establecemos conexiones queriendo dar lo mejor de nosotros por el gusto de querer traspasar conocimientos, recursos o lo que sea pensasndo en otros como destinatarios.
Podemos llenarnos por dentro y/o por fuera. Los valores intangibles no ocupan espacio y siempre nos acompañan y podemos hacer uso medinte acciones o palabras. Aunque los vayamos acumulando, al ser infinitos las posibilidades tambien lo son.
Los valores tangibles que se ven, que tienen forma, peso, son limitados, sometidos a pérdidas, deterioros y substituidos por otros al cabo de un tiempo.
La mayoría solo piensa y se vuelca hacia bienes transitorios, se quieren llenar de cosas convencidos que esto les proporcionará bienestar. Lo externo a nosotros es fluctuante, y si anhelamos una estabilidad y una autonomia lo más extensa posible, lo que nos hemos de procurar son valores que nos llenen dentro para hacer uso fuera.
Hemos de tener bienes en ambas vertientes, para nutrir las diversas necesidades vitales, y la habilidad consiste en encontrar el equilibrio de lo que se ha de verter en cada una para no descuidar lo que es realmente importante, y esta es una tarea diaria de sospesar, afinar y decidir como llenarnos en una sensación de plenitud y no un llenar que conduzca al vacío.
Queremos vivir con satisfacción, con bienestar, con experiencias gratificantes, es natural. La cuestión es : ¿ el supuesto goce nos deja a continuación paz, serenidad, sensación de plenitud, o un estallido momentáneo de joya seguido de vacío ?
Cuando nos decantamos a satisfacer los deseos del ego, en facetas externas, sin un verdadero compartir, lo recibido llena fugazmente y el efecto desaparece en seguida. Si otras personas participan en los intercambios armónicos, cuando queremos aportar algun provecho al prójimo, cuando anhelamos ser útiles, entonces la sensación de bienestar no tiene precio y perdura en el tiempo.
El llenar vacío es aquel que al final no genera una ganancia ni las sensaciones agradables son las imaginadas.
El llenar lleno es cuando establecemos conexiones queriendo dar lo mejor de nosotros por el gusto de querer traspasar conocimientos, recursos o lo que sea pensasndo en otros como destinatarios.
Podemos llenarnos por dentro y/o por fuera. Los valores intangibles no ocupan espacio y siempre nos acompañan y podemos hacer uso medinte acciones o palabras. Aunque los vayamos acumulando, al ser infinitos las posibilidades tambien lo son.
Los valores tangibles que se ven, que tienen forma, peso, son limitados, sometidos a pérdidas, deterioros y substituidos por otros al cabo de un tiempo.
La mayoría solo piensa y se vuelca hacia bienes transitorios, se quieren llenar de cosas convencidos que esto les proporcionará bienestar. Lo externo a nosotros es fluctuante, y si anhelamos una estabilidad y una autonomia lo más extensa posible, lo que nos hemos de procurar son valores que nos llenen dentro para hacer uso fuera.
Hemos de tener bienes en ambas vertientes, para nutrir las diversas necesidades vitales, y la habilidad consiste en encontrar el equilibrio de lo que se ha de verter en cada una para no descuidar lo que es realmente importante, y esta es una tarea diaria de sospesar, afinar y decidir como llenarnos en una sensación de plenitud y no un llenar que conduzca al vacío.
lunes, 19 de mayo de 2014
BENDICIONES POTENCIALES
Entre lo hecho y lo que está pendiente, entre lo aprendido y lo que podemos aprender, hemos de saber generar nuevas oportunidades destinadas a la expansión contínua. Desconocemos el abasto de nuestro potencial porque siempre nos estamos limitando a unas pocas parcelas, actuando mecánicamente viviendo situaciones repetitivas con contadas novedades que rompan la inercia imperante.
Inmersos en las pretensiones diarias, no prestamos atención a diferentes señales que se van presentando en el camino, en forma de palabras, actitudes, conversaciones y otros.
De entre los diversos mensajes para entender, para percatarse de la función específica de ciertas relaciones, de errores necesarios para modificar patrones nocivos introduciendo formas más óptimas, si estamos absortos en lo más superficial no podremos captar el entramado oportuno que tenemos reservado para cada uno de nosotros con las respectivas condiciones a experimentar.
De la misma manera que las aportaciones individuales al conjunto son exclusivas con su sello particular distintivo, tambien lo es la visión, los valores y los objetivos perfilados a título personal. En la acción del dia a dia con todo lo que interviene es donde radican las bendiciones, pero primero las hemos de ver, y continuación ejecutar los movimientos apropiados para que se conviertan como tales.
Vamos tropezando por acciones incorrectas y falta de claridad, y si los planteamientos siguen igual, no será posible salir del circulo vicioso.
Conflictos, tensiones, crisis, se mantendran en un contexto atascado mientras no constatemos la raíz que lo genera, y en ver en lo invisible expresado en lo visible, es lo que contiene las bendiciones potenciales para erradicar pensamientos y conductas nocivas transformandolas.
El universo nos proporciona las configuraciones ajustadas a cada uno de acuerdo al bagaje del pasado, la evolución actual y la determinación de pretensiones. La comprensión de los hechos y la voluntad de mejorar, son decisivos para aprovechar las bendiciones que el camino nos va presentando, o de lo contrario se van diluyendo irremediablemente.
Inmersos en las pretensiones diarias, no prestamos atención a diferentes señales que se van presentando en el camino, en forma de palabras, actitudes, conversaciones y otros.
De entre los diversos mensajes para entender, para percatarse de la función específica de ciertas relaciones, de errores necesarios para modificar patrones nocivos introduciendo formas más óptimas, si estamos absortos en lo más superficial no podremos captar el entramado oportuno que tenemos reservado para cada uno de nosotros con las respectivas condiciones a experimentar.
De la misma manera que las aportaciones individuales al conjunto son exclusivas con su sello particular distintivo, tambien lo es la visión, los valores y los objetivos perfilados a título personal. En la acción del dia a dia con todo lo que interviene es donde radican las bendiciones, pero primero las hemos de ver, y continuación ejecutar los movimientos apropiados para que se conviertan como tales.
Vamos tropezando por acciones incorrectas y falta de claridad, y si los planteamientos siguen igual, no será posible salir del circulo vicioso.
Conflictos, tensiones, crisis, se mantendran en un contexto atascado mientras no constatemos la raíz que lo genera, y en ver en lo invisible expresado en lo visible, es lo que contiene las bendiciones potenciales para erradicar pensamientos y conductas nocivas transformandolas.
El universo nos proporciona las configuraciones ajustadas a cada uno de acuerdo al bagaje del pasado, la evolución actual y la determinación de pretensiones. La comprensión de los hechos y la voluntad de mejorar, son decisivos para aprovechar las bendiciones que el camino nos va presentando, o de lo contrario se van diluyendo irremediablemente.
viernes, 9 de mayo de 2014
MÁS EXIGENTE, MÁS RESPONSABLE
Cuando somos pequeños se nos exige poco y las responsabilidades empiezan en la escuela. La auto exigencia y responsabilidad supone hacerse cargo de uno mismo para que las acciones reporten resultados favorables.
¿ Para qué se nos da tiempo ? Para adquirir una conciencia creciente del propósito por el cual estamos aquí en este momento preciso. Cada uno tiene unas peculiaridades, unos retos a asumir, unas lecciones a aprender, determinados aspectos a corregir, y si solo estamos pendientes de las rutinas habituales no será posible descubrir si estamos haciendo realmente lo que corresponde.
Siempre hemos de aspirar a más, saber más, subir el listón en todo lo que se pueda. Si nos conformamos se acaba la fluidez y la opción a nuevas oportunidades, y entonces el factor tiempo es un simple deambular sin objetivos que empujen a superarnos, un hacer sin sentido para mantener el organismo funcionando.
Hemos de averiguar que talentos tenemos, que aptitudes se nos dan mejor, porque este es el fuego interno que nos ha de empujar a dotar la existencia con nuestro propio sello particular, lo que marca la diferencia entre unos y otros. Somos únicos, en el aspecto físico, en la voz, huellas, por tanto hemos de imprimir unas características distintivas, y para no ser únicamente un número irrelevante en la multitud, hemos de anhelar con fuerza dotar los propósitos de contenido.
Cuando escogemos voluntariamente ser más exigentes y más responsables, es una muestra de comprensión madura que nuestras posibilidades y condiciones dependen de nosotros, que no nos podemos apoyar en otros ni ir culpando o quejandonos de factores externos diversos.
Rodeados de protestas asiduas de todo tipo, manifestaciones a la más mínima, proyectamos en otros nuestras carencias y incapacidades convirtiéndonos en efecto de aquellos que se convierten en la causa.
Todo lo que pasa tiene una razón, y si se presentan situaciones catalogadas de " injustas ", lo que hemos de hacer es encontrar las vias y los medios para enderezarlo, pasar a la acción y ser los constructores de lo que queremos y no unos comparsas en manos de aprovechados. Por eso hemos de ser exigentes y responsabilizarnos, en lo estrictamente individual y en el ámbito social, para que las facultades y los esfuerzos reporten beneficios y bienestar.
¿ Para qué se nos da tiempo ? Para adquirir una conciencia creciente del propósito por el cual estamos aquí en este momento preciso. Cada uno tiene unas peculiaridades, unos retos a asumir, unas lecciones a aprender, determinados aspectos a corregir, y si solo estamos pendientes de las rutinas habituales no será posible descubrir si estamos haciendo realmente lo que corresponde.
Siempre hemos de aspirar a más, saber más, subir el listón en todo lo que se pueda. Si nos conformamos se acaba la fluidez y la opción a nuevas oportunidades, y entonces el factor tiempo es un simple deambular sin objetivos que empujen a superarnos, un hacer sin sentido para mantener el organismo funcionando.
Hemos de averiguar que talentos tenemos, que aptitudes se nos dan mejor, porque este es el fuego interno que nos ha de empujar a dotar la existencia con nuestro propio sello particular, lo que marca la diferencia entre unos y otros. Somos únicos, en el aspecto físico, en la voz, huellas, por tanto hemos de imprimir unas características distintivas, y para no ser únicamente un número irrelevante en la multitud, hemos de anhelar con fuerza dotar los propósitos de contenido.
Cuando escogemos voluntariamente ser más exigentes y más responsables, es una muestra de comprensión madura que nuestras posibilidades y condiciones dependen de nosotros, que no nos podemos apoyar en otros ni ir culpando o quejandonos de factores externos diversos.
Rodeados de protestas asiduas de todo tipo, manifestaciones a la más mínima, proyectamos en otros nuestras carencias y incapacidades convirtiéndonos en efecto de aquellos que se convierten en la causa.
Todo lo que pasa tiene una razón, y si se presentan situaciones catalogadas de " injustas ", lo que hemos de hacer es encontrar las vias y los medios para enderezarlo, pasar a la acción y ser los constructores de lo que queremos y no unos comparsas en manos de aprovechados. Por eso hemos de ser exigentes y responsabilizarnos, en lo estrictamente individual y en el ámbito social, para que las facultades y los esfuerzos reporten beneficios y bienestar.
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